
El verano es una de las mejores épocas para observar el cielo estrellado. Las noches son cortas, pero los cielos suelen estar despejados y permiten contemplar el manto de estrellas con facilidad. También es un buen momento para observar nuestro astro, llamado en junio “luna de fresa” por las cosechas de fresas silvestres entre los pueblos algonquinos. El nombre, que puede llevar a confusión, no significa que adquiera un color rosado, solo se trata de un guiño a las tareas del campo.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) detalla en su página web las distintas fases lunares del mes de junio:
- Cuarto creciente. La luna alcanzará su primer cuarto el 3 de junio.
- Luna llena. Llegará el 11 de junio.
- Cuarto menguante: El 18 de junio, la luna entrará en su fase menguante.
- Luna nueva: El mes culminará con la fase de luna nueva el 25 de junio, que llega llegará solo unos días después del inicio del verano.
Cuándo empieza el verano
El verano es la estación más larga del año debido a la forma elíptica de la órbita terrestre en torno al Sol. Durante esta época, la Tierra se encuentra en su punto más alejado del Sol. El próximo 21 de junio, a las 4:42 hora peninsular, comenzará en el hemisferio norte, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional. Esta estación se extenderá durante 93 días y 16 horas, finalizando el 22 de septiembre con el inicio del otoño.
El inicio astronómico del verano está marcado por el solsticio, momento exacto en el que el Sol alcanza su máxima declinación al norte del ecuador celeste. En este día, el Sol describe su arco más largo en el cielo, alcanzando su mayor altura al mediodía, lo que se traduce en el día con más horas de luz del año. Este evento también recibe el nombre de “solsticio de verano”, derivado del latín solstitium, que significa “sol quieto”, dado que durante varios días la altura del Sol parece mantenerse invariable.

El verano de 2025 se presentará con diversas oportunidades para la observación astronómica. Las noches, aunque más cortas, serán ideales para contemplar el firmamento, especialmente desde lugares oscuros como playas o campos. A comienzo del verano, Marte y Mercurio serán visibles tras el ocaso, aunque este último desaparecerá del horizonte a finales de julio. A partir de julio, Júpiter podrá observarse en el cielo matutino, mientras que Venus y Saturno también serán visibles antes del amanecer.
Durante esta estación, el Triángulo de Verano, un destacado asterismo formado por las estrellas Altair, Deneb y Vega, dominará el cielo nocturno. Además, las constelaciones de Escorpio y Sagitario estarán presentes hacia el sur, señalando el centro aproximado de la Vía Láctea, cuya luminosidad se despliega en todo su esplendor en los cielos estivales.
Asimismo, el verano de 2025 incluye eventos astronómicos de gran interés, como las lluvias de meteoros Delta Acuáridas, cuyo pico está previsto para el 31 de julio, y las famosas Perseidas, que alcanzarán su máximo el 12 de agosto. Las lunas llenas de esta estación ocurrirán los días 10 de julio, 9 de agosto y 7 de septiembre.
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