Falsa subasta de la Dian: así están cayendo cientos de colombianos en una estafa millonaria

Con ofertas de vehículos a precios increíbles, los delincuentes recrean procesos oficiales y logran engañar a compradores confiados. La entidad encendió las alarmas

Guardar
Bogotá, 20 de febrero de 2020. El Director de la Dirección Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN Jorge Andrés Romero Tarazona, presentó la nueva imagen de la entidad. (Colprensa - Diego Pineda)
La Dian advierte sobre estafas con remates judiciales falsos que utilizan su nombre y logotipos oficiales para engañar a compradores - crédito Dian

A varios compradores incautos les llegó, en los últimos días, una tentadora oferta, vehículos último modelo, en aparente buen estado, vendidos a precios increíbles de igualar en el mercado. El gancho parecía legítimo. Los correos incluían logotipos oficiales, formatos conocidos e incluso identificaciones de supuestos funcionarios. Nada hacía pensar que detrás de esa fachada se escondía una estructura criminal que imitaba procesos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) para quedarse con el dinero de las víctimas.

La maniobra, que ya dejó afectados en distintas ciudades, motivó a la entidad a publicar un comunicado urgente. Allí advirtió sobre la existencia de personas que estarían ofreciendo remates judiciales por canales no autorizados y usando el nombre institucional para persuadir a potenciales compradores.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Uno de los casos detectados comenzó con un correo electrónico procedente de “rematesjudiciales@dianpereira.com”. El mensaje ofrecía un Mazda modelo 2019 por $25 millones, acompañado de fotografías, certificados bancarios y un contrato de compraventa con apariencia legal. También había carnés falsos de funcionarios y logos institucionales bien imitados, lo que reforzaba la ilusión de estar ante un trámite real.

Primero pedían un anticipo equivalente al 10% del valor del vehículo, con la excusa de cubrir “gastos de documentación y envío”. Si la persona seguía adelante, los estafadores solicitaban el pago total. Después, simplemente desaparecían.

La Dian se pronunció con contundencia: “La Dian aclara enfáticamente que no realiza remates de vehículos ni remates judiciales por correo electrónico, redes sociales, WhatsApp ni a través de intermediarios. Todo lo relacionado con estos procesos oficiales se realiza exclusivamente a través del portal institucional www.dian.gov.co (botón ‘ventas remates y donaciones’, en la parte inferior de la página)”.

Fraude en cuentas bancarias, robo de datos financieros, víctima de estafa digital, inseguridad económica, preocupación por ciberseguridad. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los delincuentes ofrecen vehículos último modelo a precios muy bajos, simulando procesos legítimos de la Dian para captar víctimas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Más allá del uso de correos falsos, la estafa opera sobre un principio muy simple, la urgencia. La promesa de un precio demasiado bajo y la posibilidad de perder la oferta obligan a tomar decisiones apresuradas. Conforme al relato de la Dian, los delincuentes recrearon un proceso casi idéntico al oficial, lo que facilita que los ciudadanos sientan confianza y avancen sin verificar la información.

Ante este escenario, la entidad pidió reforzar la precaución. La primera recomendación es revisar la dirección del correo. Solo son válidos los mensajes cuyo dominio termine en @dian.gov.co. También instan a desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser verdad o que incluyan plazos muy cortos para pagar. Cuando exista duda, la verificación debe hacerse directamente en los canales oficiales, nunca a través de enlaces enviados por terceros.

Además, la Dian insistió en no suministrar información personal ni adelantar pagos antes de confirmar la legitimidad del trámite. De presentarse cualquier intento de estafa, los ciudadanos pueden reportarlo a través del CAI Virtual (https://caivirtual.policia.gov.co).

Aunque este tipo de engaños no es nuevo, sí creció su nivel de sofisticación. La inclusión de sellos y firmas simuladas, acompañadas de nombres reales, hace que el fraude pase inadvertido, incluso para quienes ya conocen los riesgos digitales. Una víctima relató que, tras recibir los documentos, no encontró errores ortográficos ni señales evidentes de manipulación. Solo después de iniciar el pago final, descubrió que había sido engañada.

Cuáles son los correos electrónicos más frecuentes con los que se hacen estafas por internet - crédito Colprensa
Las ofertas fraudulentas llegan por correo electrónico con dominios falsos y documentos que imitan certificados y carnés institucionales - crédito Colprensa

Los expertos coinciden en que la suplantación institucional se convirtió en una de las modalidades más recurrentes para cometer estafas electrónicas. El nombre de la Dian, como autoridad tributaria, ofrece credibilidad inmediata. Por eso, cuando se mezcla con la promesa de un remate judicial, se crea un espacio ideal para captar dinero rápido.

Este episodio deja dos lecciones. La primera, cualquier trámite asociado a la entidad debe comenzar y terminar en su sitio web oficial. La segunda es que, si un negocio parece demasiado conveniente, es necesario detenerse y verificar dos veces antes de poner dinero de por medio.