Iglesia Católica pide respeto por la fe y la libertad religiosa tras declaraciones de Gustavo Petro sobre Jesús

Los obispos reafirmaron que Jesucristo es el Hijo de Dios y exhortaron a los fieles y a la ciudadanía a informarse en las fuentes bíblicas y doctrinales, evitando interpretaciones superficiales sobre su figura

Guardar
El presidente Gustavo Petro realizó
El presidente Gustavo Petro realizó declaraciones sobre la vida de Jesús durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios en Bogotá. - crédito Presidencia

La Iglesia Católica en Colombia emitió un contundente pronunciamiento este martes 28 de enero, en respuesta a las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la figura de Jesucristo, generando un debate nacional sobre la libertad religiosa, el respeto a las creencias y el papel del Estado en asuntos doctrinales.

En un comunicado oficial, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) reafirmó su fe en Jesucristo como Hijo único de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, y recordó que su persona “reclama respeto y adoración”, no pudiendo ser reducida a un mero personaje histórico o un referente moral.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Según los obispos, “para quienes seguimos las enseñanzas del Hijo de Dios, con fundamento en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, su nombre es Santo y su persona reviste no solo la importancia del personaje histórico, sino que reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios Verdadero”.

Declaraciones de Gustavo Petro sobre Jesús

Las declaraciones que provocaron la reacción de la Iglesia se dieron durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios, en Bogotá, el pasado 27 de enero. En su intervención, el presidente afirmó que “Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir. Y la mujer lo apoyó hasta el último momento; y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban. Y eran muchas”.

Estas afirmaciones, que no cuentan con respaldo bíblico ni en la tradición cristiana, generaron preocupación en la Iglesia por la posible desinformación sobre la figura central de la fe cristiana.

"Noli me tangere" así se
"Noli me tangere" así se llama cuando María Magdalena encuentra a Jesús fuera del sepulcro. Alexander Ivanov 1835. Museo de San Petesburgo

La Iglesia reitera la protección de la libertad religiosa

En su comunicado, los obispos enfatizaron que “Colombia, como Estado social de derecho y laico, tiene el deber de garantizar el respeto por las convicciones religiosas de los ciudadanos”, y recordaron que la laicidad del Estado no implica desconocer o deslegitimar las creencias religiosas, sino asegurar que todos puedan profesar su fe sin discriminación.

Los prelados citaron la Constitución Política de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y el artículo 4 de la Ley 133 de 1994 (Ley Estatutaria de Libertad Religiosa y de Cultos), destacando que estas normas obligan al respeto, la no interferencia y la protección de las personas en sus creencias.

En el comunicado, la Iglesia fue enfática: “Por lo tanto, consideramos que ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos y, al contrario, el Poder Público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias y mantener relaciones armónicas y de común entendimiento con las confesiones religiosas”.

Los obispos de Colombia emitieron
Los obispos de Colombia emitieron un comunicado reafirmando la centralidad de Jesucristo y recordando el respeto a las convicciones religiosas. - crédito Conferencia Episcopal de Colombia

Invitación a profundizar en la fe

La Conferencia Episcopal exhortó a los católicos a leer asiduamente los evangelios y repasar las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica, con el fin de comprender la figura de Jesucristo como Señor y Mesías. Además, los obispos invitaron a quienes tengan dudas sobre la persona de Jesús a “informarse en las fuentes objetivas de los evangelios y a evitar cualquier ligereza al respecto”.

En su página web, la CEC recordó que “la fe cristiana se fundamenta en la revelación de Dios en la persona de Jesucristo, tal como lo testimonian las Sagradas Escrituras y la Tradición viva de la Iglesia”. Asimismo, insistieron en que Jesucristo no puede ser entendido únicamente como un personaje histórico o un referente moral, sino como el Salvador en quien la Iglesia cree y a quien confiesa.

Separación entre Estado y fe

La Iglesia subrayó la importancia de la separación entre la autoridad civil y la doctrina religiosa, indicando que “ninguna autoridad civil está llamada a emitir juicios de carácter teológico sobre las creencias de los ciudadanos”. Este principio, explicaron, es fundamental para mantener relaciones de respeto y armonía entre el Estado y las confesiones religiosas.

Los obispos recordaron que la laicidad del Estado colombiano busca garantizar que todas las personas puedan ejercer su fe libremente y que el Estado “debe abstenerse de intervenir en asuntos doctrinales”, cumpliendo con la obligación constitucional de proteger la autonomía de las confesiones religiosas.

La Iglesia Católica reafirmó que
La Iglesia Católica reafirmó que Jesucristo es el Hijo de Dios y llamó a profundizar en las Sagradas Escrituras y la Tradición. - crédito iStock

Compromiso con la paz y la convivencia social

El comunicado concluye con un mensaje de respeto y responsabilidad social: “Siempre respetuosos de las instituciones y de las leyes colombianas, hemos enseñado a respetar a las autoridades constituidas legítimamente y a buscar la paz, y, por eso y por las normas de la sana convivencia, pedimos que se respete también nuestra fe, nuestro derecho a profesarla y a difundirla por el testimonio y por la enseñanza”.

De este modo, los obispos hacen un llamado al país a respetar las convicciones religiosas de millones de ciudadanos, resaltando que el pluralismo religioso y el respeto a la fe son expresiones de la dignidad humana y pilares de la convivencia social.