
Llevaba un abrigo marrón, en cualquier temporada, y paseaba por Greenwich Road.
Sus vecinos decían que apenas hablaba y, a veces, mascullaba un "hola". La mayor parte del tiempo permanecía recluido en su casa, situada en la costa sudeste de Australia, y vivía en la miseria tras unas ventanas y unas puertas cerradas a cal y canto.
Esos vecinos dijeron a 9 News Australia que el hombre, identificado como Bruce Roberts, fue encontrado muerto el año pasado en su casa de Greenwich, un suburbio de Lower North Shore en Sidney. Fuera de la propiedad se apilaban neumáticos viejos, trozos de madera y pedazos de cartón, según reportó el Australian Broadcasting Corp. Lo que había adentro resultó mucho peor.
Al limpiar la basura de la casa, las cuadrillas descubrieron un cuerpo momificado debajo de una alfombra. No estaba claro desde cuándo el cuerpo había estado descomponiéndose en el hogar. La policía dijo en un comunicado que había estado allí durante "un tiempo considerable". Tampoco estaba claro si ese hombre tan callado que vivía en la casa tenía algo que ver con la muerte de la persona ahora momificada.
Las autoridades llegaron a la escena y abrieron una investigación para determinar quién era esa persona y qué le sucedió.
"El ocupante de la casa murió hace casi un año y los dueños se organizaron para que la propiedad se limpiara esta semana", dijo la policía en un comunicado. Los oficiales agregaron que la muerte de la persona momificada se trataba como "sospechosa".
Un examen post mortem reveló que se trataba de un hombre de unos treinta o cuarenta años y que había sufrido numerosas lesiones antes de su muerte, aunque aún no se ha determinado la causa del fallecimiento.
"Es un misterio… y algo muy inusual", dijo el superintendente Simon Jones. "No recibimos muchos casos como este".
ABC informó que la policía aún está trabajando para determinar cómo se conocieron los dos hombres. A priori Roberts, quien vivía en el lugar, no sería sospechoso. Era un acaparador, es decir que sufría el síndrome de Diógenes.
Tras este hallazgo, los vecinos describieron a Roberts como "un recluso" y "un acaparador" de cosas, según contó ABC. "Tenía 50 o 60 años, siempre llevaba la misma chaqueta marrón. Era como un niño", dijo un hombre, que no quiso dar su nombre. "Le saludabas y solo murmuraba 'hola' o, simplemente, nada. Él vivía en esta pequeña casita de la esquina. Aún puedes ver basura en el jardín".
Robert y Gayle Meagher, que durante décadas vivieron al lado de esa casa, explicaron a los medios que sus padres habían sido dueños de esa propiedad y que él había vivido allí durante 40 o 50 años.
Ella se mostró triste ante 9 News Australia cuando se enteró que los equipos habían descubierto un segundo cuerpo "debajo de una alfombra en la trastienda", dijo. Agregó que ella y su esposo estaban "conmocionados" por la noticia. "Fue muy espeluznante".
En un caso similar que se dio a conocer este año, las autoridades estaban excavaban en la casa de un "acaparador" y descubrieron a una mujer que vivía allí enterrada bajo montones de papeles. La llevaron rápidamente a un hospital cercano. La madre de la mujer, que también había vivido allí, fue encontrada muerta más tarde.
Últimas Noticias
EN VIVO Santa Fe vs. Junior, final de la Superliga: siga el minuto a minuto en El Campín
En el duelo de ida, tiburones y leones empataron a un gol en un vibrante partido en el estadio Metropolitano, y ahora los últimos 90 minutos se juegan en Bogotá

Top de las mejores películas de Netflix en España
Netflix se ha convertido en un fuerte competidor en la guerra por el streaming

5 platillos mexicanos saludables que puedes incluir en un plan de alimentación para bajar de peso
Existen opciones tradicionales que llenan, nutren y se adaptan a planes de control de peso sin sacrificar el sabor

Once Caldas sorprende con su nueva camiseta de visitante y anuncia fichaje para la Liga BetPlay 2026
También se presentó la indumentaria que el Blanco Blanco lucirá como local en sus partidos en el estadio Palogrande

Argentina consolida su infraestructura de ciberseguridad, pero requiere mayor inversión
Aunque la mayoría de las organizaciones se considera apta para enfrentar amenazas, las contraseñas tradicionales elevan la vulnerabilidad



