Boca estaba arriba en el marcador cuando Lucas Pratto le ganó la posición en el área a Carlos Izquierdoz, se estiró para anticipar a Esteban Andrada, llegó a la pelota antes y fue embestido por el arquero. Andrés Cunha detuvo el juego ante los reclamos generalizados: los Xeneizes pedían falta en ataque y los Millonarios penal. Finalmente el árbitro uruguayo, quien tuvo contaacto con el VAR, determinó que hubo infracción del atacante riverplatense.

Las repeticiones mostraron que Pratto fue quien llegó claramente antes a la pelota y que después recibió el foul de Andrada, quien no pudo detener su envión: era penal para River.

En el complemento (restaban poco más de 10 minutos), Javier Pinola fue con plancha frente a Nahitan Nandez adentro del área. Como el defensor millonario tocó la pelota y no al rival, el juez sancionó jugada peligrosa y tiro libre indirecto. Fue una decisión acertada.

Y en el inicio del tiempo suplementario, Wilmar Barrios fue a trabar la pelota con Exequiel Palacios, quien optó por tirarse a barrera. Cunha entendió que el colombiano había puesto en riesgo la humanidad del volante riverplatense, aunque las repeticiones mostraron que solamente fue a disputar el balón de forma leal. Le mostró la tarjeta roja y comprometió a Boca en los minutos finales.

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