
Con todo lo difícil que resulta ordenar una idea después de semejante domingo futbolero, se me ocurren dos caminos principales para emprolijar aunque sea un poco el caos emocional que generó, desde Lusail hasta Ushuaia y desde Doha a La Quiaca, la más impactante final que registra la historia del fútbol.
Una podría describirse como de inventario descriptivo. Algo así como un ayuda memoria cronológica que nos ayude a atravesar, ya sin riesgo, el extraordinario camino al título de nuestro seleccionado. Verán como la mera enumeración episódica basta para disparar imágenes frescas en nuestra memoria.
PUBLICIDAD
Ensayemos el ejercicio
Giovanni Lo Celso fuera de la lista de 26.
PUBLICIDAD
Joaquín Correa y Nicolás González, descartados después del primer anuncio de esa lista.
Aún hoy nos cuesta convencernos del offside que le cobraron a Lautaro Martinez en la jugada que hubiera sido el segundo gol en el debut.
PUBLICIDAD
Ocho minutos fatales costaron la más dura derrota argentina en mundiales.
Scaloni cambia la mitad del equipo para jugar con México.
PUBLICIDAD
Casi una hora de partido a puro nervio e imprecisión. Parece el augurio de una eliminación insólitamente prematura.
Aparece Messi. 1 a 0.
PUBLICIDAD
Frota la lámpara Enzo Fernández. 2 a 0.
Scaloni mete cuatro cambios a un equipo que acaba de ganar.
PUBLICIDAD
Polonia juega como un equipo minúsculo.
Szczesny ataja un penal a Messi.
PUBLICIDAD
Mac Allister le pega mordido y se estrena en la red mundialista. 1 a 0.
Asoma la sociedad riverplatense de los imberbes. Maravilloso pase de Enzo. Maravilloso gol de Julian, 2 a 0.
PUBLICIDAD
Primeros en el grupo. Lo de Arabia, que se queda afuera en la fase de grupos, pasa a ser una anécdota sin influencia en el torneo.
Menos de tres días de descanso para los octavos.
Primer remate al arco. Gol de Messi. 1 a 0.
La fe de De Paul y de Julian. 2 a 0.
Descuento con un gol fuera de contexto. Encima en contra.
Lisandro se disfraza de Mascherano.
Dibu Martínez se disfraza de Batman. Pasamos a cuartos.
Scaloni elije línea de 5 que al final son tres y se gana la primera batalla contra Países Bajos.
La magia inconmensurable de Messi. Golazo de Molina. 1 a 0.
El capitán no falla más en los penales. 2 a 0.
Van Gaal manda a su equipo a jugar al básquet.
Descuento de cabeza.
Empate en el minuto 11 de adicional con una jugada como la del Pupi Zanetti contra los ingleses en 1998.
La Argentina gana 11 a 0 el parcial de chances de gol del suplementario. Una enormidad que, finalmente, no alcanza.
Dibu se luce y Lautaro se la banca en el último penal.
Provocaciones neerlandesas, burlas argentinas y “Anda pallá Bobo”.

Croacia no patea al arco, pero nos roba la pelota durante media hora.
Dos goles de Julian que, en realidad, son tres.
Un penal y, al final, la más maravillosa jugada del torneo a cargo de Messi.
Tagliafico y Di María, titulares en la final.
Jugada maestra, Fideo abandona la derecha y hace destrozos por izquierda –nada que ver con ese político en el que estás pensando- hasta que abandona la cancha.
Nuevo penal de Messi. 1 a 0.
Gol extraordinario a cuatro toques de primera. 2 a 0.
El primer tiempo es un baile.
Sale Di María y cambia todo.
Mbappe nos empata en dos minutos.
Messi marca en el suplementario. El juez de línea marca un offside inexistente y me deja sin gritar el gol.
Otra vez penal. Otra vez Mbappe. 3 a 3 histórico.
Último minuto de los cuatro agregados al segundo suplementario.
Dibu tapa la pelota de la copa
Lautaro se pierde el gol de la copa
Otra vez Messi. Otra vez el arquero. Montiel queda definitivamente en la historia.
Nos bajamos de semejante montaña rusa siendo campeones del mundo. Absolutamente merecidos.
La otra es absolutamente autorreferencial.
Una vez más, como por primera vez me pasó en el ‘78 siendo apenas un pibe de 15, lloro sin averiguar demasiado por qué. Recibo una videollamada de casa y se me corta el habla. Después, aparecen Cata, futbolera como pocas, y Mincho, con sus 10 años de amor y cachetes rojos de emoción. Desprecio absurdamente el privilegio de ser testigo presencial de semejante historia y muero por estar ahí, a puro abrazo y ojos enrojecidos.
Finalmente termino el trance con un mensaje hacia un lugar que desconozco pero que, seguramente, me tocará visitar, espero, más tarde que temprano. “No sabes cuánto pensé en vos, Abuelo Diego. Tanto que a mi fiesta íntima solo le falto tu llamado diciendo “Pichi!!! Que maravilla lo de estos pibes” En nombre de todos los míos, gracias “estos pibes”, que nos representan como merecemos los argentinos de bien. Y encima salieron campeones.
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Hizo su debut profesional con 16 años y tardó 15 segundos en marcar su primer gol: “El chico de la película”
La victoria del Lens por 1-0 sobre el Nantes por la Ligue 1 aseguró la presencia del club en la próxima Champions League y decretó el descenso de su rival
La especial presencia de Marcelo Gallardo en el partido entre Banfield y San Martín de Tucumán por la Copa Argentina
El Muñeco asistió al estadio Padre Martearena de Salta para observar el cruce válido por los 16avos de final

Banfield venció por penales a San Martín de Tucumán y se clasificó a los octavos de la Copa Argentina: así está el cuadro
El Taladro derrotó al Santo en los tiros desde los doce pasos, luego de haber igualado 1-1 en los 90 minutos. Nahuel Gallardo falló la última ejecución

La apuesta que Luis Enrique le pagó al plantel del PSG tras clasificar a la final de la Champions League
El entrenador español hizo una promesa si su equipo lograba el pase a la definición y cumplió su palabra tras retornar a Francia
El feroz descargo de la esposa de Federico Valverde tras el escándalo en el vestuario del Real Madrid: “¿Quieren ver sangre?”
Mina Bonino realizó un posteo en su cuenta de Instagram luego del incidente en el que estuvo involucrado el futbolista uruguayo


