Una mujer de Australia se despierta con una pitón en su pecho: 2,5 metros y el cuerpo frío

El país oceánico registra alrededor de 3.000 mordeduras anualmente, con 500 personas hospitalizadas y un promedio de dos muertes cada año

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Una serpiente de más de
Una serpiente de más de un metro y medio de largo se coló en el baño de un residente de Nuevo Hampshire. / Facebook - Derry, NH Police Department

Una noche en la ciudad de Brisbane, en Australia, Rachel Bloor despertó sobresaltada al sentir sobre su pecho lo que creyó que era su perro. Al abrir los ojos, distinguió un cuerpo frío y alargado. En ese momento, Bloor descubrió que tenía encima una pitón de alfombra de 2,5 metros, según ha relatado a la cadena británica de radiodifusión BBC.

El reptil, que se había deslizado por las ventanas de la habitación, se mantuvo tranquilo durante todo el incidente. “Era tan grande que, aun enrollada sobre mí, parte de su cola seguía fuera de la persiana”, explicó Bloor en declaraciones recogidas por la emisora. Por lo que ella sabía, lo sucedido era algo habitual.

El caso de Bloor se suma a los numerosos encuentros con serpientes que se registran cada año en Australia, un país donde la convivencia con estos animales es parte de la vida cotidiana. Según datos de la Universidad de Sídney, en el país oceánico se reportan alrededor de 3.000 mordeduras de serpientes anualmente, con 500 personas hospitalizadas y un promedio de dos muertes cada año.

La mordedura de pitón, habitual en Australia

En la región de Cape York, Lea-Ann Mears, gerente de The Croc Tent, vivió un episodio similar cuando fue mordida por una pitón matorral de 3,6 metros mientras dormía. Mears relató a Newsweek que logró controlar la situación gracias a su experiencia con reptiles, ya que su esposo posee licencia de vida silvestre y ambos han convivido con serpientes durante muchos años.

En ambos casos, los pitones involucrados no eran venenosos y no mostraron signos de agresividad. Tanto Bloor como Mears destacaron la importancia de mantener la calma ante la presencia de serpientes. “Creo que si tú estás calmado, ellos también lo están”, afirmó Bloor a la BBC. Mears, por su parte, explicó que su familiaridad con la fauna local le permitió actuar con rapidez para evitar que la serpiente se enredara en su cuerpo o cuello, y logró retirar al animal de su habitación antes de contactar a un experto en biodiversidad.

La exposición frecuente a serpientes hace que muchos residentes de zonas rurales australianas desarrollen rutinas preventivas, como revisar puertas y ventanas antes de dormir y enseñar a los niños cómo reaccionar ante un posible encuentro. Mears comentó que, tras su experiencia, sus familiares prefieren no visitarla para evitar riesgos, aunque ella asegura no temerles a las serpientes. “No soporto a los sapos de caña, me hacen arcadas, si hubiera sido uno de esos, me habría asustado”, confesó Bloor.

Por su parte, expertos como Daniel Natusch rastrean y monitorean serpientes en áreas residenciales, utilizando dispositivos de rastreo para evitar incidentes graves y reubicar ejemplares cuando es necesario. En uno de los casos documentados, Natusch localizó una pitón amatista de 12 pies (3,6 metros) cerca de la vivienda de Mears, confirmando la presencia habitual de estos reptiles en entornos urbanos y rurales.

Una serpiente de gran tamaño se cuela en una casa. (Emergencias Sevilla)

La aparición de serpientes en Australia incluye especies letales como los taipanes costeros y víboras de la muerte, capaces de provocar intoxicaciones graves. Sin embargo, la mayoría de los incidentes involucran a pitones no venenosos, animales que prefieren evitar el contacto con humanos. Ante cualquier incidente, las autoridades australianas recomiendan conservar la calma, buscar atención médica e informar a expertos para capturar y reubicar a los reptiles en su hábitat natural.