Por qué Sánchez necesita la autorización del Congreso para mandar tropas a Ucrania: esto dice la ley

El presidente del Gobierno todavía no ha concretado cómo será la contribución española, pero ha expresado su deseo de que España forme “parte de ese esfuerzo”

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El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder ucraniano, Volodimir Zelensky. (Europa Press)

Las grandes potencias militares europeas reconsideran su posición sobre el despliegue de tropas en Ucrania después de la guerra, ahora que Trump asegura que algún tipo de acuerdo de paz está cerca.

La propuesta fue inicialmente formulada por Francia y Reino Unido, las dos potencias que capitanean la coalición de Voluntarios, pero hace unos meses era considerada una idea “prematura” por parte del resto de aliados en el continente, España entre ellas. Gran parte del despliegue, estimado entre 15.000 y 30.000 militares, sería aportado por estas dos potencias, mientras que Turquía sería responsable de la seguridad en el mar Negro y Estados Unidos la supervisión del alto el fuego.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, deslizó la idea que España podría formar parte de este esquema, condicionado al fin de la guerra y a la instauración de la paz. El jefe del Ejecutivo expresó su deseo de que España formase “parte de ese esfuerzo”, y subrayó la relevancia de un compromiso colectivo para la protección de la población ucraniana y la prevención de nuevos conflictos. Todavía no se han dado detalles sobre la contribución española porque Sánchez deberá consultarlo con sus socios y el resto de grupos parlamentarios. Las conversaciones, adelantó, darán comienzo en la semana que viene.

Pedro Sánchez confirma su intención de enviar tropas a Ucrania una vez se logre un alto el fuego. La reunión de la Coalición de Voluntarios en París ha terminado este 6 de enero con nuevos compromisos militares. (X)

España ya ha desplegado tropas y material militar sin consultar a la Cámara Baja en los últimos meses. Las Fuerzas Armadas han liderado operativos en Eslovaquia y Rumanía como parte de la Policía Aérea de la OTAN. El pasado mes de julio, los cazas españoles asumieron por primera vez la protección aérea de Islandia ante las amenazas rusas y la Alianza Atlántica ofreció a España liderar una misión en Irak para 2026. En lo que se refiere a envío de material militar, el Consejo de Ministros aprobó en febrero el envío de material militar y humanitario a Kiev. El último de ellos fue de 1.000 millones de euros.

Una misión en el exterior fuera de la OTAN

Pero no es casualidad que Sánchez mire ahora al Congreso. Desplegar soldados en suelo ucraniano es un asunto más complicado de materializar porque el país de Volodimir Zelensky no forma parte de los compromisos de la OTAN, como sí fueron los despliegues mencionados anteriormente. Y en este tipo de situaciones la ley de seguridad Nacional es clara: para ordenar operaciones en el exterior “que no estén directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional”, el Gobierno debe realizar una consulta previa y “recabará la autorización” del Congreso de los Diputados.

A la espera de que comiencen los contactos con los socios, las negociaciones pintan difíciles para Moncloa. Mientras que en Sumar adelantan que apoyarían un eventual despliegue “en concepto de paz” -aunque existen diferencias entre los partidos de la coalición-, Podemos ya ha descartado la idea porque “no contarán con sus votos para hacer de empresa de seguridad de los EEUU y que así puedan hacer sus negocios”. Con esto, el PSOE deberá llamar a la puerta del PP, ya que un apoyo entre las dos fuerzas mayoritarias en el Congreso sería más que suficiente para aprobar el despliegue.