Solo dos de cada diez salvadoreños ahorran o cotizan para una pensión

Los últimos datos del Banco Central de Reserva evidencian que el 86,4 % de las mujeres y el 91,5 % de los residentes rurales no participan en el sistema de ahorro o cotización previsional en el país

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Solo el 20,1 % de
Solo el 20,1 % de salvadoreños ha tomado acciones para asegurar una pensión en la vejez. (Imagen ilustrativa)

El acceso desigual a mecanismos de ahorro y cotización para pensiones marca una brecha evidente en la población salvadoreña, según la última encuesta nacional de inclusión y educación financiera del Banco Central de Reserva. La proporción de personas que han tomado medidas para asegurar una pensión en la vejez apenas alcanza el 20,1 % del total, lo que revela una participación limitada en el sistema previsional.

La diferencia de género se refleja en los datos: el 28,1 % de los hombres ha optado por ahorrar o cotizar para su jubilación, frente a sólo el 13,6 % de las mujeres. Esta disparidad pone de manifiesto el desafío que enfrentan las mujeres para integrarse plenamente en los sistemas de protección social.

Una cifra que llama la atención en el informe del Banco Central de Reserva es la cantidad de personas que, hasta la fecha, no han tomado ninguna medida para asegurar una pensión. El 86,4 % de las mujeres encuestadas aún no ha ahorrado ni cotizado para su vejez, mientras que el 71,9 % de los hombres se encuentra en la misma situación. Estos datos evidencian la magnitud del reto que enfrenta el país en materia de inclusión y seguridad previsional, sobre todo para las mujeres y los trabajadores informales.

El 86,4 % de las
El 86,4 % de las mujeres y el 71,9 % de los hombres mayores en El Salvador no han ahorrado ni cotizado para el retiro. Foto: (iStock)

La ubicación geográfica también incide en el acceso a la previsión social. En las zonas urbanas, el 24,8 % de los habitantes ha ahorrado o cotizado para una pensión, mientras que en el área rural la cifra desciende a 8,5 %. Esta diferencia subraya el impacto de las oportunidades laborales y la educación financiera en la capital y ciudades principales frente a la realidad de la periferia.

El informe destaca que quienes más se involucran en el ahorro para la vejez son los adultos jóvenes. En el grupo de 26 a 35 años, el 28,7 % ha tomado medidas para asegurar su retiro. En cambio, entre las personas mayores de 61 años, el porcentaje disminuye notablemente, lo que evidencia que muchos llegan a la última etapa de la vida sin haber construido una base suficiente de ahorro previsional.

El destino de los fondos de pensión revela las prioridades cotidianas de quienes ya están retirados. El 90 % utiliza estos recursos para alimentación, gastos personales y servicios, mientras que el 47 % los destina a salud y el 42,4 % a emergencias. Otros usos incluyen el pago de deudas (12 %), la compra o mejora de vivienda y bienes (9,4 %), la inversión en negocios (4,1 %) y actividades recreativas o celebraciones (2,4 %).

En cuanto a las vías elegidas para ahorrar, el 82,9 % recurre a las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), seguido por el ahorro personal (15,1 %), guardar dinero en casa (6,3 %), el IPSFA (2,4 %), la protección laboral (0,9 %) y los fondos de inversión (0,4 %).

La mayoría de los pensionados
La mayoría de los pensionados en El Salvador, el 90 %, utiliza sus fondos en alimentación, gastos personales y servicios básicos. REUTERS/Mohamed Abd El Ghany

Las razones para no cotizar ni ahorrar para una pensión son variadas, pero la principal, según el 57,9 % de los encuestados, es la falta de empleo formal. Otros motivos incluyen la falta de recursos económicos (22,2 %), la falta de interés (12,4 %), el hecho de ya estar pensionado (4,5 %) y otras causas menores (3 %).

El informe del Banco Central de Reserva refleja una realidad: la construcción de un futuro seguro para la vejez sigue siendo una tarea pendiente para gran parte de la población, marcada por la desigualdad de género, la brecha urbano-rural y la informalidad laboral.

La recopilación de datos se llevó a cabo entre el 22 de septiembre y el 22 de octubre de 2025. Durante ese periodo, más de 10 mil hogares de áreas urbanas y rurales repartidas en los 14 departamentos del país participaron en una investigación completamente digital.