
En cada país existen unas diferencias socioculturales que provocan que muchos extranjeros, cuando van a un determinado destino a hacer turismo o a mudarse, se enfrenten a un choque cultural. Esto se produce porque no coinciden las costumbres que encuentra allí con aquellas a las que está adaptado, lo que puede generarle frustración, sorpresa o desconcierto.
La forma de comunicarse, la gastronomía, el clima o los horarios son algunas de las cuestiones en las que más notan diferencia los extranjeros. Así, el trato suele ser más cercano en España, los platos típicos varían en cada destino, en países de Europa el verano cuenta con temperaturas que para los españoles resultan muy agradables o la vida se adelanta considerablemente.
Con respecto a este último punto, muchos españoles que se han marchado a vivir fuera de sus fronteras destacan que en España todo ocurre muy tarde: la hora de levantarse, las comidas, la hora de acostarse... Además, varía la cantidad de comida que se consume y la consideración que se tiene de cada uno de estos momentos en el día.
Carmen, una española que vive en Países Bajos, se ha quedado sorprendida por lo que toman sus compañeros de oficina a la hora de la comida, cuyo horario tampoco es el mismo que en España: “Quiero hablaros del diferente concepto que tienen los holandeses de comida”.

Horarios y comidas: diferencias clave
En primer lugar, Carmen destaca que los horarios son significativamente diferentes: “Es España la hora de la comida es entre las 14.00 y las 15.00 horas de la tarde más o menos”. Por el contrario, en Países Bajos “no es una comida ni tampoco un desayuno porque se hace a las 12.00 horas del mediodía más o menos”.
Sin embargo, esto no es lo que más ha sorprendido a la creadora de contenido: “En España siempre se suele comer en cantidad y caliente”, pero en el lugar en el que reside actualmente no es así. “Lo gracioso es que su comida suele ser fría y solo comen una cosita, tipo un sándwich, una ensaladita...”
Así, “no se llenan a la hora de la comida” porque la más importante para ellos es la cena, mientras que en España esta es la que se hace entre las 14.00 y las 15.00 horas para tener energía para el resto del día y no irse a la cama demasiado lleno.
Además, Carmen destaca que la lista de alimentos que suelen consumir a esta hora parece más la típica de un almuerzo o un picoteo: “Un pan, unas galletitas con algún tipo de crema, como de cacahuete, estas cositas de chocolate muy típicas, acompañado con unos frutos secos...”, va enumerando mientras muestra el cajón de la comida de su oficina. “Lo que suelen comer es pan y básicamente le ponen un poco de verdura”, que pueden ser tomates, y alguna salsa; de hecho, la española muestra que existen una gran cantidad de sabores distintos para todos los gustos.
“Todo, todo, todo frío”, señala. Además, tampoco pueden faltar los quesos, ya que esta región cuenta con unas variedades muy buenas, y el hummus, que se encuentra en grandes cantidades en su puesto laboral.
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