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Influenciadora salió en defensa de Sofía Vela y contó las experiencias de acoso que vivió: “Yo sí te creo”

La creadora de contenido aseguró que también vivió episodios de acoso que la dejaron paralizada por el miedo y explicó por qué decidió respaldar públicamente a la denunciante de Rafael Poveda. Un testimonio que abrió un nuevo debate en redes sociales

Una creadora de contenido respaldó a Sofía Vela y pidió creer en la palabra de las mujeres que relatan estas experiencias - crédito @_ross_v/tiktok

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Las declaraciones de Sofía Vela continúan generando reacciones en redes sociales.

En medio del debate que se ha abierto alrededor de su testimonio, una creadora de contenido y profesora de pola dance, conocida como Rous, decidió respaldarla públicamente y aseguró que también atravesó situaciones similares, razón por la que invitó a creer en la palabra de las mujeres que denuncian este tipo de experiencias.

A través de un video publicado en sus plataformas digitales, la influenciadora explicó que su intención era sumarse al apoyo hacia Sofía Vela y visibilizar que muchas mujeres reaccionan de maneras distintas cuando enfrentan un episodio de acoso o una situación que las hace sentir vulnerables.

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¿Por qué no comenzamos un movimiento que se llame ‘Yo sí te creo, Sofía Vela’? porque yo viví lo que tú viviste. Miren, a mí me pasó hacia el 2022. Me quedé en un hostal cerca al Tayrona y allí conocí a un extranjero. Me cayó superbien, me pareció una persona superrespetuosa, superamable. Él me dijo que también quería ir a una playa y no le vi problema en bajar con él. Empezamos a hablar, le conté que me gustaba hacer acroyoga y decidimos practicar unas figuras. Cuando terminamos una de ellas, yo me bajé y el man me metió una nalgada. Yo quedé congelada. Fui incapaz de decirle algo. Miré alrededor y no había nadie. Sentí un miedo auténtico de que me fuera a hacer algo”, relató.

El testimonio de una creadora de contenido reaviva el debate sobre la reacción ante el acoso - crédito @club_shape_ y @sofiavelam/IG
El testimonio de una creadora de contenido reaviva el debate sobre la reacción ante el acoso - crédito @club_shape_ y @sofiavelam/IG

La creadora de contenido aseguró que, aunque muchas personas podrían preguntarse por qué no reaccionó de inmediato o decidió marcharse sola, en ese momento el miedo terminó condicionando cada una de sus decisiones. Según explicó, su prioridad fue salir del lugar sin provocar una reacción que pudiera ponerla en mayor riesgo.

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“Yo no pensé que a la entrada de la playa había personas que podían ayudarme. No pensé en denunciar ni en nada de eso. Solo sentí que me tenía que proteger yo misma. Me quedé callada, hice como si nada hubiera pasado y busqué la forma de devolvernos cuanto antes. Mucha gente dirá: ‘¿Por qué no se fue sola?’. Porque me daba miedo que me siguiera, que me hiciera algo. Cuando llegamos al hostal fui amable, me despedí y apenas pude me encerré en mi habitación. Al otro día conté lo ocurrido en Instagram y él me escribió diciendo que esa no había sido su intención, como si no hubiera hecho nada”, expresó.

Durante el video también respondió a quienes cuestionan que hubiera aceptado practicar acroyoga con un hombre que acababa de conocer, señalando que quienes conocen esta disciplina entienden que el contacto físico hace parte de la actividad y no representa una invitación a sobrepasar los límites del consentimiento.

La influenciadora explicó que ese no fue el único episodio que vivió. Aseguró que tiempo después atravesó una situación similar con una persona a la que consideraba un amigo cercano, lo que, según dijo, le dejó nuevamente una sensación de vulnerabilidad e impotencia.

La creadora de contenido respondió que practicar acroyoga implica contacto físico, pero no autoriza a vulnerar el consentimiento - crédito Reuters
La creadora de contenido respondió que practicar acroyoga implica contacto físico, pero no autoriza a vulnerar el consentimiento - crédito Reuters

“También me pasó con un ‘amigo’. Yo iba a su casa desde hacía mucho tiempo y siempre había sido una relación de amistad. Un día estábamos sentados hablando normal y empezó a contarme historias sobre una mujer con la que había estado. De un momento a otro comenzó a darme besos en el brazo. Yo me quedé paralizada. Mucha gente dice: ‘Yo lo hubiera empujado o le hubiera gritado’. Yo no supe qué hacer. Me sentí indefensa. Pensé: ‘¿Y si reacciono mal? ¿Y si me hace algo?’. Esperé a que todo se calmara, desvié la conversación, pedí un Uber y me fui. Solo al día siguiente, cuando ya me sentía segura, fui capaz de decirle todo lo que pensaba”, recordó.

En la parte final de su reflexión, la creadora de contenido aseguró que este tipo de reacciones no son extrañas entre quienes han atravesado situaciones de abuso o acoso y pidió que se deje de juzgar la manera en la que las víctimas actúan en esos momentos, pues el miedo puede provocar respuestas inesperadas.

Las únicas que entienden este tipo de cosas son muchas mujeres que han sido víctimas de abuso sexual, mujeres con empatía o con formación en estos temas. El resto cree que reaccionar es muy fácil. Pero no lo es. Sí, estas cosas pasan. No todas las mujeres están buscando sacar provecho de una situación ni agradarle a ningún hombre. Muchas veces ellos creen que no hicieron nada porque interpretan todo como si fuera consentido, pero la realidad puede ser completamente distinta”, concluyó.

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