Las bacterias intestinales de una rana asiática podrían ser un eficaz medicamento contra el cáncer

La inyección de estas bacterias en modelos de ratones con tumores logró la erradicación completa de la enfermedad

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La rana arborícola japonesa (Wikimedia
La rana arborícola japonesa (Wikimedia Commons)

En los árboles de Japón, China, Rusia y Corea, habita una rana verde y pequeña común en toda Asia Oriental. La rana arborícola japonesa (Dryophytes japonicus) es inofensiva para los humanos. Es más, en sus intestinos podría estar un efectivo tratamiento contra el cáncer, según apunta un reciente estudio liderado por el Japan Advanced Institute of Science and Technology.

Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista Gut Microbes y muestran la erradicación completa de tumores en ratones utilizando las bacterias de la microbiota intestinal de estas ranas asiáticas. Pero el hallazgo no es casual, en tanto que existe un interés creciente en el estudio de anfibios y reptiles por su escasa propensión a desarrollar cáncer.

Este conocimiento sobre anfibios y reptiles ha llevado a los investigadores a transferir bacterias intestinales de distintas especies (ranas, tritones y lagartos) a ratones, para analizar su potencial terapéutico en oncología. De las 45 cepas bacterianas seleccionadas para el experimento, nueve han demostrado una actividad significativa contra tumores, pero ha sido la Ewingella americana, originaria de la rana japonesa, la que ha producido los resultados más espectaculares.

Cuando los científicos administraron una única dosis de E. americana a los ratones con tumores, estos no solo se redujeron, sino que desaparecieron en su totalidad. Además, tras volver a inyectar células cancerosas en los animales tratados 30 días después, no se detectó la reaparición de tumores durante el mes siguiente.

Según han expuesto los autores del estudio en las páginas de Gut Microbes, “estos resultados sugieren que E. americana representa un candidato terapéutico prometedor con un perfil de seguridad aceptable idóneo para un eventual desarrollo clínico”.

Bacterias de rana contra el cáncer

El análisis ha permitido desentrañar el doble mecanismo de acción de la bacteria: E. americana ataca directamente el tejido tumoral mientras estimula la respuesta inmune del organismo al implicar un número mayor de células T, células B y neutrófilos, elementos esenciales en la defensa natural frente a enfermedades. Los investigadores concluyen que la eficacia de esta cepa reside posiblemente en su capacidad de adaptación a ambientes pobres en oxígeno, como ocurre en los tumores, donde suelen resistirse los tratamientos convencionales de quimioterapia y se dificulta la acción de las células inmunitarias.

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Las pruebas realizadas en animales no han dado muestras de toxicidad persistente, los órganos sanos no se han visto afectados y las bacterias han sido eliminadas rápidamente del torrente sanguíneo. Asimismo, este tratamiento ha resultado más eficaz que varios fármacos empleados actualmente, entre ellos la doxorrubicina, una de las quimioterapias de uso habitual.

El estudio recoge que, aunque los resultados obtenidos en ratones resultan muy prometedores, será imprescindible llevar a cabo más investigaciones para determinar si la estrategia podría aplicarse de forma segura y efectiva en personas. Así, el equipo científico planea analizar el efecto de E. americana en otros tipos de tumores utilizando distintos modelos animales, evaluar potenciales sinergias con otros tratamientos y explorar vías alternativas para la administración del fármaco. Este segundo anclaje, indicado en la publicación de ScienceAlert, pone de relieve la relevancia de la diversidad microbiana como fuente de futuros tratamientos.