Por qué Moisés fue “la clase más riesgosa de líder, el que no les acaricia el pelaje a los gobernados”

La figura bíblica, dice el argentino Gonzalo Garcés, empujó a su pueblo a la libertad y estableció uno de los primeros Estados de Derecho

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El escritor argentino analiza la figura bíblica y dice que no complacía a sus gobernados

“Moisés es la clase más riesgosa de líder”, dice Gonzalo Garcés, del otro lado de la pantalla, en su entrevista con Infobae. Durante la charla, el autor argentino hablará mucho de los personajes bíblicos, de su signficado emocional y de su papel político. Dirá, por ejemplo, que hay un inicio del Estado de Derecho en las páginas de la Biblia que cuentan el éxodo del pueblo judío de Egipto. Justamente, lo que se celebra en la festividad de Pesaj, que empieza hoy.

Garcés acaba de publicar Los relatos bíblicos, un libro en el que va del Génesis al Apocalipsis, señalando a las figuras más importantes, aportando contexto histórico y volviendo a narrar las grandes historias, una tentación difícil de eludir para un escritor.

Moisés es un líder, es el arquetipo del liberador”, dice Garcés. En su libro cuenta que, a mediados del siglo XIX, los esclavos del sur de Estados Unidos cantaban:“BajaMoisés, baja a la tierra de Egipto, dile a los faraones que dejen salir a mi pueblo”. Por supuesto, no hablaban de Egipto: el nombre de Moisés se había convertido en bandera de libertad.

Ilustración de Moisés bebé en una canasta flotando en el Nilo. Tres mujeres con túnicas observan desde la orilla, rodeadas de juncos y un paisaje desértico.
Moisés, abandonado en el Río Nilo para salvarlo de la matanza de bebés varones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sección que habla de Moisés y de la salida de Egipto se titula “El nacimiento de la política” y Garcés avanza con un concepto audaz: dice que para lograr la libertad hubo “terrorismo divino”.

-Destacás que Moisés es imperfecto, se enoja, tartamudea: ¿por qué funciona cómo líder?

-Moisés es la clase más riesgosa de líder, el líder que no complace a sus gobernados, que no los acaricia en el sentido del pelaje, que los contradice, que contradice su sentido común. Y por eso los hebreos están todo el tiempo, a cada paso, a punto de lincharlo. Hay momentos en los que Moisés le dice a Dios: “Che, ayudame porque estos me van a linchar. Me hiciste sacarlos de Egipto y me van a matar a mí”.

-¿Por qué pasa eso?

-Porque los tipos salen de Egipto con mentalidad de esclavos. Lo único que saben es pedir, arreglárselas, no saben colaborar en forma horizontal, no saben ser libres. Y entonces Moisés pertenece a ese linaje de líderes que miran más allá. Esto lo relaciono on mi idea de que Dios es la voz que habla desde el futuro, porque Moisés no dialoga con su pueblo tal como es en ese momento: Moisés dialoga con su pueblo tal como alguna vez va a ser, aunque no lo sepa. Me hace pensar en líderes como De Gaulle, que insiste en mantener a Francia dentro de, de la Segunda Guerra cuando la gran mayoría de los franceses piensa que está perdida y no quiere pelear más. Se le ríen en la cara, pero el tipo al final triunfa.

Gonzalo Garcés
La primera edición de "Los relatos bíblicos" se agotó en pocos días y ya se está reimprimiendo.

-Una apuesta arriesgada.

-La gran mayoría de los líderes que se enfocan así en el futuro y no tanto en el presente terminan linchados, depuestos o a veces terminan en dictadura. Moisés, en ese sentido, es un caso muy feliz porque es un líder que choca todo el tiempo con sus gobernados, los arrastra a la libertad tirándolos del pelo y pataleando y quejándose, pero los arrastra a la libertad, triunfa y hace triunfar su causa, que no es otra cosa que la libertad. Y dejame ser más específico: en el relato del éxodo vos tenés el primer Estado de Derecho de la Historia, cuando el gobernante también tiene que obedecer leyes.

-¿Por las tablas de la ley?

-Sí, eso vos lo tenés con los Diez Mandamientos y con la ley que Moisés recibe en el monte Sinaí.

“Moisés dialoga con su pueblo tal como alguna vez va a ser, aunque no lo sepa”

-Vamos un paso más atrás: vos escribís una frase provocadora, hablás de las plagas como “terrorismo divino”

-Es que Dios, para forzar al faraón a dejar partir a los hebreos, manda, diez plagas: invasión de ranas, los ríos que se convierten en sangre, tinieblas y así siguiendo hasta la más horrorosa de todas, que es la muerte de todos los primogénitos. Bueno, ¿cómo llamás vos a una serie de ataques que tienen por objeto a toda una población para aterrorizarla y forzar un objetivo político? Por definición, son actos de terrorismo. Y esto lo digo como medio judío que me siento, como admirador de la Torá (N. de la R.: cinco libros que son parte de la Biblia judía).

-Uno no esperaría eso en la Torá.

-Pero la Torá no te oculta las amargas verdades. Y es que, a veces, en política tenés que hacer cosas terribles y lo único que te diferencia de un si las diez plagas de Egipto hubiesen matado a los primogénitos y hubiesen arruinado las cosechas y demás, y Moisés se hubiese convertido en un dictador o no hubiera cumplido su misión, sería un vulgar terrorista. Lo que lo redime es que crea con esos medios algo luminoso. No solamente libertad para un pueblo, sino para la historia y para los siglos.

Ilustración minimalista de Moisés de pie en la cima de una montaña, levantando dos tablas de piedra. Abajo, un grupo de personas con los brazos levantados.
Moisés, con las tablas de la Ley, establecio un Estado de Derecho, dice Gonzalo Garcés. (Imagen Ilustrativa Infobae)

-Hay algo de “el fin justifica los medios” en lo que decís.

-Sí, lo hay. Y, de nuevo, si la Biblia fuera un libro más edulcorado, te diría: “El Faraón escuchó las palabras de Moisés, se conmovió hasta las lágrimas y los dejó partir”. ¿Pero sabes cuál es el problema? Que sería mentira, porque en el mundo real las cosas no pasan así. Y la Biblia es sobre el mundo real.

-¿Cómo es lo de la incipiente organización política que mencionás?

-El régimen que se organiza es el de los jueces. En concreto, los hebreos tienen una constitución, que no se llama así obviamente, pero en la práctica es una constitución: un sistema de leyes y una burocracia que crea Moisés. Después los jueces empiezan a ser electivos y son la autoridad máxima. Es decir, no hay un presidente, no hay un rey, sino que ante cada cuestión que se presenta hay que consultar a un juez. Y esto es algo así como una utopía libertaria. En el sentido de que es un acto de fe en la capacidad de la gente para gobernarse a sí misma sin un aparato estatal coercitivo que te obligue a hacer las cosas. Hay un ejemplo histórico de esto, parcialmente.

Gonzalo Garcés
Gonzalo Garcés, en diálogo con Infobae. (Captura de video)

-¿Cuál?

-Durante los primeros diez años de Estados Unidos no hubo Presidente de la Nación. Había solamente asambleas locales y había un Congreso nacional, pero no había un Poder Ejecutivo, porque de hecho la mentalidad norteamericana forjada por los pioneros, que se identificaban con los hebreos del Éxodo. En Nueva Inglaterra, ellos mismos se comparan con los hebreos. DEcían: “Nosotros somos los hebreos, solo que en lugar de cruzar el desierto estamos cruzando ese otro desierto que es el océano”. Y las primeras comunidades de Nueva Inglaterra tienen constituciones basadas en, la ley mosaica.