Nevado del Ruiz: el volcán registra un amplio movimiento de fluidos este miércoles

La actividad del edificio volcánico aumentó su número de sismos en las últimas 24 horas

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Nevado del Ruiz (24 de
Nevado del Ruiz (24 de mayo del 2023). SGC

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) emitió el reporte correspondiente al seguimiento realizado al nevado durante el 23 y 24 de mayo, detallando que hubo algunos cambios que lograron ser registrados por los especialistas de la entidad. Las principales variaciones estuvieron relacionadas con la cantidad de temblores que fueron percibidos además de la energía sísmica liberada, que aumentó en comparación con los otros días.

“Desde las 09:00 a.m. de ayer (23 de mayo) hasta la hora de publicación de este boletín, la actividad sísmica relacionada con el movimiento de fluidos al interior de los conductos volcánicos presentó aumento en el número de sismos y en la energía sísmica liberada en comparación al 22 de mayo”, añadió el Servicio.

Con relación la emisión de ceniza, el Servicio Geológico confirmó que se había registrado dos tipos, unas constantes y otras intermitentes, las cuales fueron visibles gracias al sistema de cámaras que está instalado a los alrededores del Ruiz. Asimismo, se explicó que estas fueron producto del fracturamiento de roca dentro del volcán, fenómeno que también tuvo un aumento considerable.

“Algunas de las señales sísmicas estuvieron asociadas a emisiones pulsátiles de ceniza confirmadas a través de las cámaras web utilizadas para el monitoreo volcánico. Paralelamente, se registró actividad sísmica asociada a fracturamiento de roca al interior del edificio volcánico, la cual mostró aumento en el número de sismos y niveles similares en la energía sísmica respecto al 23 de mayo”, explicó la entidad.

Una de las columnas de gas que mayor altura mostró fue de aproximadamente 1.800 metros del cráter Arenas, zona de epicentro de varios sismos que aunque no tuvieron gran magnitud, representaron el desarrollo de dicho fenómeno en las inmediaciones de este foco de atención. Los sectores de mayor afectación fueron el suroccidente y nororiente del volcán, hacia donde también se registró la dispersión del material volcánico emitido.

Lo anterior mantiene en alerta a la región, pues los focos también están puestos sobre el Cerro Bravo que se encuentra en inmediaciones de la vía entre Manizales y Bogotá. Dicha zona ha presentado una irregular emisión de gases que genera preocupación en la población, aunque de manera preliminar se ha descartado que sean de origen volcánico.

Días atrás, John Makario Londoño, director técnico de geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano explicó que actualmente el volcán presenta un proceso oscilatorio; es decir, subir o bajar el registro de sus fenómenos en cualquier momento. Sin embargo, es necesario mantenerse informado y no perder el foco sobre la situación, pues el riesgo es latente.

“El volcán continúa en niveles inestables de actividad y por tanto este nivel naranja persiste, porque todavía está la posibilidad de que haga una erupción en términos de días o semanas, y por eso es importante no bajar la guardia, ni acostumbrarse a esas fluctuaciones que va a tener el volcán que sube y baja o a veces se queda por algunos días como si no mostrara ningún cambio, pero hacen parte de este proceso; por eso es importante seguir atentos a la actividad del volcán”, sostuvo Londoño.