“Se rajó y hay mucha tristeza”: personero de Ocaña cuestiona a Petro por situación del Catatumbo y crisis humanitaria

El personero de Ocaña, Jorge Bohórquez, expresó su decepción con el presidente Gustavo Petro por el manejo del orden público en el Catatumbo

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- crédito César Carrión/Presidencia y
- crédito César Carrión/Presidencia y @jorgearmando04/X

En medio del deterioro del orden público en el nororiente del país, el personero de Ocaña, Jorge Bohórquez, cuestionó el cumplimiento de los compromisos asumidos por el presidente Gustavo Petro con la subregión del Catatumbo, una zona estratégica de Norte de Santander que atraviesa una compleja situación humanitaria.

Las declaraciones fueron entregadas en diálogo con la Revista Semana, medio al que el funcionario expuso su percepción frente a las acciones del Gobierno nacional en el territorio.

Bohórquez señaló que las promesas formuladas por el mandatario en diferentes visitas no se han traducido en intervenciones estructurales, especialmente en materia de inversión social y atención integral a las comunidades afectadas por la violencia.

El personero de Ocaña aseguró
El personero de Ocaña aseguró que la fuerza pública puede fortalecer su operación en el Catatumbo, en favor de la comunidad civil - crédito @jorgearmando04/X

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Según manifestó, el énfasis del Ejecutivo se ha concentrado en discursos y anuncios, sin que estos se reflejen en cambios concretos para los habitantes de la región.

En ese contexto, el personero afirmó: “Realmente el presidente de la República y su Gobierno no le han cumplido a una subregión donde ha venido en varias oportunidades, pero solamente a llenar de discursos a las personas. Hay que llegar con el recurso económico, con la inversión del Estado. Y la inversión no puede verse simplemente como ese apoyo entre la fuerza pública, Policía y Ejército”. Para el funcionario, la presencia institucional debe ir más allá del componente militar.

 - crédito @DapreCol/X
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Otro de los puntos abordados por Bohórquez fue la declaratoria de conmoción interior, una medida que, en su concepto, no ha permitido resolver los problemas de fondo que afectan al Catatumbo. Al respecto, sostuvo que la región requiere respaldo financiero sostenido y políticas públicas de largo plazo, orientadas a superar décadas de rezago y conflictividad.

En sus declaraciones, el personero fue enfático al describir el impacto de la crisis en la población civil. En particular, hizo referencia al incremento del desplazamiento forzado durante el inicio de 2026. Según las cifras entregadas, en el mes de enero han llegado al municipio de Ocaña alrededor de 263 núcleos familiares, lo que representa 607 personas desplazadas. Dentro de ese grupo, precisó que 127 son niños y 105 son niñas, datos que, según explicó, evidencian la magnitud del impacto sobre la infancia.

Bohórquez advirtió que el desplazamiento tiene consecuencias directas en el acceso a derechos fundamentales, entre ellos la educación. En ese sentido, afirmó: “Es decir que no va a haber una garantía en materia de educación para esos niños, para que retornen a sus temas educativos y esto, obviamente, pues va a ser difícil para poder garantizar ese derecho fundamentalísimo que es la educación”. De acuerdo con el funcionario, las condiciones actuales dificultan la continuidad escolar de los menores afectados.

El personero también se refirió a otros hechos registrados en el marco del conflicto. En sus palabras, “ocho de esas personas han sido migrantes venezolanos; una de ellas, una mujer que fue víctima de un dron y que fue atendida en el hospital del municipio de Ocaña”. Este caso fue citado como ejemplo de la complejidad del escenario humanitario que enfrenta la región fronteriza.

REUTERS/Luisa González
REUTERS/Luisa González

Al profundizar en su balance, Bohórquez describió al Catatumbo como un territorio marcado por la persistencia de la violencia, donde, según afirmó, “estamos hablando desde que estamos en una zona de guerra”. En su relato, mencionó municipios como El Tarra y Tibú, señalando que las condiciones de seguridad no han presentado variaciones significativas en los últimos meses.

El funcionario relató que las comunidades continúan viviendo en medio de la incertidumbre y el temor, una situación que, explicó, se percibe de manera directa al recorrer la región. En ese marco, compartió testimonios de habitantes que han tenido que abandonar sus hogares de forma apresurada, dejando atrás animales y medios de subsistencia.

En uno de los apartes más extensos de su intervención, Bohórquez expresó: “Usted va a El Tarra y a Tibú, y nada ha cambiado, la incertidumbre, las zozobras se viven en el territorio, es una presión que usted siente cuando está allá, no es fácil cuando usted, como personero, se le acercan los pobladores a decirle que dejaron las gallinas, que dejaron los cerdos sin alimentos, sin comida, prácticamente perdiendo todo”. Para el personero, estas situaciones reflejan la ausencia de respuestas efectivas.

Finalmente, el funcionario reiteró su percepción sobre el balance del actual Gobierno en la región, señalando que las expectativas generadas con la llegada del primer gobierno de izquierda no se han materializado en acciones visibles. En ese contexto, afirmó: “Pero sí, se ha rajado (Gustavo Petro), hay mucha desconfianza, hay mucha incertidumbre, hay mucha tristeza en medio de los catatumberos”, palabras con las que describió el sentimiento que, según él, predomina entre los habitantes del Catatumbo frente a la gestión estatal.