Cuánto consume el aire acondicionado encendido toda la noche

Para saberlo con precisión es necesario conocer dos datos concretos: la potencia del modelo y el precio del kilovatio hora (kWh) de la tarifa eléctrica contratada

Guardar
Una mujer duerme con el
Una mujer duerme con el aire acondicionado encendido (Canva)

El consumo energético del aire acondicionado durante las noches de verano es motivo de preocupación para las familias españolas, especialmente tras las recientes subidas en la factura de la luz.

Según la web especializada en tecnología ADSL Zone, saber con precisión cuánto gasta un aire acondicionado encendido toda la noche requiere conocer datos concretos: la potencia del modelo y el precio del kilovatio hora (kWh) de la tarifa eléctrica contratada.

Con estas dos cifras, los usuarios pueden calcular fácilmente el impacto en su factura cada vez que deciden mantener el aparato en funcionamiento mientras duermen.

Factores que afectan al consumo nocturno

Tal y como informa ADSL Zone, no todos los equipos de aire acondicionado consumen lo mismo. La potencia del aparato, las frigorías, el aislamiento térmico de la vivienda, la ubicación del sistema, la temperatura seleccionada y la eficiencia energética marcan diferencias importantes en el gasto final.

Además, los usuarios pagan la electricidad a precios distintos en función de la tarifa, y muchas veces el horario nocturno resulta más económico que las horas centrales del día. Por ello, es recomendable revisar las condiciones del contrato eléctrico para anticipar posibles incrementos en la factura tras un uso intensivo nocturno del aire acondicionado.

Cálculo del gasto: cómo estimar el consumo real

Para ejemplificar el consumo, ADSL Zone detalla el caso de un aparato con 3.000 frigorías activado durante ocho horas continuas. Se estima que este modelo registra un gasto aproximado de 1 kilovatio cada hora (1 kWh).

Al multiplicarlo por 8 horas de funcionamiento, el resultado es un total de 8 kWh. Si la tarifa aplicada marca un coste de 0,15 euros por cada kWh, el gasto de una noche ascendería a 1,2 euros. Este cálculo puede extrapolarse a todo el mes multiplicando por el número de noches de uso. Sin embargo, la cifra puede variar en función de la capacidad del dispositivo, la eficiencia energética y la tarifa eléctrica particular contratada por cada usuario.

Es por esto que la web especializada aconseja realizar una prueba personalizada durante algunos días y anotar tanto las horas de uso como la configuración del termostato. De este modo, al comparar el recibo de ese mes con el del periodo anterior, es posible detectar de manera sencilla cuánto supone realmente el consumo nocturno del aire acondicionado en la factura mensual. Así, cada hogar puede ajustar el tiempo de uso y adaptar el gasto de este electrodoméstico a su presupuesto.

El calor extremo en verano aumenta en España, con riesgos como golpes de calor y cáncer de piel. Sanidad recomienda hidratación, protección solar y prevención para evitar complicaciones, especialmente en vulnerables.

Consejos para ahorrar energía durante la noche

Al tratarse de uno de los aparatos con mayor consumo eléctrico en el hogar, ADSL Zone recomienda tener en cuenta varias pautas para optimizar el uso del aire acondicionado y reducir su impacto en la factura.

Por ejemplo, elegir modelos con menor cantidad de frigorías por hora supone automáticamente un menor consumo, al igual que apostar por dispositivos con mejor calificación energética. Los equipos con etiqueta A+++ ofrecen una reducción del consumo de hasta el 40 %, posicionándose como la opción más eficiente del mercado.

Otra estrategia relevante es elegir una temperatura moderada. Si el termostato se fija en 28 grados Celsius, el consumo será considerablemente inferior al de una temperatura más baja, como 22 grados Celsius.

Según expertos citados en ADSL Zone, por cada grado que se reduce la temperatura, el aparato puede incrementar el consumo en torno al 8 %. Ajustar la temperatura a un rango cómodo y eficiente contribuye a limitar tanto el gasto eléctrico como el impacto en la salud y el bienestar durante el descanso.

Enfriar antes de acostarse y mantener la eficiencia

En vez de mantener el aire acondicionado encendido toda la noche, enfriar la habitación unas horas antes de dormir ayuda a mantener una temperatura agradable y reduce la necesidad de mantener el aparato funcionando durante toda la noche.

El aislamiento en puertas y ventanas también resulta esencial: si el frío generado se escapa por falta de cierre o por mal aislamiento, el consumo se dispara sin mejorar el confort.

La orientación del aparato, el estado de la vivienda y los hábitos de uso contribuyen igualmente al gasto energético. Además, aprovechar herramientas como los termostatos inteligentes, que permiten programar intervalos y adaptarse a las necesidades del usuario, puede mejorar notablemente la eficiencia y el control sobre el gasto.

Renovar el equipo: comprueba la etiqueta

Para quienes contemplan renovar su sistema de aire acondicionado, es importante fijarse en la etiqueta de eficiencia energética a la hora de elegir un nuevo modelo. Los dispositivos con clasificaciones superiores (A +, A++, A+++) reducen notablemente el consumo frente a modelos convencionales. Esta inversión inicial puede traducirse en ahorros acumulados importantes a largo plazo.