La huelga de controladores aéreos franceses saldrá cara a las aerolíneas: se estima que la factura alcance los 120 millones de euros

Durante los dos días de movilización se suspendieron 1.422 vuelos

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La huelga de controladores aéreos
La huelga de controladores aéreos en Francia afecta a 11 aeropuertos (Europa Press)

La huelga de controladores aéreos en Francia, organizada por el sindicato Unsa-Icna para los días 3 y 4 de julio ha tenido graves consecuencias a varios niveles. Desde la perspectiva económica, la pérdida es enorme, pues supera los 100 millones de euros, según anunció Eurocontrol. Además, los vuelos cancelados supusieron la suspensión del 32% de las operaciones previstas, afectando a miles de viajeros.

La huelga se extendió por 11 aeropuertos franceses. Cerca de una centena de vuelos españoles tuvieron que ser cancelados, siendo la aerolínea de bajo coste Ryanair la gran perjudicada. Distintas aerolíneas tuvieron que adaptar sus planes y hacer frente a las quejas y reclamaciones de los viajeros.

Los sindicatos señalaron la falta de equipamiento y recursos y los problemas de seguridad que sufren los trabajadores como razones para explicar la necesidad de esta huelga. La protesta fue convocada por el segundo y tercer sindicato más representativos del sector, que reúnen a poco más del 30% de los controladores aéreos franceses.

Declaraciones de Laura García, portavoz nacional de Jupol, el sindicato mayoritario de la Policía Nacional, quien ha negado la falta de efectivos policiales en el aeropuerto de Barajas y ha destacado un refuerzo de la plantilla, después de que la zona de control de pasaportes en la Terminal T4 Satélite se haya visto colapsada este miércoles. "Se ha reforzado con 250 policías más. Es decir, ahora mismo hay 500 policías nacionales exclusivamente para realizar el servicio de extranjería y de fronteras", ha explicado (Fuente: Europa Press)

Consecuencias de las cancelaciones

Las aerolíneas europeas afrontan un coste estimado de 47 millones de euros por retrasos y 73 millones por cancelaciones a raíz de la huelga. Durante los dos días de movilización, se suspendieron 1.422 vuelos, lo que supone el 4,7 % de los trayectos previstos. En cuanto a los retrasos, cada día se vieron afectados 3.713 vuelos, alrededor del 10,7 % del tráfico programado durante ese periodo.

Eurocontrol informó de que la huelga repercutió en más de un millón de pasajeros. De ese total, unos 200.000 no pudieron volar en la fecha prevista debido a la anulación de sus vuelos. Esta situación complica la planificación de las compañías y dificulta la movilidad de los pasajeros, tanto dentro de Europa como en conexiones globales.

El director general del grupo aeroportuario ADP, Philippe Pascal, explicó en una entrevista en Franceinfo que el control del tráfico aéreo no solo afecta a los despegues y aterrizajes en los aeropuertos franceses, sino que también repercute en los vuelos que atraviesan el espacio aéreo del país. Por ese motivo, la huelga genera consecuencias en todo el transporte aéreo europeo y obliga a reorganizar rutas internacionales.

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Huelga de controladores

El sindicato ha señalado el empeoramiento de las condiciones de trabajo por la falta de personal, una situación que se ha mantenido y ha provocado retrasos durante gran parte del verano. También critican que siguen utilizando herramientas anticuadas y denuncian un ambiente laboral negativo, defendiendo que un sector de tal responsabilidad necesita un clima de tranquilidad y seguridad.

Acusan a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) de mantener una gestión “tóxica y autoritaria”. La DGAC informó previamente que reduciría a la mitad las operaciones en Niza, Bastia y Calvi. Además, solicitó la cancelación del 30% de los vuelos en Lyon, Marsella, Montpellier, Ajaccio y Figari.

Por su parte, la Dirección General de Aviación Civil ha admitido que la escasez de trabajadores afecta a la calidad del servicio ofrecido a las aerolíneas. Además, existe una polémica por la reforma que busca implantar un sistema de fichaje para los controladores cada vez que empiezan su turno. La medida llega después de un incidente en el aeropuerto de Burdeos en 2022, cuando dos aviones estuvieron a punto de chocar.