Hospital Sant Pau reconstruye la caja torácica con una prótesis de titanio personalizada

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Barcelona, 13 jun. El Hospital de Sant Pau de Barcelona ha llevado a cabo una reconstrucción pionera de la caja torácica con una prótesis a medida y fabricada con titanio, que se adapta al movimiento natural de la respiración del paciente y mejora su calidad de vida.

Sant Pau ha intervenido con éxito a tres pacientes y tiene programada una cuarta, en todos los casos enfermos de osteosarcomas, un tipo de cáncer de hueso.

Cuando este cáncer está localizado en zonas de la pared torácica, el tratamiento recomendado es la cirugía para extirpar los tumores malignos, y en estos tres casos ya practicados Sant Pau ha implantado una prótesis.

La primera intervención se llevó a cabo en un paciente varón de 76 años que presentaba un sarcoma laterocervical izquierdo que afectaba a ambas clavículas y la parte más alta del esternón a consecuencia de un tratamiento de radioterapia anterior, hecho hace casi 30 años.

El jefe clínico del Servicio de Cirugía Torácica de Sant Pau, Juan Carlos Trujillo, ha explicado que “estos pacientes son casos límite, donde la resección quirúrgica es compleja, siendo primordial la planificación y el abordaje multidisciplinar de los pacientes".

Una de las limitaciones es la reconstrucción de la pared torácica anterior, por su papel directo en el movimiento natural de la respiración.

En este sentido, "estas prótesis significan un avance en este tipo de casos, reduciendo las complicaciones y permitiendo mejorar de forma importante la calidad de vida del paciente”.

El Hospital de Sant Pau ya ha completado una segunda intervención, una paciente mujer de 61 años con un sarcoma de mama a la que se le ha hecho la resección parcial de 3 costillas de la parte anterior, y una tercera, una paciente mujer de 36 años con sarcoma a la que se le han extraído 2 costillas y parte del esternón.

Para estos procedimientos, primero se practica una Tomografía Computerizada (TC) de alta resolución del tórax del paciente y se envía al Departamento de Ingeniería Biomédica del Instituto Tecnológico Canario (ITC), encargado de su diseño y fabricación de forma anonimizada.

A partir de estos datos, los ingenieros reconstruyen la zona en 3D y diseñan un modelo de prótesis a medida para este paciente concreto.

Finalmente llega la operación, que en el primer caso duró cerca de 12 horas, para la extirpación del esternón y de las dos clavículas y la posterior colocación de la prótesis de titanio.

La pieza llega fragmentada y hay que articularla en el quirófano, con la incorporación de un tendón largo de cadáver proporcionado por el banco de tejidos.

Posteriormente, se reconstruye y se cubren las estructuras, habitualmente con colgajos, que no sólo aportan estructura sino en muchos casos funcionalidad muscular, para contribuir a que la prótesis se adapte al movimiento natural de la respiración. EFE

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