
Cuando pensamos en comprar una casa, lo primero a lo que suelen recurrir los españoles es a la solicitud de una hipoteca con alguna entidad financiera. Con su concesión, la vida financiera del solicitante queda condicionada durante años, lo que hace indispensable conocer bien cómo funcionan las condiciones, para marcar la diferencia entre pagar más o menos dinero en los intereses del crédito bancario.
Sobre el funcionamiento de las hipotecas y sus condiciones, la economista y profesora de economía, empresa y finanzas Lorena Álvarez explicó de forma sencilla cómo funcionan las principales opciones con las que cuentan los ciudadanos a la hora de amortizar una hipoteca. Según la experta, los clientes disponen de dos alternativas, la primera, amortizar plazo y, la segunda, amortizar cuota.
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En un vídeo publicado en sus redes sociales, la economista especifica que, en caso de elegir amortizar plazo, los clientes mantendrían la misma cuota mensual, pero la duración del préstamo se acorta. “Seguimos pagando la misma cuota, la misma cantidad de hipoteca, pero la diferencia es que acabaremos de pagar esa hipoteca en menos años y por tanto la reducción de los intereses totales va a ser muy considerable”, explica Álvarez, que detalla que es una opción más ventajosa para el cliente, ya que logra reducir de forma notable el dinero abonado en concepto de intereses.
Para los casos en los que los clientes decidan optar por amortizar la cuota, la mensualidad disminuye y permite a los interesados cierto alivio económico cada mes. La parte negativa de esta opción es que el crédito mantiene la misma duración y, como consecuencia, el cliente termina afrontando más intereses que en la primera alternativa. “Si lo que queremos es amortizar cuota, conseguiremos que mes a mes tengamos un poquito más de respiro. Sin embargo, los años de la hipoteca siguen siendo los mismos y la reducción total de los intereses no es tan interesante como en el caso anterior”, señala la experta.
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Qué opción prefieren los bancos
En el vídeo, la economista también detalla cuál es la opción preferida por las entidades financieras que conceden este tipo de créditos: “El banco quiere que no amortices absolutamente nada. Pero como muchas veces no puede evitar que tú consigas ahorrar más dinero y quieras amortizar, de las dos alternativas, la que el banco prefiere es que amortices cuota, porque así seguirás pagándole una gran cantidad de intereses, mientras que lo que te interesa a ti es obviamente amortizar plazo”, especifica.
Además, la profesora recuerda que no siempre es posible aplicar estas dos opciones, ya que eso dependerá de lo que el cliente pacte con su entidad financiera. Álvarez recomienda a las personas que estén interesadas en acceder a una hipoteca que y tienen a la mano ambas posibilidades, negociar cuanto antes con el banco y, en el caso de estar a punto de firmar una nueva hipoteca, tener presente estas opciones desde el inicio. Sabiendo la existencia de estas dos posibilidades, los clientes interesados en pedir un crédito pueden tomar decisiones que se adecuen más a su situación financiera y evitar un fuerte impacto en su economía doméstica.
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