El jilguero europeo, elegido Ave del Año 2026 en España: víctima de la captura ilegal y el uso excesivo de plaguicidas

Esta especie, aunque no se encuentra amenazada, sí se ve afectada por problemas significativos derivados de actividades humanas

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Jilguero europeo. (Baresi Franco/Wikimedia Commons)
Jilguero europeo. (Baresi Franco/Wikimedia Commons)

Con una variedad de colores que convierten su plumaje en una especie de cuadro abstracto, el jilguero europeo es una de las aves más reconocibles en nuestro país. Una careta roja, unas alas negras con bandas amarillas y unas manchas parduzcas que se extienden por su dorso son algunos de sus signos de identidad, así como su variado canto.

La especie, tras una votación en la que han participado más de 11.000 personas, ha sido designada como Ave del Año 2026 por la organización SEO/BirdLife, dedicada a la conservación y el estudio de estos animales y sus hábitats.

La distinción, que se realiza desde 1988, se emplea para llamar la atención sobre las amenazas y la necesidad de preservar estas especies, algunas de ellas en peligro de extinción. Así, durante todo el año, el ave designada en la campaña protagonizará actividades de comunicación, educación, incidencia y conservación para sensibilizar a instituciones, administraciones y ciudadanía.

Las amenazas a las que se enfrenta el jilguero europeo

Algunas de las anteriores Aves del Año lo fueron precisamente por estar en peligro de extinción, como lo fue en 2002 la focha moruna, una de las nueve especies declaraciones en situación crítica en España. El jilguero europeo, sin embargo, goza de una abundancia y amplia distribución en nuestro país: SEO/BirdLife estima que esta población cuenta con alrededor de 14 o 15 millones de ejemplares en el territorio (tanto a nivel peninsular como en ambos archipiélagos).

Jilguero europeo (Francis Franklin/Wikimedia Commons)
Jilguero europeo (Francis Franklin/Wikimedia Commons)

Así, está catalogada como de Preocupación Menor en la Lista Roja Europea de Aves y solo está protegida en Aragón y La Rioja. Sin embargo, esto no significa que no cuente con amenazas significativas.

“Su vistosa coloración y variado canto constituyen su perdición”, señalan desde la organización. “Es el ave más perseguida y trampeada, con miles de ejemplares muertos o enjaulados cada año”. Y es que el jilguero europeo se enfrenta a la captura ilegal con fines de comercio y tenencia en cautividad, así como al uso abusivo de plaguicidas y herbicidas en los sistemas agrícolas.

Su designación como Ave del Año 2026 por encima de la alondra común y el cormorán moñudo —el jilguero europeo ha obtenido el 56,61 % de los votos— se debe a que es muy conocido y apreciado por el público general, así como al deseo de visibilizar la defensa de su hábitat a través del impulso de modelos de agricultura más respetuosos con la naturaleza.

Además, desde SEO/BirdLife destacan que esta especie es muy común en pueblos y ciudades, por lo que es necesario reverdecer estos enclaves y “aplicar esquemas de jardinería menos intensiva”.

Otras especies que han sido elegidas Ave del Año

La campaña Ave del Año sirve para poner el foco sobre las amenazas a las que se enfrentan las aves. No solo en España, sino que en todo el mundo estas especies están sufriendo un profundo declive. De hecho, según la última actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el 61 % de ellas han visto reducida su población. Entre los problemas a los que se enfrentan se encuentran la deforestación, el avance indiscriminado de los campos de cultivo y el cambio climático.

En nuestro país, algunas aves en peligro de extinción han ocupado esta categoría en ediciones anteriores. Es el caso del águila imperial ibérica (2000), que representa uno de los ejemplos de que la recuperación de una especie es posible a través de esfuerzos por parte de administraciones públicas, grupos ecologistas y el conjunto de la ciudadanía, ya que ha pasado de 39 parejas reproductoras en 1974 a 841 en 2023.

También la focha moruna (2002) y la cerceta pardilla (1997), dos de las cuatro aves que actualmente están declaradas en situación crítica en nuestro país (junto con el urogallo cantábrico y el alcaudón chico).