Crisis en Venezuela agrava emergencia humanitaria en frontera con Colombia, según Cerac

Las autoridades venezolanas priorizan asuntos internos, por lo que la zona limítrofe experimenta aumentos en los riesgos para la población y en la dificultad para recibir asistencia social y de seguridad

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El Cerac alerta sobre el
El Cerac alerta sobre el aumento de la crisis humanitaria en Catatumbo debido al agravamiento de la frontera colombo-venezolana - crédito AFP

El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) advirtió sobre un recrudecimiento del drama humanitario en el Catatumbo por la crisis en Venezuela, según declaraciones de su director, Jorge Restrepo.

Restrepo indicó que la situación en la frontera colombo-venezolana se agravó debido a la falta de control del lado venezolano, lo que ha dificultado la atención humanitaria y de seguridad en la región.

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Restrepo señaló en entrevista con W Radio, que la crisis política y social en Venezuela llevó a las autoridades de ese país a priorizar recursos para su situación interna, dejando desatendida la frontera con Colombia.

“Lo que vamos a continuar viendo es un deterioro de la situación de seguridad no solamente en el Catatumbo, sino en toda la frontera desde La Guajira, con un énfasis o con un foco en el Catatumbo, en el sur del Cesar, tal vez algo en el norte de la Guajira”, afirmó el director del Cerac en declaraciones recogidas por el medio citado.

Jorge Restrepo director del Centro
Jorge Restrepo director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) - crédito X

El análisis del Cerac apunta a que la falta de respuesta efectiva a las alertas tempranas contribuyó al agravamiento de la situación humanitaria en la zona. Jorge Restrepo subrayó que existen demoras considerables en la atención de estos mecanismos, los cuales están diseñados para prevenir hechos de orden público y evitar la escalada de crisis humanitarias.

Restrepo cuestionó la eficiencia de las autoridades en la implementación de acciones tras la emisión de alertas, lo que deja comunidades vulnerables expuestas a riesgos crecientes.

Otro aspecto destacado por el director del Cerac es la afectación de los programas de atención social en La Guajira tras la caída de varios decretos de conmoción interior, en particular los relacionados con la sustitución de cultivos ilícitos.

Las demoras en responder a
Las demoras en responder a las alertas tempranas contribuyen al deterioro de la seguridad y el bienestar en el Catatumbo - crédito Europa Press

El director afirmó que “claramente es insuficiente tanto lo uno como lo otro. Hoy en día no se ha visto, no se conoce aún una reducción drástica y una sustitución drástica de esos cultivos y no ha habido un mejoramiento de la seguridad”, según W Radio.

La advertencia del Cerac llega en un contexto donde las organizaciones humanitarias y defensores de derechos humanos alertaron sobre el incremento de desplazamientos forzados, violencia y necesidades básicas insatisfechas en el Catatumbo.

La región, estratégica por su ubicación fronteriza y su compleja situación de seguridad, enfrenta desafíos crecientes ante la falta de coordinación binacional y la presión de grupos armados ilegales.

Restrepo reiteró la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y atención ante emergencias en las zonas fronterizas, dado que la crisis en Venezuela y la insuficiencia de respuestas estatales en Colombia continúan alimentando el ciclo de vulnerabilidad en el Catatumbo y áreas aledañas.

Crisis humanitaria en Catatumbo

Más de 130 familias desplazadas
Más de 130 familias desplazadas han recibido asistencia en Cúcuta tras los enfrentamientos armados en Tibú y El Tarra, Catatumbo- crédito Colprensa - Catalina Olaya

Más de 130 familias, lo que supone cerca de 300 personas, reciben asistencia en Cúcuta tras huir de los combates que se han registrado en los municipios de Tibú y El Tarra. Aunque tanto la Defensoría del Pueblo como la Personería de Cúcuta lideran la atención en la capital nortesantandereana, los confinamientos siguen marcando el pulso de una región atrapada en el cruce de balas entre dos organizaciones que no cesaron en su accionar delictivo.

“Estos grupos familiares que han llegado a la ciudad en los últimos días, provienen de zonas rurales de Mineiro y Pacelli, en Tibú, así como de Filogringo, en El Tarra, donde persisten los enfrentamientos entre el ELN y el disidente frente 33”, explicó Marín en su pronunciamiento, en el que hizo un urgente llamado a los actores armados para que cesen sus hostilidades y dejen a la población civil fuera del conflicto q e pone en riesgo la integridad de estas zonas.