Semana Santa: cómo evitar que el descanso se convierta en deudas en los hogares costarricenses

Especialistas advierten sobre el aumento de gastos en la temporada y recomiendan planificación financiera para no comprometer la estabilidad económica

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Expertos recomiendan planificar los gastos de Semana Santa para evitar endeudamientos innecesarios en los hogares. Foto: Estudio Contable

La llegada de la Semana Santa, una de las épocas del año más esperadas por los costarricenses para descansar o viajar, también representa un desafío para las finanzas de los hogares, especialmente en un contexto donde gran parte de la población vive con recursos limitados.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, apenas un 16% de los hogares en el país asegura que sus ingresos son suficientes para cubrir sus gastos y, además, ahorrar de forma planificada. En contraste, cerca del 49% de las familias vive al día, sin capacidad de generar ahorro, lo que las vuelve más vulnerables ante gastos extraordinarios como los que suelen presentarse durante la Semana Mayor.

En este escenario, especialistas en finanzas personales hacen un llamado a la población para reforzar la planificación y evitar que unos días de descanso terminen convirtiéndose en una carga económica que se extienda durante meses.

Una temporada de alto gasto

Durante la Semana Santa, es habitual que las familias destinen más dinero a transporte, hospedaje, alimentación y actividades recreativas, ya sea por viajes a playas, montañas o visitas a familiares.

Sin embargo, este incremento en el gasto, si no se maneja adecuadamente, puede derivar en endeudamientos innecesarios, especialmente cuando se recurre al uso de tarjetas de crédito sin una estrategia clara de pago.

Desde la cooperativa Coopecaja advierten que muchas personas subestiman el impacto financiero de estos días, lo que luego se traduce en dificultades para cumplir con otras obligaciones mensuales.

“La Semana Santa no debería convertirse en una carga financiera para las familias. Con una planificación sencilla y decisiones conscientes, es posible disfrutar sin comprometer el presupuesto mensual ni recurrir a deudas que luego afectan el bienestar del hogar”, explicó Sujeyny Gamboa, representante de Relaciones Corporativas de la entidad.

Los paseos de Semana Santa pueden incrementar significativamente el gasto familiar si no se planifican con un presupuesto definido. EFE/Jeffrey Arguedas
Los paseos de Semana Santa pueden incrementar significativamente el gasto familiar si no se planifican con un presupuesto definido. EFE/Jeffrey Arguedas

La importancia de planificar

Entre las principales recomendaciones de los expertos destaca la necesidad de definir un presupuesto específico para la Semana Santa. Esto implica establecer con anticipación un monto máximo destinado a gastos como transporte, alimentación y entretenimiento.

Este ejercicio permite tener un control claro de los recursos disponibles y evita caer en gastos impulsivos que, aunque pequeños en apariencia, pueden acumularse rápidamente.

Asimismo, se recomienda planificar con tiempo los gastos estacionales, incorporándolos dentro del presupuesto anual del hogar. Separar pequeñas cantidades de dinero con anticipación puede marcar la diferencia entre disfrutar la temporada sin preocupaciones o enfrentar deudas posteriores.

Cuidado con las tarjetas de crédito

Otro de los puntos clave señalados por los especialistas es el uso responsable de las tarjetas de crédito. Aunque pueden ser una herramienta útil en ciertos casos, su utilización sin planificación puede generar compromisos financieros de largo plazo.

Un viaje de pocos días, financiado con crédito, puede convertirse en meses de pagos con intereses elevados, afectando la estabilidad económica del hogar incluso después de finalizada la temporada.

Por ello, los expertos recomiendan priorizar el uso de dinero disponible y evitar adquirir deudas que no puedan ser cubiertas en el corto plazo.

Primer plano de una mano sosteniendo una tarjeta de crédito blanca junto a un terminal POS que muestra "APPROVED" y "$39.00", con víveres en un cinturón transportador al fondo.
El uso de tarjetas de crédito sin planificación puede convertir un viaje corto en meses de pagos con intereses. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los “gastos hormiga” también cuentan

Durante los paseos o actividades recreativas, es común incurrir en los llamados “gastos hormiga”: pequeñas compras no planificadas como comidas fuera de casa, bebidas o souvenirs.

Aunque estos gastos pueden parecer insignificantes de manera individual, su acumulación puede tener un impacto considerable en el presupuesto total.

Controlarlos y mantener un seguimiento del gasto diario es una estrategia clave para evitar desbalances financieros durante la Semana Santa.

El ahorro como herramienta clave

En un contexto donde casi la mitad de los hogares costarricenses no logra ahorrar, mantener este hábito se vuelve fundamental, incluso si se trata de montos pequeños.

Los especialistas recomiendan no descuidar el fondo de emergencias, especialmente en escenarios de ingresos ajustados. Contar con este respaldo permite enfrentar imprevistos sin recurrir a endeudamiento.

Además, herramientas como la deducción automática pueden facilitar la constancia en el ahorro, ayudando a las familias a construir una base financiera más sólida a lo largo del tiempo.

Educación financiera, un reto pendiente

Según estudios recientes sobre cultura financiera en Costa Rica, aunque muchas personas manifiestan la intención de ahorrar, solo una minoría utiliza herramientas formales como presupuestos estructurados para lograrlo de manera sostenida.

Este dato evidencia la necesidad de fortalecer la educación financiera en el país, así como el acompañamiento por parte de instituciones públicas y privadas para fomentar mejores hábitos de consumo.

En este contexto, la Semana Santa se presenta no solo como una oportunidad para el descanso, sino también como un momento clave para reflexionar sobre la administración del dinero y la importancia de tomar decisiones informadas.

Con planificación, disciplina y hábitos responsables, los especialistas coinciden en que es posible disfrutar de la temporada sin comprometer la estabilidad económica del hogar, evitando que unos días de ocio se conviertan en una deuda difícil de manejar en los meses siguientes.