Victor Freitas/Unsplash
Victor Freitas/Unsplash

El entrenador de CrossFit Ben Bergeron nos dijo las cinco claves para hacer que tu primera clase sea menos intimidante.t

La primera vez que entré a un gimnasio de CrossFit, me salí de inmediato. A pesar de haber practicado atletismo en la universidad y de llevar cinco años levantando pesas tras la graduación, me sentí abrumado. Era una mañana de sábado, y veinticinco personas, en su mayoría hombres sin camisa, levantaban pesas y luego las dejaban caer desde arriba.

Entre la música y la caída de las pesas, había tanto ruido que tuve que gritarle a la primera persona que vi: "¿Dónde está el dueño?". Ella estaba sentada en el suelo, y cuando me presenté (otra vez, gritando), ella levantó un dedo. Acababa de terminar su entrenamiento y estaba demasiado agitada para responder.

Dos años y medio después, el CrossFit se ha convertido en mi hogar, no en la forma de culto que la gente describe, sino en el sentido de que espero ansiosamente ir a mi entrenamiento todos los días, soy amigo de la mayoría de las personas que asisten a clase regularmente, y como un profesional independiente, es una de las pocas fuentes de estabilidad en mi vida. Todas las noches a las 8:30, una alarma en mi teléfono suena para que revise el horario del entrenamiento del día siguiente tan pronto como lo publiquen.

Pero eso no cambia el hecho de que el CrossFit sea intimidante, especialmente cuando aún no conoces la diferencia entre, por ejemplo, un arranque colgado [hang snatch], un arranque de músculo [muscle snatch] y un arranque de potencia [power snatch]. Para ayudar a los neófitos a superar esa confusión, recluté a Ben Bergeron, quien ha entrenado a seis de las personas que han obtenido el título de Las personas más en forma del mundo [Fittest People on Earth] —ganadoras de los juegos CrossFit— y quién recientemente publicó un libro sobre el entrenamiento de campeones. Estos son los cinco consejos más importantes que él le daría a cualquier principiante.

Acepta que al principio te sientes incómodo

Entrar a un gimnasio de CrossFit —o "box"— puede ser particularmente angustiante: gente desconocida, equipo poco común, nuevo vocabulario. Puede ser tentador retrasar ese momento intentando entrenar por tu cuenta, pero Bergeron recomienda que la gente dé el paso sin importar en qué condición física se encuentre. Un principio fundamental del CrossFit es que se pueden hacer progresos sin importar edad, nivel de experiencia y tipo de cuerpo, por lo que incluso si no puedes hacer ni un solo push-up, está bien, el entrenador debería poder ofrecerte una alternativa más apropiada para un principiante.

Cuando le digo a Bergeron que algunas personas podrían preferir entrenar por su parte antes de visitar un box para sentirse menos intimidados, insiste en que este es un enfoque equivocado. "Si alguien aprende algo anticipadamente sin una guía adecuada, probablemente aprenderá malos hábitos", dice. "Así que si no pueden ponerse en cuclillas, si no pueden hacer dominadas [pull ups], si no pueden correr un kilómetro, es magnífico. Quiero a alguien que busque mejorar". Cuando lo presiono de nuevo hablándole de un régimen pre-CrossFit, él me da un torrente de metáforas: ¿Necesitas conocer los principios básicos del agua antes de aprender a hacer windsurf, o cómo tocar los acordes antes de aprender a tocar la guitarra, o cómo recorrer una carretera a 100 kilómetros por hora antes de convertirte en piloto de carreras?

Si definitivamente debes entrenar anticipadamente por tu parte, hay videos instructivos de CrossFit (en inglés, español, francés, alemán y más) para prácticamente cualquier movimiento, desde la prueba de burpee hasta la cargada y envión [clean and jerk]. Un buen lugar para comenzar son los tres movimientos fundamentales: flexiones push-up, dominadas o pull-ups y el air squat. Y si la movilidad es tu preocupación, la compañía también tiene un programa en línea, llamada ROMWOD, dedicado exclusivamente a ayudarte a expandir tu rango de movimiento y vivir con menos dolor, y viene con una prueba gratuita de siete días.

Haz un poco de investigación

Es posible que hayas escuchado que puedes abrir un gimnasio de CrossFit después de nada más haber tomado un curso de entrenamiento de un fin de semana y pagar la tarifa de afiliación, lo cual es cierto. Pero la certificación de primer nivel no es la única credencial que el CrossFit ofrece, y si te preocupa el nivel de experiencia de los entrenadores, pregunta cuántos instructores avanzados tienen. Por ejemplo, en el gimnasio de Bergeron, CrossFit New England, todos los entrenadores tienen al menos una certificación nivel tres, lo que significa que todos tienen al menos 750 horas de entrenamiento.

Además, elegir un box basado sólo en su proximidad a tu casa puede ser un error, dice Bergeron. Si no tienes a nadie en la comunidad del CrossFit en cuya opinión confíes, una buena regla general es probar al menos dos boxes; cada uno de ellos debería tener su propia vibra. "Algunos van a ser duros, algunos van a ser jóvenes, y algunos van a atender más a las personas más nuevas", dice Bergeron. Encuentra lo que funcione para ti, incluso si eso significa transportarte más lejos.

Evita inscribirte con un instructor sargento

Muchas personas que han dejado de hacer ejercicio pueden identificar a la persona que lo arruinó para ellos, ya sea un profesor gritón de educación física o un instructor de spinning con un micrófono y una vendetta. Si bien algunas personas pueden responder bien a la reprensión verbal, Bergeron reconoce que la mayoría no lo hace.

"Algunas personas prefieren que les murmuren", dice, "y no me corresponde cambiarlas". Para él, presionar a un atleta puede ser tan simple como hacerle una pregunta abierta: "¿Qué quieres sacar de tu experiencia aquí?". Si el entrenador con el que trabajas no puede adaptar su estilo a cada atleta, probablemente no tenga experiencia suficiente.

Comunícate tanto como te sea posible

Un buen entrenador debería ser capaz de intuir la mejor manera de motivarte, pero no puede leer tu mente. Sé sincero desde un principio sobre cuáles son tus objetivos y estilo de entrenamiento. "Tengo algunas personas en mi clase con las que he trabajado durante diez años", dice Bergeron, "y no quieren que las presionen. Si las presiono como presiono a [La mujer más en forma del mundo 2015 y 2016] Katrin Davidsdottir, no volverán mañana".

Del mismo modo, puedes ayudar a tu entrenador pidiéndole que ajuste tu posición corporal en lugar de mostrarte el movimiento haciéndolo él. Un buen entrenador podrá usar señales verbales, táctiles, auditivas y visuales para explicar su punto, dice Bergeron.

Reconoce la diferencia entre dolor e incomodidad

El CrossFit prioriza la intensidad sobre el volumen, lo que significa que no se supone que sea fácil. "Quiero que mis atletas se sientan un poco incómodos", dice Bergeron, "pero sentirse incómodo es muy diferente a sentir dolor. El dolor es señal de que estás haciendo algo mal".

No siempre será fácil distinguir entre los dos sentimientos, por lo que Bergeron tiene este consejo para los principiantes: "Si hiciste tanto que sientes que no puedes volver al gimnasio al día siguiente, entonces fue demasiado".

Publicado originalmente en VICE.com