
El calentamiento global, pese a lo que muchos negacionistas quieran argumentar, es una realidad científicamente demostrada. De hecho, las repercusiones, en muchos casos, ya tienen impacto directo sobre la vida de los ciudadanos.
Varios ejemplos de ello son el nivel de contaminación atmosférica o la subida general de la temperatura media, lo que puede provocar graves consecuencias sanitarias. Y otro de los elementos que están sufriendo los efectos adversos de este calentamiento global son los glaciares.
Según un estudio en el que han contribuido 60 científicos para la revista Nature, el descenso en el tamaño de estas estructuras se está produciendo a ritmos alarmantes. Se estima que, entre el año 2000 y 2023, la cantidad de masa que han perdido es de 6,5 billones de toneladas. Eso implica que cada segundo pierden el equivalente a tres piscinas olímpicas, o lo que es lo mismo, 7.500 metros cúbicos.
Esta pérdida se ha visto incrementada en los últimos años. El periodo que comprende desde el año 2012 en adelante ha sido mucho más agresivo. Pero, sin duda, los últimos cuatro años han supuesto una cifra récord, considerando que 2023 fue un año especialmente caluroso.
Los Alpes y los Pirineos podrían desaparecer
Hay varias localizaciones que dependen de estas grandes masas para poder beber agua potable. Si los glaciares desaparecen, millones de personas verán frenado el acceso a este recurso básico. Las regiones más afectadas se encuentran en los Alpes y los Pirineos. “En sólo dos años, 2022 y 2023, los Alpes y los Pirineos han perdido el 10% de su volumen“, afirma Etienne Berthier, uno de los especialistas que ha participado en el estudio. Pero el dato es aún más alarmante. En los últimos 20 años, ambos gigantes han perdido alrededor del 40% de su masa total.

Prácticamente todos los glaciares han sufrido graves consecuencias negativas, pero hay algunas zonas que han resistido mejor este efecto. Así, en Islandia y Escandinavia se ha observado una desaceleración en la pérdida de masa. Pero esta es solamente la excepción que confirma la regla.
Subida del nivel del mar
La pérdida de masa glaciar no solo afecta al paisaje y al patrimonio natural, sino que tiene consecuencias directas sobre el nivel del mar. Según un estudio del IPCC, se estima que el crecimiento para el año 2100 sea de 30 centímetros a un metro, aunque no se descarta que puedan subir hasta dos.
Para ese mismo año, se estima que la mitad de los glaciares habrán desaparecido, en el caso de que el crecimiento del calentamiento global se limite a 1,5 °C. Pero este objetivo parece cada vez más inalcanzable. Si la subida fuese de 4 °C, una media estimada teniendo en cuenta el uso actual que se le da a los combustibles fósiles, desaparecerían un total del 80%.
Este resultado podría ser fatal para millones de personas, que se verían obligadas a vivir en otros lugares. Tanto las poblaciones cercanas al mar como las que dependen directamente de las zonas glaciares están en peligro de desaparición en caso de que se cumplan estas previsiones.
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