La historia de los hermanos Horn, secuestrados por Hamás el 7 de octubre: “Es estar muerto en vida. No saber qué pasa al minuto siguiente, si vas a seguir vivo o no”

Iair estuvo cautivo durante 498 días. Eitan fue liberado el pasado mes de octubre, tras pasar 737 días secuestrado, mientras el hermano de ambos, Amos esperaba su vuelta. Tres meses después, conversan con ‘Infobae’ sobre lo ocurrido.

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A la izquierda, Amos, y
A la izquierda, Amos, y a la derecha Eitan Horn, en la universidad CEU San Pablo, el 14 de enero de 2025. (Infobae)

Eitan Horn (Buenos Aires, Argentina, 1986) fue secuestrado por Hamás el 7 de octubre de 2023 en Nir Oz, un kibutz -agrupaciones cruciales en la historia israelí- situado a pocos kilómetros de la Franja de Gaza. Su hermano, Iair (1976), también fue capturado por el grupo terrorista ese mismo día. Este último pasó 498 días cautivo en un túnel, sin ver la luz del sol, con apenas comida y agua. Fue debido a la diabetes que padece que, el 15 de febrero del año pasado, fue liberado. Para entonces, a Eitan todavía le quedaban varios meses por delante: no sería hasta unos días después de cumplirse dos años del ataque. En total, pasó 737 días secuestrado.

Durante todo ese tiempo, Amos Horn, el tercer hermano, vivió el secuestro desde fuera. “Fue un calvario. Un vía crucis constante de seguir luchando y pidiendo ayuda y sin saber si estaban vivos o muertos”, ha explicado a este medio.

Eitan y Amos han visitado Madrid este miércoles 14 de octubre, para presentar 47 minutos: imágenes sin censura del 7 de octubre en la Universidad CEU San Pablo y contar lo ocurrido durante más de dos años.

Pregunta: Se proyecta el documental “47 minutos: imágenes sin censura del 7 de octubre”. ¿Qué relación tenéis con este documental y qué esperáis del público cuando lo vea?

Amos Horn: Varios amigos aparecen en ese documental como parte de los asesinados. Eitan es uno de esos secuestrados que luego de dos años salió. Nuestro otro hermano, Iair, estuvo secuestrado 498 días y fue liberado. Esperamos que el mundo aprenda y no vuelva a ocurrir un 7 de octubre en ningún lugar del mundo.

P. Vivíais en el kibutz Nir Oz, muy cerca de la Franja de Gaza. ¿Cuándo y por qué llegasteis a Israel?

Eitan Horn: El que vivía en Nir Oz es Iair, mi hermano mayor. Yo lo fui a visitar ese fin de semana y ahí nos secuestraron. Nosotros nacimos en Argentina y nos fuimos a vivir a Israel porque es el país de los judíos, para estar protegidos.

P. ¿Qué recordáis del 7 de octubre? ¿Qué estabais haciendo cuando llegó Hamás?

E.H. Ocurrió muy temprano, a las seis y media de la mañana. Suena la primera sirena que te avisa que están tirando misiles. Rápidamente, entramos al refugio y hubo muchísimas alarmas. Después me enteré de que ese mismo día, en menos de una hora, lanzaron más de mil misiles y cohetes. Empezamos a escuchar gritos y disparos y que los terroristas de Hamás entraron al kibutz Nir Oz y empezaron a matar gente, a secuestrarlos. Los ciudadanos de Gaza también entraron al kibutz Nir Oz, prendieron fuego, mataron ciudadanos israelíes y robaron todo lo que encontraban en su camino.

P. ¿Cómo fue el momento del secuestro?

E.H. Entraron a nuestra casa disparando, tirando granadas y, por suerte, ninguna de las balas ni nada nos dañó. Nos llevaron en cautiverio con mucha violencia. Cuando me sacan de la casa, se me acerca un grupo de gente, entre ellos un niño de doce años con un cuchillo, e intenta acuchillarme.

