
José Luis García-Berlanga decidió, un día, cambiar su profesión en el medio audiovisual, heredada de su padre, por los fogones. Después de 40 años dedicado al cine, siguiendo los pasos de su padre, el famoso director Luis García Berlanga, este cocinero autodidacta se lanzó a abrir Berlanga en 2020, justo antes de la pandemia. Rápidamente, este local especializado en arroces se convirtió en uno de los restaurantes más populares en Madrid. Pero, por desgracia, el productor y director de cine vuelve a las cámaras, dejando la cocina de forma, de momento, definitiva.
Y es que, para sorpresa de muchos, el restaurante Berlanga cerrará sus puertas a finales de septiembre. Así lo confirmó a Metrópoli José Luis Berlanga, el dueño y chef de este restaurante especializado en arroces que, en escasos cinco años de actividad, se había convertido en uno de los imprescindibles de la capital.
Arroces a mediodía, pero también cenas sin comensales
“Quería comunicaros que, después de más de 20 toneladas de arroz, de 200.000 raciones que he dado de paellas típicas valencianas, de pescado, de verduras... durante estos cuatro años, cerramos Berlanga. El 30 de septiembre va a ser el último día”. Con este mensaje daba la noticia el cineasta y cocinero, animando a sus seguidores a acercarse al restaurante en estos últimos días de funcionamiento; tanto a aquellos que no han tenido ocasión de probarlo, como a los que quieran despedirse con un último recuerdo de su cocina.
La enorme fama que había alcanzado el local del hijo del famoso director de cine, gracias en gran parte a la calidad de sus arroces y paellas, no ha sido suficiente para que el negocio sea rentable. Así lo explicaba en sus declaraciones a Metrópoli, donde achacaba los problemas de su establecimiento a la ausencia de demanda durante las cenas.
Su mayor virtud se convirtió así en la causa de su fracaso. Por norma general, los arroces suelen asociarse a una comida de mediodía y, aunque el local también servía raciones y tapas típicas de la cocina española, estas no lograron llegar a un público centrado por completo en las paellas de Berlanga.

Situado frente al Parque del Retiro madrileño, Berlanga se especializaba en arroces y cocina mediterránea levantina, con algunos guiños a las recetas madrileñas más castizas y al tapeo. Entre sus best sellers, su clásica paella valenciana, con pollo, conejo, judías verdes, alcachofas y garrofó; su arroz a banda; o su paella del Señoret, con gambón pelado, salmonetes, cazón y sepia. Además, entrantes y tapas como ensaladilla rusa, anchoas de Santoña, chistorra de Arbizu, alcachofas confitadas o clóchina valenciana.
Para preparar sus arroces, en Berlanga utilizan el cultivado en el Parque Natural de la Albufera, con el que consiguen una textura suelta y un delicioso socarrat que había conquistado por completo a la crítica y a los foodies madrileños. Los caldos caseros elaborados a fuego lento y los productos de temporada completaban cada una de estas recetas, todas ellas disponibles por un precio de entre 25 y 29 euros por persona.
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