
La llegada del verano es uno de los puntos de inflexión para las actividades de ocio. Con el excesivo calor es más complicado hacer deporte o actividades que sean muy demandantes físicamente, y menos a ciertas horas de la tarde.
Uno de los planes más habituales es ir a la piscina, a la playa o a un río. Este último es una muy buena alternativa para aquellos lugares que no disponen de costa. En Francia es una de las opciones más habituales, siendo uno de los puntos más importantes el río Sena.
Este río es el tercero más grande del país con casi 776 kilómetros de longitud. Uno de los puntos más turísticos del Sena son las piscinas naturales que se crean a partir de su caudal. Tras un inicio de verano complicado por el cierre general debido a la mala calidad del agua tras fuertes lluvias, una de las instalaciones tuvo que ser clausurada nuevamente este viernes.
El motivo del cierre temporal es una bolsa sospechosa que apareció flotando en una de estas piscinas naturales. La zona afectada se encuentra en el ramal Grenelle, en el distrito 15 de la capital francesa. Según la información aportada por el medio Le Parisien, las autoridades parisinas detectaron la bolsa fuera de la zona de baño.
Por este motivo tuvieron que seguir los protocolos de seguridad, por lo que se solicitó a todos los bañistas que abandonaran el agua de inmediato. Esto provocó el cierre de las instalaciones el día después de su reapertura.
La naturaleza del contenido de la bolsa aún no se conoce. Anthony Samama, delegado de seguridad del ayuntamiento del distrito 15, citado por Le Parisien, expresó su inquietud. “Es bastante preocupante y no está claro qué había en esa bolsa. Posiblemente órganos que podrían ser de animales”, declaró Samama.
Esta versión fue corroborada por Philippe Goujon, el alcalde del distrito, quien añadió: “La policía y la justicia se encuentran en el lugar para determinar la naturaleza del incidente”.
Constantes aperturas y cierres en el Sena
Este verano está siendo uno de los más raros para el baño público de las personas. Este incidente se suma a una serie de contratiempos que han perjudicado a los turistas. Las tres piscinas flotantes, que son una novedad en la capital, tuvieron que cerrar apenas un día después de su inauguración inicial a principios de semana.
La causa fue la contaminación del agua por las intensas lluvias, que arrastraron impurezas al río y elevaron los niveles de bacterias más allá de los límites permitidos para el baño seguro. La incertidumbre sobre el contenido de la bolsa y la investigación en curso mantienen en vilo a los residentes.
La ciudad informó que, una vez concluidas las investigaciones y garantizada la seguridad del sitio, la piscina de Grenelle reabriría. Sin embargo, este último incidente subraya los desafíos que enfrenta París para garantizar un baño seguro y sin incidentes en el Sena. Los parisinos esperan que, a pesar de estos contratiempos, puedan disfrutar pronto de las aguas del río sin preocupaciones.
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