
El corazón de Madrid está en sus plazas, siempre llenas de vida. Estos espacios, que ahora bombean actividad y disfrute, otrora fueron lugares de encuentro y de comercio, de mercados de abastos, de celebraciones religiosas y paganas. Hoy, estos centros neurálgicos de la vida urbana son también pequeños epicentros gastronómicos de la ciudad, espacios en los que castizos bares y tabernas de siempre colindan con nuevas aperturas y terrazas rebosantes.
La Plaza de la Paja, en pleno corazón de La Latina, es uno de estos rincones, una de las plazas con más historia del Madrid de los Austrias. Ahora repleta de terrazas, llenas cada domingo de madrileños y turistas que buscan tomar una caña al sol, antaño fue el gran mercado de Madrid, durante los siglos XIII y XIV. En esta época fue la plaza más importante de la villa, donde se concentraban todo el comercio y las actividades de recreo. Tanto es así, que en el siglo XVIII se la conocía ya como la Plaza de las Tabernillas.

Los bares y restaurantes que hoy llenan sus bajos, herederos del legado de aquellas tabernas de la plaza se han organizado alrededor de una asociación, la Asociación de Hosteleros de la Plaza de la Paja. Y, juntos, han organizado toda una fiesta de la tradición gastronómica madrileña, la Ronda Castiza. Se trata de una ruta de tapas típicas de Madrid, reinventadas al estilo de cada uno de los bares y tabernas que conforman este proyecto. En su segunda edición, que durará hasta el domingo 30 de marzo, la Asociación ha contado de nuevo con la colaboración de Vermut Bendito.
Tapa y vermú por 5 euros
De tapa en tapa y de bar en bar. Por 4 euros la tapa, 5 euros si se pide acompañada de un vermú, el plan consiste en recorrer a fondo la plaza en cuestión y saborear las propuestas gastronómicas, al tiempo que se conoce la historia de este rincón del Madrid de los Austrias. Estas son las propuestas de cada uno de los locales que participan en esta segunda edición de la ronda:
- Restaurante De Mercado: Mejillones Tigre con Alioli. Dos sabores muy madrileños, sorprendentemente juntos.
- Domi: Carrillera Estofada sobre disco de plátano frito. Una versión actualizada del famoso guiso tan popular en Madrid.
- La Musa Latina: Doble gilda de anchoa con patatas de churrería. Todo un clásico para comer de un bocado.
- La Quintería: Patatas ‘Bravioli’. Unos dados de patata crujientes por fuera y suaves por dentro con alioli y salsa brava picante.
- Naia: Falsas Gallinejas Crujientes. Una versión del plato de casquería más madrileño.
- Taberna Angosta: Camarones al ajillo, en versión renovada.
- El Bacaro de Fabio: Focaccia de pastrami con salsa de piparras. Tan cosmopolita como es Madrid.
Para acompañar, en todos los establecimientos se ofrece Vermut Bendito, un vermú seco elaborado con vino de airén y acompañado de diferentes botánicos que le aportan matices herbáceos, así como notas a canela.
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