El programa de ACNUR refuerza la ciberseguridad de personas refugiadas en Panamá

La iniciativa impulsada por la agencia de Naciones Unidas facilita la capacitación en protección digital, permitiendo que quienes llegan al país reciban orientación directa de otros migrantes con experiencia en la materia

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El programa ‘Ciberseguridad para refugiados por refugiados’ capacita a desplazados en la protección de datos e identidad digital en Panamá. (Foto: ACNUR/Augusto Revello)
El programa ‘Ciberseguridad para refugiados por refugiados’ capacita a desplazados en la protección de datos e identidad digital en Panamá. (Foto: ACNUR/Augusto Revello)

La llegada de nuevas tecnologías y el aumento de la conectividad han transformado la manera en que las personas refugiadas en Panamá enfrentan los desafíos de seguridad y reconstrucción de sus vidas. En este contexto, la oficina de ACNUR en Panamá ha implementado el programa “Ciberseguridad para refugiados por refugiados”, una propuesta que busca reducir las vulnerabilidades digitales de quienes se ven obligados a huir y reubicarse en entornos desconocidos, de acuerdo con la agencia de la ONU para los Refugiados.

Durante sus primeros días en Panamá, Judy y su familia experimentaron el temor constante a ser localizados. Ella relata que, tras huir de Colombia, debían cambiar de número de teléfono y recurrir a teléfonos públicos para comunicarse. Este tipo de estrategias se ha vuelto común entre quienes buscan proteger su identidad digital, pero también refleja la inseguridad y el aislamiento que enfrentan muchas personas refugiadas en su llegada a un nuevo país.

El avance de internet y las redes sociales ha brindado una herramienta invaluable para mantener vínculos familiares y acceder a servicios, pero también ha abierto nuevas amenazas. Según José Egas, representante de la Oficina Multipaís de ACNUR en Panamá, la protección digital es un componente esencial en el proceso de integración: “La ciberseguridad es hoy una forma esencial de protección. A través de este proyecto buscamos que las personas refugiadas puedan identificar riesgos, tomar decisiones informadas y ejercer un mayor control sobre su vida digital.”

Este enfoque reconoce que para quienes han sido desplazados por la violencia o la persecución, la tecnología puede ser tanto un puente hacia nuevas oportunidades como un posible riesgo. Cada interacción en línea deja una huella que, en contextos de vulnerabilidad, podría ser explotada por terceros.

Judy, participante del programa. (Foto: ACNUR/Augusto Revello)
Judy, participante del programa. (Foto: ACNUR/Augusto Revello)

El programa de ACNUR apuesta por un modelo participativo: son los propios refugiados quienes, tras recibir formación, se convierten en agentes multiplicadores dentro de sus comunidades. Un ejemplo es Jonathan, originario de El Salvador, quien ahora orienta a otros sobre cómo resguardar datos personales y navegar de forma segura. él afirma que “sí se puede vivir una vida de seguridad, teniendo como principio estos programas de seguridad y desarrollándolos con la gente, para que ellos comprendan cómo proteger sus datos, cómo proteger información sensible y puedan tener una vida tranquila y sentirse seguros en otro país.”

Actualmente, un grupo de 10 participantes del programa ha capacitado a más de 150 personas en prácticas de seguridad digital. La iniciativa facilita que quienes llegan recientemente a Panamá reciban orientación directa de otros refugiados, acelerando así la adaptación y el sentido de pertenencia en el país de acogida.

El desarrollo y sostenimiento del programa ha contado con el respaldo del Gran Ducado de Luxemburgo a través del Fondo de Innovación de ACNUR. Este apoyo financiero ha sido clave para crear una red de protección digital que refuerza la autonomía y fomenta la integración socioeconómica de los participantes en un entorno laboral cada vez más digitalizado.

La experiencia de Judy sintetiza el impacto del programa: “Tener acceso y conocimiento nos va a permitir compartirlo con compañeros que vienen llegando. Podemos capacitarles, guiarles, para que ellos se sientan más seguros en el país que les está acogiendo,” reflexiona.

La iniciativa de ACNUR en Panamá marca un precedente en la región, al situar la ciberseguridad en el centro de las estrategias de protección y empoderamiento para personas refugiadas. El modelo de formación entre pares y el fortalecimiento de las capacidades digitales constituyen un paso decisivo para que la integración no solo sea posible, sino también segura y sostenible.