
Renfe ha anunciado que reduce su compromiso con la puntualidad: a partir del 1 de julio, la compañía solo reembolsará el precio total de sus billetes en caso de que los retrasos superen los 90 minutos. El objetivo, según declararon fuentes próximas al Consejo de Renfe a EFE, es situarse en las mismas condiciones que el resto de operadores de alta velocidad, como Ouigo o Iryo, que le hacen directa competencia.
Las nuevas políticas igualan los términos ofrecidos por estas empresas privadas. Ahorrarán también dinero a Renfe: la compensación por retrasos, vigente desde 1992, le costó 42 millones de euros en 2023. Sin embargo, si todos los pasajeros con derecho a ella la hubieran solicitado, el costo habría alcanzado entre 60 y 70 millones de euros.
Los cambios, sin embargo, no han gustado entre los consumidores. La asociación Facua ha considerado “inaceptable” la reducción en su compromiso con la puntualidad “en lugar de mejorar la calidad del servicio”. Aun así, el compromiso de puntualidad de la compañía ferroviaria pública es superior al de otros medios de transporte, como el avión.
Retrasos en un vuelo

En el mundo de la aviación, los retrasos se miden en función del trayecto. La normativa europea establece como un retraso en el trayecto:
- Dos horas o más en el caso de los vuelos de 1.500 km
- Tres horas o más en el caso de los vuelos intracomunitarios de entre 1.500 y 3.000 km.
- Cuatro horas o más para el resto de vuelos.
En estos casos, la compañía está obligada a ofrecer al viajero de manera gratuita:
- Comida y refrescos suficientes.
- Dos llamadas telefónicas, mensajes de fax o correos electrónicos.
- Alojamiento en un hotel y transporte entre el aeropuerto y el lugar donde se va a alojar, siempre que la hora de salida prevista sea al día siguiente de la hora inicialmente contratada.
Sin embargo, la devolución del billete solo llega si los vuelos tienen una demora de más de cinco horas. Entonces, el pasajero tiene derecho a solicitar el reembolso del coste íntegro del billete. Esta devolución debe realizarse en siete días, como máximo, en metálico o a través de transferencia bancaria.
Retrasos en un tren
La nueva política de Renfe establece que, salvo por causas de fuerza mayor, los retrasos de más de una hora dan al viajero el derecho a una indemnización del 50% del precio del billete. En el caso en el que la llegada al destino final sufra un retraso de más de 60 minutos, se ofrece la continuación del viaje o la conducción por vía alternativa al destino, en condiciones similares y lo antes posible; o en otra fecha que convenga al viajero.
Si es de más de hora y media, se reembolsará el 100% del precio. A pesar de la reducción, Renfe ha instalado un sistema nuevo para el reintegro del importe: la devolución del dinero puede ser del 200% si se hace en puntos, denominados “Renfecitos”, a través de la tarjeta de fidelización Más Renfe, con los que poder conseguir ventajas y beneficios, y un vale de compra para otro billete, en el que el reembolso será del 150 % del importe.
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