
Comer productos de temporada es bueno para nuestra salud, nuestro bolsillo y para el medio ambiente. Con el paso de las décadas, los ciudadanos que habitan en núcleos urbanos se han desconectado cada vez más del ritmo natural de la tierra y, por tanto, de los tiempos propios de cada producto que consumen. Sea verano o invierno, siempre es posible encontrar fruta y verdura casi de cualquier tipo en los estantes de supermercados. Para ello, se necesita bien importar ese producto o bien cultivarlo en invernaderos climatizados, ambos métodos con gran impacto sobre el planeta.
Consumir productos de cercanía, y hacerlo en la época de recogida de estos, hace que cada fruta y verdura que consumamos se encuentre en su punto óptimo de maduración, por lo que no han tenido que pasar por un proceso de conservación en cámaras que, habitualmente, estropea la calidad, sabor y textura del alimento. Además, por norma general, las frutas y verduras de temporada suelen tener un precio más económico que otras opciones. Y es que, si elegimos productos que no dependen de ser importados para su comercialización, estaremos ahorrando el coste en transporte, lo que se refleja en el precio final de la fruta.
En el mes de enero, enclavado en pleno invierno en las zonas del hemisferio norte, los alimentos de temporada se reducen, pues aún no podemos encontrar frutas y verduras veraniegas ni primaverales y ya se han dejado atrás productos otoñales como la calabaza o las setas. Aunque esta temporada cuenta con sus frutos y hortalizas propios, en el mes de enero también se pueden conseguir algunos alimentos que, en España, están disponibles durante todo el año. Es el caso, por ejemplo, de los plátanos, que en nuestro país se cultivan principalmente en Canarias y se recogen todo el año.
Las frutas de temporada en el mes de enero
Se encuentran en plena temporada los cítricos como el limón y la naranja, también las mandarinas, que pueden encontrarse de plena temporada desde comienzos de otoño hasta el mes de marzo, e incluso el pomelo, que tiene su mejor época para el consumo el otoño y el invierno.
También se encuentra en temporada la chirimoya, cuya época de esplendor comienza en septiembre y se extiende hasta finales de enero. Sin embargo, gracias a las hibridaciones modernas, es posible encontrar chirimoyas fuera de este período, alargando así su disponibilidad. Igualmente, sucede con el kiwi, que madura en invierno y puede consumirse de octubre a marzo.
Las verduras de temporada en el mes de enero
En cuanto a las hortalizas, se encuentran de temporada las conocidas como crucíferas o Basicáceas, una familia en la que se incluyen verduras como el brócoli, la coliflor, las coles, los grelos, la lombarda, el nabo, el repollo o los rábanos. También plantas de hoja como la acelga o las espinacas, así como la endivia, la lechuga o el puerro, alcanzan en enero uno de sus mejores momentos. Es buen momento también para disfrutar de las zanahorias, un producto que podemos encontrar la mayor parte del año.
Últimas Noticias
Última hora de los accidentes de tren en Adamuz y Rodalies, en directo: se eleva a 43 el número de fallecidos en Córdoba
El operativo de emergencia continúa trabajando en el lugar del descarrilamiento ocurrido el domingo en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. En Cataluña, se mantiene todavía la suspensión del servicio

Desarrollan un medicamento contra un tipo agresivo de cáncer de cerebro que hasta ahora no tenía tratamiento eficaz
Del primer grupo de 24 pacientes tratados, un 58 % con tumores de alto grado no han experimentado progresión durante los seis meses posteriores al inicio de la terapia

Comprueba los resultados del sorteo 2 la Triplex de la Once
Juegos Once informó la combinación ganadora del Sorteo 2 de las 12:00 horas. Tenemos los ganadores aquí mismo

Potencia inteligente en un diseño ultrafino: así es el Portátil Lenovo Yoga Slim 7
Este portátil premium ideal para quienes llevan un día a día exigente tiene un descuento del 30% por las segundas rebajas de El Corte Inglés

Retiran seis lotes de leche infantil en España y Latinoamérica por presencia de una bacteria
La leche contenía la toxina cereulida, que provoca problemas intestinales


