En sintonía con el dólar mayorista, también el jueves también cayó el dólar al público, que terminó operado con baja de cinco pesos o 0,35%, a $1.415 para la venta, según la referencia del Banco Nación.
Mientras que ayer el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compraba la mayor cantidad de reservas desde la salida del cepo con USD 214 millones, Finanzas llevaba a cabo un rollover de 123% de los vencimientos de deuda pública. Esta combinación de inyectar pesos por un lado y retirarlos por el otro generó lecturas diversas entre economistas y operadores financieros, que pusieron el foco en cuál es la estrategia del equipo económico y los impactos que tiene sobre el dólar que se encuentra en calma, incluso con una tendencia a la baja, en las últimas jornadas.
La plaza cambiaria operó ayer con moderada tendencia a la baja y confirmó un sesgo que le da margen al Gobierno en su empeño de derrotar a la inflación. El dólar mayorista rompió el piso de los 1.400 pesos después de tres meses y estiró la distancia con el techo de las bandas cambiarias. Todos los balances -al menos de corto plazo- son positivos desde la perspectiva del Gobierno.
En un contexto de estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) encadenó 29 jornadas consecutivas con saldo favorable en sus intervenciones, tanto dentro como fuera del mercado cambiario, tras adquirir USD 141 millones este jueves. Desde el inicio de 2026, la autoridad monetaria sumó más de USD 2.000 millones, cifra que equivale a poco más del 20% de la meta anual de acumulación de reservas.
Los depósitos a plazo fijo en dólares del sector privado continúan con una tendencia de crecimiento sostenido en Argentina y se acercan a romper la barrera de los USD 10.000 millones, según la última información difundida por el Banco Central.
Mientras que las acciones y los bonos pierden el rumbo en este primer tramo del año, la tendencia del dólar se ve acentuada a la baja, en un comportamiento que se vincula a una oferta firme en el mercado -y por encima de lo habitual para esta época del año- y la contracción de pesos que efectúa el Tesoro nacional con sus licitaciones de bonos de muy corto plazo.