P. ¿Qué se os pasa por la cabeza a ti y a tu hermano en ese momento?

E.H. Nos secuestraron por separado. A él se lo llevan primero y unos minutos después me llevan a mí. Perdí la noción del tiempo, estaba en estado de shock. En todo ese momento pensaba: “¿Cuándo me van a asesinar?“ Y buscaba en el piso el cuerpo de mi hermano.

P. Durante esos 737 días de cautiverio, ¿tuviste noticias de tu hermano?

E.H. A la segunda semana, como nuestros grupos estaban cerca, se enteran de que somos hermanos y nos unen. Todo esto fue filmado, aunque no salió a la luz. Después de dos meses ya estábamos juntos en el mismo grupo, hasta el día que Iair fue liberado.

P. ¿Por qué Iair salió antes que tú?

E.H. El motivo real yo no lo sé.

A.H. Según las leyes de derechos humanos, mi hermano mayor es diabético, y por eso apareció en la lista de enfermedades que ponían su vida en peligro y por eso fue liberado y no Eitan, a pesar de que él también padece de una enfermedad. Pero en la lista no figuraba.

P. Amos, ¿cómo fue para vosotros ese tiempo sin noticias?

A.H. Fueron dos años hasta que sale nuestro hermano mayor. Fue un calvario, un vía crucis constante de luchar y pedir ayuda sin saber si estaban vivos o muertos.

" Te privan de todo derecho mínimo que un ser humano debe tener"

P. Eitan, ¿cómo se pasaban los días?

E.H. Estar secuestrado es estar muerto en vida. Te privan de todo derecho mínimo que un ser humano debe tener, ya sea ver la luz del día, respirar. Yo estuve los dos años en túneles y no se sabe cuándo es de día o cuándo es de noche. Hubo muy poca comida, niveles de higiene muy mínimos. Te enfermas y puede ser que te mueras porque no hay remedios. La higiene, pésima. Tuvimos épocas que estaba tres meses sin bañarme, que bueno... bañarme. Era echarme agua. Violencia física, mental y sexual. 24 horas, siete días de la semana. Y no saber qué pasa al minuto siguiente, si vas a seguir vivo o no; cuándo te van a liberar y si vale la pena seguir luchando y tratar de sobrevivir.

P. ¿Hubo algún momento en el que temiste de verdad por tu vida?

E.H. Tres veces. Dos veces estaban esperando a que si el ejército israelí se acercaba más de lo pautado, nos pegaban un tiro a cada uno. Y otra vez, huyendo de rescates, escuchamos varias veces que gritaban en árabe que si se complicaba, nos aniquilaban en ese instante.

La prisión de Saharonim en Israel

P. ¿Qué sentiste cuando te liberaron?

A.H. Fue tocar el cielo con las manos. Volver a disfrutar la vida y empezar a reconstruirnos como seres humanos.

E.H. Fue una alegría inmensa junto con mucho miedo. Se terminó el calvario, pero la recuperación no es fácil. Tampoco ver cómo el mundo reaccionó al 7 de octubre y estos dos años, todo lo que está pasando globalmente en contra de Israel y del pueblo judío y seguimos siendo perseguidos.

P. ¿Cómo se recupera uno de algo así?

E.H. Con mucha terapia, psicólogos, psiquiatras, fisioterapia. Igualmente, he salido hace tres meses. Pero no sé si algún día voy a volver a ser el que era antes.

A.H. El tiempo lo dirá.

P. ¿Cómo está siendo la vuelta, apenas tres meses después?

E.H. No es fácil, pero es mi obligación contar lo que pasó para que no vuelva a ocurrir, no solo en Israel o a los judíos, sino en cualquier país y a cualquier religión. Todavía no entiendo del todo lo que pasó ni lo que viví estos dos años. Me voy enterando de a poco.

P. ¿Cómo has lidiado con toda la información nueva?

E.H. Con el apoyo de mi familia. Trato de manejarlo con naturalidad, pero no existe esa naturalidad. Mi sobrina era una niña cuando me fui y ahora es una mujercita. Pero estoy vivo y trato de ver el lado positivo.

P. Amos, ¿cómo ha sido acompañarlo en este proceso?

A.H. Es valorar la vida con todos los desafíos que eso trae. Comparado con no saber si estaba vivo o muerto durante dos años, son buenos desafíos.