Un recital de Bellingham y otro de Vinicius lideran la goleada del Real Madrid a Osasuna

El inglés y el brasileño dejaron su firma en todos los goles del conjunto blanco a Osasuna. Jude anotó dos tantos y Vini regaló uno a Joselu y marcó otro. Los de Ancelotti recuperan el liderato de LaLiga

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Jude Bellingham celebra su segundo
Jude Bellingham celebra su segundo gol ante Osasuna (REUTERS/Isabel Infantes)

El Real Madrid está por encima de las circunstancias, lo demostró el pasado martes ante el Nápoles sacando adelante un partido cuesta arriba y, ante Osasuna, lo dejó claro. Sin centrales disponibles en el banquillo y con una defensa improvisada en la que Tchouameni actuó en el eje de la zaga con la difícil misión de tapar a Budimir. Cumplió con éxito, tanto el francés como todo el equipo. Liderado por un Bellingham que ya ha agotado los calificativos y solo estamos en la novena jornada liguera. Anotó un doblete y volvió a llevarse el MVP. Estelar. Vinicius se reencontró con sus mejores sensaciones. Volvió a ver puerta y regaló el definitivo a Joselu en una acción de ariete puro.

Hay que acostumbrarse a ver a Bellingham con los brazos abiertos mirando a un fondo del Santiago Bernabéu. Es su particular forma de encontrar el reconocimiento del público a su inesperada producción goleadora. Unos registros, diez goles y tres asistencias en su primera decena de partidos con el Real Madrid, que supera el inicio de Cristiano Ronaldo, quien participó en dos goles menos en el mismo periodo de encuentros. El inglés volvió a brillar ante Osasuna y no únicamente por sus goles. Cierto es que su ritmo goleador oculta otras virtudes que también desarrolla como nadie. Abarca el ancho del medio del campo, realiza constantes ayudas en defensas, posee una gran capacidad de entendimiento y asociación con sus compañeros y la mayoría de decisiones que toma con y sin balón son acertadas.

Interior del estadio Santiago Bernabéu tras las obras de este verano.

Exhibición de Bellingham aparte, el partido del Real Madrid ante Osasuna fue un ejercicio coral de aciertos ante un Osasuna desconocido, blanco y errático con la posesión. A Carlo Ancelotti le funcionó casi todo. Tchouaméni cumplió de central, Modric volvió a llevar la manija del equipo, Joselu se reencontró con el gol y Vinicius aprovechó para retomar la senda correcta. La del gol y el buen juego. En contadas ocasiones el Real Madrid pone de cara un partido desde el inicio. De hecho, ya es rutina para los blancos ir a remolque en los primeros minutos. Ante Osasuna ocurrió a la inversa. La jugada, marcada por una ley de la ventaja otorgada por Cuadra Fernández, terminó con una gran asistencia de Carvajal y el gol inglés, quien controló en el área y batió a Sergio Herrera con mucha sangre fría antes de acudir a su fondo y levantar los brazos.

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Vinicius se une a la fiesta

Su cara copa todas las portadas, su camiseta agota las existencias de la tienda y sus goles levantan al público del Bernabéu. Iniciada la segunda mitad, tiró una pared con Valverde y volvió a batir al meta navarro, esta vez por bajo. Décimo tanto en los primeros diez partidos que ha disputado con la camiseta blanca. Estelar. Con su tradicional exhibición ya realizaba, llegó el turno de Vinicius que comienza a reencontrar sensaciones tras su lesión. Valverde le encontró al espacio tras un error de Osasuna en la salida de balón y el brasileño definió una jugada que temporadas atrás hubiera acabado en el limbo. Regateó a Sergio Herrera y culminó antes de alcanzar la línea de fondo.

Los de Arrasate, en el palco del Bernabéu por su expulsión ante el Atlético, fueron penalizados por sus imprecisiones. En la salida de balón en el tanto de Vinicius y de cara a portería cuando Budimir erró la ocasión más clara de su equipo que hubiera supuesto el empate. La goleada blanca la cerró un Joselu que te intercambió los papeles con Vini. El brasileño fue el encargado de controlar de espaldas a portería, cuerpear con el zaguero de Osasuna y ceder a su compañero que tan solo tuvo que definir. Vini hizo de Joselu y Joselu de Vini para sellar el triunfo y la vuelta al liderato de LaLiga. Sin mucho ruido, a la sombra del foco mediático que despierta el Barça de los Joaos, el Real Madrid sigue con paso firme en Liga pese a las circunstancias. Los próximos duelos ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán y FC Barcelona en el Camp Nou, le llegan en su mejor momento, pleno de confianza.