Largas filas en Caracas para tratar de conseguir agua (Reuters)
Largas filas en Caracas para tratar de conseguir agua (Reuters)

Venezuela se prepara este lunes para una jornada que amenaza con elevar el nivel de violencia en las calles, luego de un fin de semana con estallido de protestas en los sectores más populares de Caracas y en varios estados del país, que culminó en la noche del domingo con estruendosos cacerolazos, quema de cauchos y colocación de obstáculos en vías públicas.

Las extensas horas sin electricidad se agravan con la escasez de agua potable y la crisis en el suministro de gas doméstico, aunado a un estado generalizado de incomunicación por las caídas de las redes telefónicas y de Internet, además del silencio de información en los medios de comunicación del país, que ha ido llevando a un estado de profunda insatisfacción e ira colectiva.

El Gobierno ha tomado sus previsiones. Conatel, que es la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y la que controla a los medios radioeléctricos de Radio y Televisión, prohibió recientemente a las emisoras que desarrollaran operativos especiales ante la emergencia de servicios que se vive en el país, tratando así de presentar una apariencia de normalidad.

El dictador venezolano Nicolás Maduro y los miembros del gobierno durante su discurso televisado (Palacio de Miraflores via REUTERS)
El dictador venezolano Nicolás Maduro y los miembros del gobierno durante su discurso televisado (Palacio de Miraflores via REUTERS)

Por otra parte, la noche del domingo, Nicolás Maduro con la excusa de anunciar racionamiento eléctrico por 30 días, hizo nuevamente "un llamado reiterado a todo el pueblo de Venezuela, al pueblo revolucionario, al pueblo patriota, a defender la paz en cada esquina, en cada parroquia, en cada municipio, en cada comunidad, en cada barrio", cuidándose esta vez de no mencionar a los colectivos, que salieron durante el fin de semana a enfrentar a los manifestantes, especialmente en las zonas populares de Caracas y del interior del país, como ocurrió en varias ciudades.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ya no es capaz de garantizarle a Maduro el control de las protestas públicas ni del orden interno. Aquella Guardia Nacional que enfrentó a las llamadas guarimbas (protestas de calle, con tranca de vías y quema de cauchos), en los años 2014 y 2017, no tiene la capacidad ni la estructura para cumplir con esa tarea en el 2019; hay miles de guardias nacionales que han desertado durante los últimos dos años y la mayoría de los que quedan no quieren o no están dispuestos a enfrentar a quienes protestan por las fallas de los servicios públicos o la escasez de alimentos y medicamentos, que son los mismos problemas que enfrentan los militares y sus familias. Tampoco hay ningún funcionario o ministerio que pueda garantizar el cumplimiento del suministro en materia eléctrica, gas, agua o combustible.

El Ministro de la Defensa, general en Jefe Vladimir Padrino López, tratando de dar una demostración de eficiencia en el Gobierno, se ve precisado a aparecer públicamente, sobre un camión cisterna en un operativo que lleva agua a una comunidad caraqueña, como si fuera un político de bajo nivel en campaña. También el comandante General de la Guardia Nacional, Mayor General Richard López Vargas se integra a la actividad.

Vladimir Padrino Lopez, durante una conferencia de prensa en Caracas (Reuters/Manaure Quintero)
Vladimir Padrino Lopez, durante una conferencia de prensa en Caracas (Reuters/Manaure Quintero)

Es dramático ver al oficial con mayor jerarquía de la Fuerza Armada venezolana y a un comandante de Componente en esas funciones, mientras la institución castrense no se ocupa de lo que constitucionalmente le corresponde, como es la defensa del territorio y la soberanía, amenazadas por la presencia de los grupos irregulares.

La Guardia Nacional es el componente en Venezuela que tiene la doble función militar y policial, esa que no está cumpliendo y por ello son los grupos de civiles armados, llamados colectivos, quienes los sustituyen en sus funciones.

La protesta amenaza con crecer porque hay sitios donde no hay servicio eléctrico desde hace más de una semana, como ocurre en algunos sectores del estado Zulia, Amazonas y Falcón. "Desde el lunes 25 en horas de la mañana –relata una desesperada periodista de Maracaibo- suspendieron el servicio eléctrico. La colocaron el sábado en la mañana durante cinco horas y desde entonces no hay electricidad".

Un productor del Zulia revela que "hemos perdido miles de litros de leche en las fincas. No hay dinero en efectivo, tampoco hay combustible".

La respuesta del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, es retar al Gobierno Nacional llamando a la gente a la calle. "Nosotros -dijo- no nos escondemos como el dictador. Ponemos el pecho con ustedes y junto a ustedes. No podrán con nosotros". Con ese mensaje convoca a una asamblea con los diputados, a las 5 de la tarde de este lunes en San Bernardino, urbanización de Caracas, donde convergen sectores de clase media y clase popular.

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