Una madre de 18 hijos revela su descomunal compra mensual: “1.300 galletas, 240 litros de leche y 7 docenas de huevos”

Con más de 122.000 seguidores, la madre de una enorme familia narra los retos, anécdotas y trucos de una vida donde hasta la cena familiar se convierte en todo un evento

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Una madre de 18 hijos
Una madre de 18 hijos revela su descomunal compra mensual. (Imagen: Instagram/@comoserfelizconunodostreshijos)

Por más que la precariedad laboral y el aumento del coste de vida hagan que muchas parejas renuncien a la idea de tener hijos, la familia Pich-Postigo desafía las estadísticas.

Rosa Pich-Aguilera y José María Postigo, provenientes de familias numerosas, 16 y 14 hermanos respectivamente, decidieron, hace 25 años, formar su propio clan. Hoy, tras haber tenido 18 hijos, son una de las familias más numerosas de Europa con niños en edad escolar.

“Lo más chulo es que todos los niños son educados para servir, compartir y deben ceder y convencer. Tienen dotes de liderazgo y se preocupan por los demás”, cuenta Rosa a Lecturas. Sin embargo, reconoce con humor cuál es el verdadero reto: “Son los chillidos. Yo creo que los seres humanos tenemos un cupo de oír lloros y el nuestro ya se ha rebasado”.

Un modelo familiar a contracorriente

A lo largo de su trayectoria familiar, la adversidad no les ha sido ajena. Rosa y José María afrontaron la pérdida de tres de sus hijos: la mayor, fallecida a los 22 años por una cardiopatía congénita, y otros dos niños que no sobrevivieron a complicaciones al nacer.

“No culpo a los médicos. Tenía las venas como papel de fumar. Al moverle el cable empezaron a explotar todas las venas, una detrás de otra”, recuerda Rosa, quien donó los órganos de su hija mayor tras su fallecimiento.

A pesar de las advertencias médicas, la pareja decidió continuar ampliando la familia. De los 18 hijos, 15 siguen vivos y Rosa ha asumido en solitario la crianza desde que se quedó viuda en 2017, tras la muerte de José María por un cáncer de hígado.

Hacienda vigila el dinero que se dona de padres a hijos: este es el máximo para no ser investigado.

La cena, pilar de la convivencia

Con tantos miembros en casa, la organización es esencial. “La clave del éxito está en no ser demasiado exigentes ni tiquismiquis y tener valores firmes”, explica Rosa, para quien la cena es el punto de reencuentro diario.

Es el único momento en el que toda la familia puede reunirse, compartir inquietudes y buscar soluciones conjuntas. “Procuro que cada uno tenga su momento de protagonismo en la conversación”, asegura.

Los hijos, según sexo, comparten dormitorio y baño, y gestionan entre ellos su espacio. Rosa tiene su habitación propia y la casa cuenta con estancias preparadas para recibir a amigos. “Los amigos de mis hijos son tan importantes como ellos”, señala.

600 euros al mes y 1.300 galletas

La logística familiar requiere una planificación minuciosa. Rosa detalla que la compra asciende hasta los 600 euros e incluye productos de marca blanca: “Compramos 1.300 galletas, 240 litros de leche, siete docenas de huevos y lo más básico”.

El consumo diario alcanza las 12 barras de pan, que adquieren en la panadería del barrio con descuento. La fruta, siempre de temporada y a menos de un euro, la compran en los comercios locales.

El presupuesto obliga a prescindir de los caprichos habituales. En casa no hay refrescos ni chucherías; los niños aprovechan los cumpleaños de sus amigos para disfrutar de esos productos.

Los deseos de los platos especiales también requieren adaptación: “Cuando alguno pide huevos fritos con patatas por su cumpleaños, hacemos huevos revueltos con patatas cocidas. Es mucho más fácil de preparar para todos”.

La cesta de la compra
La cesta de la compra asciende hasta los 600 euros y reciben ayuda de los comerciantes del barrio. (Imagen: Instagram/@comoserfelizconunodostreshijos)

Ocio educativo (y asequible)

Los planes familiares se ajustan siempre al presupuesto. Los fines de semana suelen ir al parque o a museos, priorizando actividades educativas y gratuitas. Ir al cine, sin embargo, es un lujo inasumible: “De ir todos a la misma sesión, el coste rondaría los 140 euros”, calcula Rosa.

En Navidad, la familia se multiplica hasta alcanzar entre 80 y 100 personas, lo que les obliga a alquilar una granja escuela para poder celebrar juntos. Aun así, Rosa no duda: “Lo más chulo es ver cómo mis hijos están educados para compartir y servir. Eso es lo que hace que todo funcione”.

Los planes deben ser asequibles
Los planes deben ser asequibles para ajustarse al presupuesto familiar. (Imagen: Instagram/@comoserfelizconunodostreshijos)

“No es tan fácil como parece”

La rutina de los Pich-Postigo se ha convertido en un modelo de referencia para muchas familias. Rosa comparte su día a día en redes sociales, donde su cuenta suma más de 122.000 seguidores en Instagram. Además, ha publicado varios libros como Cómo ser feliz con 1, 2, 3... hijos (Palabra, 2013) y La vida es bella y más si se vive en familia (Planeta, 2022).

No es tan fácil como parece”, sostiene Rosa. Para ella, la clave está en la actitud, la colaboración familiar y en no obsesionarse con el perfeccionismo: “Lo importante no es tener recursos infinitos, sino enseñar a tus hijos a ceder, compartir y cuidar de los demás”.