De Guindos avisa de que la regulación del alquiler “restringe” la oferta y advierte del efecto de la crisis de vivienda en el crecimiento

El vicepresidente del BCE asegura que el aumento de la demanda por el crecimeinto de la población presiona el mercado de vivienda, pero destaca el papel de la inmigración como motor del PIB

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El vicepresidente del Banco Central
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos. (REUTERS/Wolfgang Rattay)

Pese a la aparente buena marcha de la economía española, cuyo crecimiento supera con creces la media de su entorno, el acceso a la vivienda se mantiene como uno de los principales puntos de tensión en la organización del presupuesto de la mayoría de hogares. La relevancia de este desafío se ha vuelto a poner en valor una vez más tras las declaraciones este jueves de Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), que ha advertido sobre los posibles efectos de la crisis habitacional en la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) y ha reiterado la necesidad de replantear las medidas destinadas a regular la situación en el mercado.

En el evento Nextspain, organizado por Vocento y XLSemanal, el economista ha lamentado que las restricciones implementadas hasta ahora en el ámbito de la vivienda, especialmente en el mercado de alquiler, están contribuyendo a una escasez de inmuebles disonibles que sostiene la escalada de precios y podría "cercenar el crecimiento de la economía española" en el futuro. El economista ha evitado proponer medidas específicas, pero califica como “vital” realizar una “reconsideración general” de la regulación vigente sobre el mercado de la vivienda.

El vicepresidente del BCE ha asegurado que la actual normativa en el mercado del alquiler está “restringiendo la oferta de viviendas”, mientras que la demanda ha crecido con fuerza como consecuencia directa del aumento poblacional. Esta situación de “cuello de botella”, según advierte de Guindos, podría limitar el crecimiento de la economía nacional si no se revisan con urgencia las políticas actuales que regulan el mercado inmobiliario.

Las nuevas viviendas aumentan a menor ritmo que la población

Mientras la construcción de nuevas viviendas avanza con lentitud, el aumento poblacional acelera la presión sobre el mercado, haciendo imposible absorber el impacto del incremento demográfico. Además, la subida de los precios reduce la capacidad de los ciudadanos para cambiar de ciudad por motivos laborales, frenando la movilidad interna y obstaculizando la adaptación del mercado de trabajo.

Sobre las razones detrás de este fuerte aumento de la población, de Guindos ha destacado la inmigración, que durante los últimos años ha intesificado la presión sobre los precios de la vivienda gracias al aumento de la demanda. Sin embargo, el vicepresidente del BCE también ha remarca que la llegada de trabajadores extranjeros se ha convertido en un motor fundamental para el crecimiento del PIB en España y ha valorado como “muy positivo” el impacto de los nuevos residentes en la economía nacional.

“Prácticamente la mitad del crecimiento de España en los últimos años viene del incremento de la población”, ha subrayado de Guindos, que también rechaza las posiciones extremas en materia migratoria asumidas por otros países europeos. El economista ha resaltado la importancia de gestionar los flujos de inmigración de forma ordenada, para que continúen aportando impulso demográfico y económico

La inmigración impulsa la economía

El exministro de Economía español ha matizado que factores como la llegada de fondos europeos y el buen desempeño del turismo tambien han contribuido al buen desempeño de la economía española. Estos hechos, junto a un sistema financiero sólido y la mejora de la competitividad tras la reforma laboral de 2012, han permitido a España crecer “casi el doble que Europa en 2025”.

No obstante, De Guindos plantea dudas sobre la sostenibilidad de este modelo. El econmista ha señalado que, si se excluye el efecto del crecimiento poblacional, el avance de la economía española sería “muy parecido al de la media europea” y que el aumento de la población diluye el avance de la renta per cápita y los beneficios individuales.