
La planta de Monómeros, ubicada en Barranquilla, recibió la visita del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, en medio de las conversaciones que adelanta el Gobierno para evaluar su compra. La compañía, estratégica para la producción de fertilizantes en el país, estuvo en el centro del debate político y económico durante las últimas semanas.
En su recorrido por las instalaciones, el ministro se reunió con directivos, trabajadores y representantes sindicales. Allí, destacó que 1.700 personas dependen de manera directa e indirecta de la operación de la empresa y reiteró que el objetivo es garantizar que permanezca bajo control colombiano.
Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Facebook

“Queremos insistir en la posibilidad de allanar el camino del Estado colombiano, por cualquier camino que sea, pueda adquirir esta compañía, en beneficio, como lo ha señalado el gerente, en beneficio del pueblo colombiano, de nuestras familias campesinas”, afirmó Palma, al subrayar el papel de Monómeros en el agro nacional.
El funcionario aprovechó para rechazar versiones que apuntan a una crisis terminal de la compañía. “Esta empresa ha podido tener estas importantes cifras que, demuestran solidez, que demuestran que esta está produciendo, no que se está cayendo a pedazos como nos dicen algunos y algunas, que todos los días intentan desinformarnos. Demuestra que están operando aun teniendo adversidades, cómo será si le ponemos todos vientos a favor, si se puede acceder a los créditos, si se puede acceder a otros mercados internacionales, a capitalizaciones e inversiones, esta compañía sería una gran compañía de todos los colombianos y colombianas”, señaló.
De acuerdo con Iván Sánchez, gerente general de Monómeros, la compañía está dando resultados positivos con incrementos en la capacidad de operación. “Después de siete años, comienza a dar resultados positivos, teniendo un Ebitda, con corte a julio de 2025, de 7,8 millones de dólares respecto al 2024, y generando utilidades. Esa es la verdad de Monómeros el día de hoy. Una empresa productiva, una empresa socialmente responsable.
Además, aportamos a más de 1.5 millones de familias en Colombia, e impactamos a más de 40 millones de colombianos”. Dentro de los informes presentados por las directivas de Monómeros, también se destaca el incremento del 134% en la utilidad operacional y la capacidad de producción de más de 800.000 toneladas de fertilizantes compuestos.
El debate sobre su eventual compra también llegó al Congreso. El senador José David Name advirtió que el rescate de Monómeros implicaría un alto costo y que Ecopetrol debe evaluar con cuidado la operación. Según dijo, podría tratarse de un “activo negativo” si no se fija un precio justo.
“Ecopetrol tiene que mirar muy bien el valor real de la compañía, qué le puede dar la empresa al país en el tema de fertilizantes y la importancia que tiene en el campo colombiano. Pero hay que tener mucho cuidado con esa negociación porque Ecopetrol está sancionada por el Gobierno de los Estados Unidos y no es muy fácil hacer ese negocio con el gobierno de Venezuela”, advirtió.

Por ahora, el Ministerio de Minas insiste en que la adquisición sería una apuesta para fortalecer la seguridad alimentaria y la producción nacional, mientras las conversaciones continúan y se definen los términos de una negociación que podría marcar un cambio en la industria de fertilizantes en Colombia.
Aprobado por los trabajadores
Monómeros Colombo Venezolanos S.A. es uno de los pilares en el suministro de fertilizantes para el agro colombiano, atendiendo aproximadamente el 35% de la demanda nacional. Su papel es tan estratégico que cualquier decisión sobre su propiedad y operación tiene un impacto directo en la seguridad alimentaria y en miles de productores agrícolas del país.
En los últimos años, la compañía ha enfrentado un escenario adverso. Desde 2017, se encuentra bajo las restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) de Estados Unidos, lo que limitó su acceso a financiamiento, operaciones bancarias y mercados internacionales. Aun así, la planta logró mantenerse activa y garantizar el abastecimiento al campo colombiano, un esfuerzo que el sindicato Sintramonómeros destacó como prueba de resiliencia.

En este contexto, el respaldo de los trabajadores a las negociaciones entre los gobiernos de Colombia y Venezuela cobra relevancia. Para ellos, la eventual adquisición o fortalecimiento de la empresa podría significar no solo estabilidad laboral, también el impulso necesario para modernizar operaciones, acceder a nuevos mercados y garantizar precios competitivos para el agro. La próxima visita del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, genera expectativas sobre un acuerdo que, de concretarse, podría marcar un punto de inflexión en la historia de Monómeros y en la cooperación económica entre ambos países.
Más Noticias
Ecopetrol enfrenta controversia por aumento de contrato con Covington & Burling: será problema de la nueva junta directiva
las renuncias en altos cargos y advertencias de organismos de control alimentan la incertidumbre sobre la gestión de fondos públicos en la petrolera estatal
Daniel Briceño se despachó contra Iván Cepeda por su discurso en Kennedy, Bogotá: lo culpó de “ocultar” hechos graves y lo tildó de “charlatán”
El exconcejal reprochó al aspirante presidencial por no referirse a los daños causados en el sector durante las protestas, ni al retraso en proyectos como el Metro de Bogotá

Euro: cotización de apertura hoy 22 de enero en Colombia
Se registró un alza en los valores del euro con respecto a la jornada anterior

Cancillería de Colombia rechazó la decisión de imponer arancel del 30% a las importaciones desde Ecuador: envió nota de protesta
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia envió una nota de protesta a Ecuador por la decisión de su presidente tras una supuesta falta de reciprocidad del Gobierno de Colombia en la lucha contra las drogas

Un arancel del 30% de Ecuador afecta relación comercial clave para Colombia: esto analizó Bruce Mac Master, presidente de la Andi
El funcionario señaló que la medida resultaría inconveniente para dos economías altamente integradas y recordó que Ecuador es el segundo destino de las exportaciones no minero-energéticas colombianas




