
Este verano se están rompiendo récords de registros de calor. Es decir, el calentamiento global está aquí y está comenzando a "cocinarnos".
No solo al planeta, sino a nosotros. El calor es el principal asesino relacionado con el clima en Estados Unidos, y el peaje (las estimaciones oscilan en hasta 1.300 muertes por año) aumentará considerablemente en las próximas décadas. Incluso si detenemos el cambio climático lo más rápido posible, el calor seguirá siendo mucho más incómodo y mucho más mortal antes de que se estabilice.
En este momento no tenemos reglas federales para proteger a los trabajadores del calor. Eso necesita cambiar. En un momento, llegamos a diferentes conclusiones sobre este tema. Uno de nosotros maneja un programa en Public Citizen, un grupo de defensa de los derechos del consumidor que solicitó a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) un estándar de este tipo en 2011. Se negó esta petición como administrador de OSHA porque los recursos de la agencia fueron reducidos por muchas otras reglamentaciones. Pero hoy, estamos de acuerdo, junto a más de 130 grupos de trabajo, salud pública y justicia ambiental que están haciendo esta petición una vez más a OSHA, que es hora de que la agencia escriba protecciones contra el estrés por calor que hace tiempo debían haberse publicado.
Los trabajadores al aire libre son particularmente vulnerables. Muchos tienen poca protección contra el calor y, en comparación con la población en general, tienen menos margen para descansar, beber agua o buscar sombra o aire acondicionado. Muchos trabajadores de interiores también se ven afectados, por ejemplo, en almacenes o plantas siderúrgicas, no solo porque trabajan en condiciones de calor opresivo, sino también porque el calor extremo externo limita su capacidad de enfriamiento en las horas libres, lo que los hace más vulnerables en el trabajo.
Es notoriamente difícil rastrear enfermedades y muertes por calor en el lugar de trabajo. Los síntomas se asemejan a los de otras afecciones comunes, y el calor puede ser un contribuidor no reconocido de ataques cardíacos, derrames cerebrales y otras condiciones de salud. Algunos de los trabajadores de mayor riesgo, incluidos los que no hablan inglés, indocumentados y migrantes, son los menos propensos a informar síntomas, por temor a peder tiempo de trabajo o represalias. Pero lo que está claro es que el estrés por calor es una epidemia silenciosa, posiblemente uno de los principales peligros laborales en Estados Unidos. Y el cambio climático lo está haciendo más mortal.
Sabemos qué deberían decir las reglas para proteger contra el calor, y no son complicadas. De hecho, ya tenemos un ejemplo real de reglas de protección contra el calor simples y extremadamente efectivas: las pautas de OSHA para los trabajadores que limpian el petróleo de BP.
En abril de 2010, la plataforma Deepwater Horizon explotó y el petróleo comenzó a diluirse en el océano. Ese verano, más de 40.000 trabajadores con trajes resistentes a químicos, cascos, guantes y botas impermeables limpiaron el petróleo bajo un fuerte calor en los estados de Louisiana, Mississippi, Texas, Alabama y Florida. Los equipos de limpieza incluyeron a muchos que tenían sobrepeso y tenían problemas previos de pulmón y corazón, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades por las altas temperaturas.
OSHA insistió en que BP y sus contratistas debían seguir el régimen de trabajo y descanso que los militares usaron para proteger a los soldados estadounidenses del estrés por calor en Irak. BP aceptó estas reglas voluntariamente, probablemente ansioso por evitar más muertes más allá de los 11 trabajadores que habían perdido la vida por la explosión. Algunos empleados de limpieza trabajaban durante 40 minutos, y luego se tomaban 20 minutos de descanso. En el calor más extremo, algunos descansaban más de lo que trabajaban y se hidrataban a la sombra mientras descansaban.
Esta estrategia no fue noticia porque tuvo éxito: ni un solo trabajador murió a causa del calor.
Necesitamos proteger a los trabajadores del calor extremo antes de que se vuelva más intenso, y sabemos cómo hacerlo. Si los dueños de negocios ya tiemblan ante la medida de que los empleados que trabajan al aire libre descansen la mitad de su tiempo, imagínate qué pasará con los empleados y con la económica cuando las temperaturas sean aún más extremas.
Necesitamos adelantarnos a este problema antes de enfrentar consecuencias devastadoras para la salud pública y la economía.
Últimas Noticias
La FDA aprobó el primer autotest hogareño para detectar gripe y COVID-19 a la vez
La prueba puede hacerse en entornos domésticos mediante un hisopado nasal y brinda los resultados en 30 minutos. Es apta para niños

Elon Musk defendió al creador de “Dilbert” que pidió alejarse de los afroamericanos y dijo que los medios son “racistas contra los blancos”
El jefe de Tesla y Twitter arremetió contra la prensa por cancelar la tira cómica de Scott Adams tras la diatriba del dibujante, que llamó “grupo de odio” a los afroamericanos
Por qué la música de la juventud trae recuerdos, aun a las personas que sufren demencia
En personas con cuadros avanzados de Alzheimer, las canciones importantes de su vida les permite recuperar recuerdos. Especialistas explicaron las razones

La antigua ciudad turca, cuna de la historia romana, bizantina y otomana, que dejó de existir tras los terremotos
Los dos enormes terremotos del 6 de febrero sembraron la destrucción en todo el sur de Turquía, pero la devastación en Antakya es total

Mercenarios rusos capturados en Ucrania revelaron cómo opera el Grupo Wagner para sacar presos de las cárceles y enviarlos a la guerra
Los reos, a los que se le prometió el indulto a cambio de luchar, constituyen aproximadamente el 80% de las 50.000 fuerzas de los mercenarios, que han dirigido durante meses un feroz asalto contra Bakhmut

