La escasez de gas en Cuba empuja a las familias hacia el mercado informal

Una bombona vacía y su recarga pueden sumar hasta 48 mil pesos, según un testimonio que describe trabas en la distribución estatal y el recurso al carbón o la leña para cocinar

Una mano con pulsera amarilla sostiene una tira blanca sobre un recipiente con fuego, junto a ollas metálicas y estantes con frascos.
Una persona enciende una tira de papel sobre una pequeña llama en un fogón rústico junto a ollas de cocina. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Una bombona vacía, una pensión de jubilación y el humo de la leña forman parte de una misma ecuación doméstica en Cuba. Para numerosas familias, la falta de acceso regular al gas licuado ha trasladado la preparación de los alimentos a soluciones de emergencia: comprar una “balita” en el mercado informal, cocinar con carbón o recurrir a la leña.

El testimonio de una ciudadana cubana, difundido en redes sociales, expone los costos y las limitaciones de ese circuito. “¿Por qué carbón y no gas?”, plantea al inicio de un video en el que describe un sistema de abastecimiento que, según afirma, deja fuera a quienes no tienen contrato o acceso a la distribución estatal.

PUBLICIDAD

Sostiene que el gas doméstico no se adquiere de forma libre en comercios minoristas, sino a través de mecanismos gestionados por el Estado. Para quienes quedan fuera de esa cobertura, explica, quedan dos alternativas: buscar una bombona (tambo) y su recarga en el mercado informal o volver a combustibles sólidos.

Su relato muestra que el problema no se limita a la disponibilidad de un producto. La escasez impacta sobre el presupuesto familiar, el tiempo destinado a conseguir combustible, las condiciones de seguridad en los hogares y la forma en que se organiza una tarea básica: cocinar.

Una bombona de gas puede costar hasta 48 mil pesos en el mercado informal

Una mujer sostiene una tapa metálica sobre un fogón encendido junto a una pared de concreto con utensilios y tarros.
Una mujer utiliza un fogón rústico instalado en el patio exterior de una vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ciudadana explica que una bombona vacía cuesta entre 10 mil y 13 mil pesos cubanos —unos USD 20 y USD 25, respectivamente— en la reventa. A ese monto se suma el valor de la carga de gas, que sitúa en alrededor de 35 mil pesos cubanos, equivalentes a cerca de USD 69.

PUBLICIDAD

En el extremo más alto de esa cuenta, conseguir el recipiente y el combustible puede requerir 48 mil pesos cubanos, unos USD 94. Se trata de precios mencionados en un testimonio particular, dentro de un mercado sin tarifas públicas estables y sujeto a la disponibilidad de cada zona.

La compra tampoco asegura continuidad. Una familia que logra reunir el dinero para adquirir una bombona y cargarla debe volver a enfrentar un gasto de hasta USD 94 cuando el gas se termina. La dificultad se agrava en viviendas donde no existe una cocina eléctrica funcional o donde los apagones limitan el uso de otros equipos.

Para un jubilado, el precio equivale a un año de pensión

El padre de la ciudadana puso en dimensión la distancia entre los ingresos y el valor de una bombona adquirida fuera de los canales estatales. “La pensión de jubilado es de cuatro mil pesos. Tendría que esperar un año para poder adquirir una balita de gas en la calle”, afirma.

Esa pensión mensual de cuatro mil pesos cubanos equivale a cerca de USD 8. La comparación parte de un cálculo directo: si la compra total alcanza los 48 mil pesos, unos USD 94, el equivalente representa 12 meses de ingresos. En esa relación no se incluyen alimentos, medicamentos, transporte, electricidad, agua, productos de higiene ni otros gastos cotidianos.

El problema afecta de forma particular a los hogares con jubilados, trabajadores estatales de bajos ingresos, personas solas y familias que dependen de remesas irregulares. También condiciona a quienes viven en espacios reducidos, con poca ventilación o sin patio, donde encender leña o carbón implica mayores riesgos.

