El posible retorno masivo de salvadoreños amenaza la estabilidad de la economía local por la alta dependencia de remesas, según un economista

Ricardo Balmore López advirtió que una caída de estos flujos restaría cerca de USD 680 millones a la actividad y obligaría a cubrir importaciones estratégicas, incluida la factura petrolera, con mayores recursos monetarios internacionales

Con este cambio, las entidades financieras deberán incluir otros créditos de consumo en dólares, excepto las operaciones con tarjetas de crédito.
El posible fin del TPS en Estados Unidos abre un escenario de incertidumbre para cerca de 180,000 salvadoreños y para la economía de El Salvador. Foto: difusión
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¿El Salvador esta preparado para el retorno de los tepesianos? En la actualidad se enfrenta un escenario de incertidumbre ante la posible no renovación del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, un programa que ampara a cerca de 180,000 salvadoreños.

La economía nacional, fuertemente dependiente de las remesas familiares, podría recibir un impacto severo si miles de compatriotas retornan de manera forzada y el flujo de divisas disminuye abruptamente.

Ricardo Balmore López, director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de El Salvador (UES), explicó que las remesas son la principal fuente de ingresos y liquidez para el país.

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“Casi siempre han representado en promedio el 25% del PIB en nuestro país. Solo en el año 2025 representaron el 27.21%, pero de ahí se han mantenido entre 23.8%, 24.31%, 24.5%, hasta llegar a un promedio del 25.1% desde el año 2020”, detalló.

El experto subrayó que 1 de cada 4 hogares salvadoreños recibe remesas, con un promedio mensual de $450 por familia. De ese monto, el 98.8% se destina al consumo, lo que dinamiza el comercio minorista y sostiene la demanda interna de bienes y servicios.

“Si las remesas familiares disminuyen o dejaran de venir, serían en promedio cerca de $680 millones que la economía dejaría de percibir y la economía podría tener problemas de liquidez”.

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Una mano sostiene una tarjeta con las siglas TPS entre las banderas de El Salvador y Estados Unidos, sobre siluetas de familias.
Las remesas familiares son la principal fuente de ingresos y liquidez de El Salvador y han representado en promedio el 25% del PIB. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Efectos inmediatos de una caída en las remesas

Una reducción abrupta en el flujo de remesas tendría consecuencias directas sobre la liquidez nacional, el consumo y la capacidad de cobertura externa de la economía salvadoreña.

Balmore López advirtió que, ante una caída de estos ingresos, se incrementaría el uso de reservas monetarias internacionales para cubrir importaciones estratégicas, como la factura petrolera.

Además, la disminución de la liquidez afectaría a todos los sectores económicos, no solo a los hogares receptores.

“La cobertura externa está con las importaciones de otros bienes, de materias primas y todo, porque las remesas familiares son una liquidez para la economía, no solo para el hogar que la recibe”.

El retorno masivo de salvadoreños incrementaría la presión sobre el mercado laboral local y podría aumentar la informalidad si los retornados no logran insertarse en empleos formales o emprender negocios que se integren al circuito productivo.

Esperar sería conveniente si el dólar baja lo suficiente. Por ejemplo, pasar de S/ 3,40 a S/ 3,30 implicaría un ahorro de 2,9%.
Una caída de las remesas familiares restaría cerca de 680 millones de dólares a la economía salvadoreña y afectaría la liquidez nacional. Market Data

Contexto del TPS y tendencias recientes de las remesas

El TPS, vigente hasta el 9 de septiembre, protege temporalmente a miles de salvadoreños de la deportación y les permite trabajar legalmente en Estados Unidos. La incertidumbre sobre su renovación ha llevado a un aumento temporal en el envío de remesas, que, según datos del Banco Central de Reserva (BCR), alcanzaron 5,060 millones de dólares en junio, con un crecimiento interanual de 4.53%.

Sin embargo, Balmore López advirtió que “desde el mes de febrero han tenido una tendencia a la disminución. Sí es cierto, el saldo es mayor con respecto al 2025, pero no en la cantidad de 2024 a 2025. 2024-2025 era el 14.02%, incluso llegábamos casi al 18%. Pero ahora resulta que, de ese 18.02% que se visualizaba en los datos, ahora es 4.53%”.

Muchos beneficiarios del TPS y sus familias presentan perfiles académicos y laborales altamente calificados. “Muchos de ellos no van a regresar a El Salvador.

Ellos van a buscar otros mercados. Manejan tres o más idiomas. Los perfiles académicos y de talento tienen otro horizonte”, explicó Balmore López. Se trata de jóvenes con formación universitaria que podrían emigrar a otros países donde su talento sea mejor aprovechado.

Ricardo Balmore López planteó que El Salvador necesita planificación económica, proyectos productivos y crédito barato para retornados ante el impacto del TPS.  REUTERS/Willy Kurniawan
Ricardo Balmore López planteó que El Salvador necesita planificación económica, proyectos productivos y crédito barato para retornados ante el impacto del TPS. REUTERS/Willy Kurniawan

Medidas para enfrentar el impacto económico

Balmore López apuntó que el gobierno salvadoreño debería fortalecer la planificación económica y crear portafolios de proyectos productivos en sectores como turismo, manufactura y servicios, así como facilitar líneas de crédito de bajo costo para los retornados que deseen emprender.

También señaló la oportunidad de aprovechar fondos internacionales para proyectos verdes y azules, vinculados a energía renovable y cuidado del mar.

“La clave está en saber que tenemos que tener propuestas de política pública. Porque cuando vengan los hermanos salvadoreños, ellos van a demandar salud y educación mayor y van a demandar también servicios y comida”, concluyó.

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