Petro rechaza la visión tradicional de la economía: “La teoría de las expectativas en economía no es científica”

El mandatario arremetió contra los fundamentos clásicos y expuso propuestas que buscan transformar los incentivos en construcción y alquileres

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El jefe de Estado planteó
El jefe de Estado planteó alternativas para estimular la construcción y cuestionó la efectividad de los esquemas actuales, señalando su impacto en los precios y en el acceso a la vivienda para los ciudadanosi - crédito Juan Diego Cano/Presidencia/Flickr

Gustavo Petro, presidente de Colombia, cuestionó de manera frontal los fundamentos de la economía tradicional y la política de tasas de interés vigente en el país.

Entre sus propuestas, planteó la posible eliminación de aranceles al cemento y la revisión de los subsidios y la tributación para quienes arriendan propiedades de alto valor, argumentos que han generado fuerte controversia en los sectores económico y político.

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“La teoría de las expectativas en economía no es científica”, afirmó el mandatario al referirse al modelo ortodoxo predominante. A su juicio, la economía tradicional “construye un sujeto económico ideal que no existe, el llamado ‘homo economicus’, completamente racional y conocedor de toda la información del mercado y que posee el don de las expectativas racionales en economía y pueden predeterminar el comportamiento económico. ¡Pamplinas! Eso no existe”.

Para respaldar su rechazo a esa visión abstracta, el presidente señaló: “Son cuentos para matemáticos alucinados en los números del computador”.

El presidente señaló que el
El presidente señaló que el mantenimiento de altas tasas de interés favorece especulación y perjudica al conjunto social, abogando por ajustes en regulaciones para equilibrar el mercado y priorizar la economía real - crédito captura de pantalla @petrogustavo / X

Petro defendió una visión empírica de la economía de Colombia. Sostuvo que la verdadera economía se construye en la realidad cotidiana de mercados y producción.

“La economía está en la calle y en la producción de mercancías que forjan los precios”, subrayó, y consideró indispensable la experiencia directa: “El economista científico debe pegarse el madrugón, sacudirse de su comodidad e ir a San Victorino o Corabastos o el Hueco de Medellín, y hasta emborracharse con los obreros en una tienda y sabrá que si se deja exportar mucha carne entonces suben los precios, si cae mucha agua y se ahogan los cultivos de arroz y yuca suben los precios”.

La actual política de tasas de interés también fue objeto de rechazo. Petro sostuvo: “Casi el único país del mundo que sube la tasa de interés, es Colombia, y es una barrabasada mayúscula de unos señores y señoras que creen que así podrán derrotar la fuerza aspiracional del pueblo colombiano al progreso”. Utilizó una expresión familiar para enfatizar su punto: “Viejas vacas atravesadas, como decía mi mamá”.

A juicio del mandatario, el aislamiento de Colombia en el manejo de la tasa de interés fomenta la especulación y beneficia a actores financieros, en perjuicio del interés general. “Si Colombia sube su tasa de interés contra el mundo, se llena de especuladores y piratas y engorda parásitos del estado para que todo el pueblo les pague”, declaró.

El reciente discurso presidencial abre
El reciente discurso presidencial abre un debate profundo sobre los límites de la teoría económica tradicional, las tasas de interés y los incentivos en sectores clave para el desarrollo socioeconómico del país - crédito captura de pantalla @petrogustavo / X

El presidente vinculó estos efectos con la situación del mercado de vivienda y la construcción: “Ese es el dilema del presidente o gerente de Argos, que sabe que no vende tanto cemento porque no se está construyendo viviendas, porque la gente no compra vivienda a alta tasa de interés, ya sabe la gente lo que pasó con el Upac y cuántas personas se suicidaron porque no podían pagar las cuotas de sus casas que eran en realidad del banco, y entonces engaña al pueblo diciendo que no hay casa porque no hay subsidios del estado”.

Amplió su argumento sobre la dinámica financiera de los subsidios y créditos destinados a la vivienda: “Cómo se le ocurre, si entregamos subsidios quedan guardados en una fiducia bancaria de Bancolombia porque pocos demandarán los créditos. Un subsidio en medio de altas tasas de interés es un subsidio a los banqueros”.

En su crítica a la relación entre grandes empresas y el sector financiero nacional, Petro señaló: “El CEO de Argos no cuenta que entre los dueños de Argos está Bancolombia y que Bancolombia gana más con las altas tasas de interés que con la venta de cemento”.

Ante este escenario, planteó alternativas específicas: “Por eso estoy pensando en quitar los aranceles al cemento para que se abarate en Colombia, y estoy pensando en que es el Estado el que debe comenzar a ayudar a mejorar la vivienda de los colombianos”.

El presidente colombiano lanza cuestionamientos
El presidente colombiano lanza cuestionamientos inéditos sobre los modelos clásicos. Propone medidas en construcción, vivienda y subsidios. Las reacciones políticas y económicas no se han hecho esperar - crédito Gustavo Petro / X

Sobre el mercado de alquileres, el presidente identificó el impacto del costo del dinero en los arrendamientos y la competitividad agrícola: “Y estoy pensando que si sube la tasa de interés suben los arriendos y que los arriendos altos de la tierra no permiten exportar competitivamente nuestros productos agrarios”.

Señaló posibles formas de control: “Para bajar los arriendos, o se baja la tasa de interés o hay que ponerle impuesto a los arrendadores de niveles patrimoniales altos para que bajen los arriendos, según la teoría de la renta de Ricardo”.

En otro tramo de su declaración, Petro criticó a líderes políticos opositores y la influencia de posiciones ideológicas en las decisiones públicas: “Están como Vargas Lleras, Cardenas y Santos, que creían que si no se hacía el metro subterráneo de Bogotá entonces Petro no sería presidente. Petro fue presidente pero se tiraron la ciudad de Bogotá por puro odio político”.

Según el mandatario, sectores empresariales y políticos buscarían frenar cualquier avance progresista, incluso a costa del desarrollo económico. “Así quieren hacer con la economía y los empresarios, arruinarlos con tal que no haya un segundo mandato progresista que ayude a los trabajadores y a las mujeres trabajadoras”, advirtió.

Para Petro, estas posturas nacen de motivaciones políticas y emocionales antes que de análisis técnico, lo que, según su planteamiento, dificulta el avance de proyectos con impacto social y económico.