El gas de reventa se convierte, así, en un bien al que acceden quienes tienen capacidad para afrontar un pago concentrado. Para el resto, la decisión no responde a una preferencia culinaria ni a una costumbre rural. Es una respuesta a la falta de alternativas estables y asequibles.

Gladys Valdes, de 76 años, prepara café durante un apagón al colapsar la red eléctrica nacional de Cuba, según el operador de la red del país, dejando a unos 10 millones de personas sin energía en medio de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, en La Habana, Cuba 16 de marzo 2026. REUTERS/Norlys Perez
Gladys Valdes, de 76 años, prepara café durante un apagón al colapsar la red eléctrica nacional de Cuba, según el operador de la red del país, dejando a unos 10 millones de personas sin energía en medio de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, en La Habana, Cuba 16 de marzo 2026. REUTERS/Norlys Perez

“Y no es porque la gente no quiera progresar, es porque no nos queda otra salida”, dice la mujer mientras muestra la comida que preparó con combustibles alternativos.

El carbón también es caro y la leña queda como última opción

La segunda alternativa que describe el testimonio es el carbón, cuyo precio sitúa entre 1.500 y 1.800 pesos cubanos, equivalentes a entre USD 3 y USD 4. Aunque esa cifra queda lejos del costo de una bombona de gas en el mercado informal, representa un desembolso relevante para hogares con ingresos limitados.

El carbón puede resolver una jornada o varios días de cocina, según la cantidad adquirida, el tipo de fogón, el número de integrantes de la familia y los alimentos que se preparen. Pero su uso exige encender fuego, controlar las brasas y disponer de un lugar apto para cocinar. Tampoco elimina el gasto: obliga a comprar combustible de manera periódica.

La leña aparece como la opción más extendida entre quienes no pueden pagar carbón con frecuencia. En muchos casos, las familias deben buscarla, comprarla o conseguir restos de madera.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

¿Quién era Tania, la presunta novia guerrillera del Che, y cuál fue su papel en la Cuba revolucionaria?

Haydée Tamara Bunke Bider nació en Buenos Aires, se formó en Alemania Oriental y llegó a Cuba tras conocer a Ernesto “Che” Guevara. Bajo el nombre de guerra Tania, participó en una red clandestina que apoyó la guerrilla en Bolivia

¿Quién era Tania, la presunta novia guerrillera del Che, y cuál fue su papel en la Cuba revolucionaria?

Raúl Castro envía otra carta al ejército sin aparecer en público, en medio de la mayor presión judicial y económica de Washington en años

A los 95 años, el exgobernante sigue comunicándose por escrito mientras crecen las especulaciones sobre su estado físico. Un reportaje de The Atlantic revela, además, que los contactos secretos con su entorno se habrían roto por una exigencia de la Casa Blanca

Raúl Castro envía otra carta al ejército sin aparecer en público, en medio de la mayor presión judicial y económica de Washington en años

8 de octubre de 1967: El día en que el ejército boliviano acorraló y capturó al Che Guevara

Un día como hoy, pero de 1967, la selva del sudeste boliviano fue escenario del desenlace de una de las gestas militares y políticas más controvertidas del siglo XX

8 de octubre de 1967: El día en que el ejército boliviano acorraló y capturó al Che Guevara

El plan de los empresarios cubanoamericanos de Miami para reconstruir Cuba y cuánto calculan que costaría

Una cámara de comercio del exilio ya tiene comités sectoriales activos y nueve frentes de inversión definidos, desde infraestructura energética hasta agricultura, condicionados a una transición política con garantías jurídicas

El plan de los empresarios cubanoamericanos de Miami para reconstruir Cuba y cuánto calculan que costaría

Cuba registra más de 11 mil casos de dengue y supera 9 veces el promedio esperado en lo que va de 2026

Los reportes del Observatorio Global advierten sobre un acumulado superior a los once mil enfermos en la nación caribeña mientras el desabastecimiento de insumos y los apagones complican la atención de los pacientes

Cuba registra más de 11 mil casos de dengue y supera 9 veces el promedio esperado en lo que va de 2026