Cómo el auge de la IA podría hacer subir el precio de tu próxima computadora portátil

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SAN FRANCISCO - Kelt Reeves lleva 34 años vendiendo computadoras personales de gama alta, destinadas a jugadores y otras personas dispuestas a pagar 4000 dólares o más por un rendimiento extremo.

Su empresa, Falcon Northwest, construye estos sistemas por encargo utilizando potentes chips informáticos, en particular una variedad conocida como memoria de acceso aleatorio, o RAM, que almacena datos temporalmente mientras otros chips procesan números y muestran gráficos.

Sin embargo, a medida que OpenAI, Meta, Google y otros gigantes tecnológicos luchan por ganar la carrera de la inteligencia artificial, también han exigido más chips de memoria para los centros de datos que están construyendo con el fin de impulsar la tecnología. Desde finales del verano, Reeves ha estado lidiando con la triplicación del costo de los chips de memoria, lo que ha obligado a Falcon Northwest a subir el precio de algunas de sus populares computadoras de gama alta a más de 7000 dólares, cuando antes costaban cerca de 5800 dólares.

"Esto no es una burbuja impulsada por los consumidores", explicó Reeves, de 55 años. "Nadie espera que esto sea un bache rápido que vaya a terminar".

La crisis de los chips de memoria es el último efecto dominó del frenesí de la IA, que ha trastornado Silicon Valley y ha elevado la fortuna de fabricantes de chips de IA como Nvidia. El auge ha ido más allá de los chips de IA y ha llegado a otros componentes utilizados para fabricar aparatos, lo que en última instancia podría afectar también los precios de las computadoras personales y los teléfonos inteligentes del mercado de masas.

Los fabricantes de chips de memoria pueden ganar más dinero vendiendo variedades de chips costosos a los centros de datos de IA que a las empresas de PC y smartphones, que durante mucho tiempo habían impulsado sus ingresos. Como los fabricantes de chips se centran en producir más para los clientes de IA, sus envíos de chips de consumo se han ralentizado y sus precios han subido, costos que podrían cobrarse a los consumidores.

TechInsights, una empresa de estudios de mercado, predice que el aumento de los costos de los chips de memoria elevaría el precio de una PC típica en 119 dólares, o un 23 por ciento, para este otoño con respecto al mismo periodo del año pasado. Además de la RAM, esas cifras incluyen los aumentos de precio de los chips llamados memoria flash NAND, que proporcionan almacenamiento a largo plazo en computadoras y teléfonos.

"El mercado de la memoria es una locura", aseguró Mike Howard, analista de TechInsights, en una reciente conferencia tecnológica. "Es muy difícil encontrar algún tipo de alivio rápido".

El miércoles, Amy Hood, directora financiera de Microsoft, dijo que la empresa espera que los ingresos procedentes de las computadoras personales disminuyan "en parte debido al posible impacto en el mercado de las computadoras personales que tendrá el aumento de los precios de los chips de memoria".

Los chips de memoria se consideran desde hace tiempo una mercancía estratégica, un elemento esencial de la electrónica que ha provocado guerras comerciales en el pasado entre Estados Unidos y Japón, y Corea del Sur.

Como los chips de memoria son en gran medida intercambiables, durante décadas los vendedores compitieron principalmente en el precio. A menudo construyeron demasiadas fábricas y produjeron demasiados chips, lo que provocó una caída de los precios y grandes pérdidas.

Múltiples fabricantes abandonaron el sector, y dejaron a Samsung Electronics y a SK Hynix de Corea del Sur en competencia con Micron Technology, el único proveedor estadounidense. (Algunos fabricantes chinos de RAM han entrado recientemente al mercado). Tras muchos ciclos de auge y caída, Samsung, SK Hynix y Micron disfrutan ahora de un crecimiento sostenido de las ventas, y el precio de sus acciones se ha disparado hasta alcanzar máximos históricos el año pasado.

La demanda procede "casi exclusivamente de la IA", afirmó Jim Handy, cuya empresa de investigación, Objective Analysis, realiza un seguimiento del mercado de los chips de memoria.

El auge de los chips de memoria también está impulsando la industria general de los chips. La empresa de investigación International Data Corp. pronosticó que los ingresos totales de la industria de los chips aumentarían un 28 por ciento, hasta llegar a más de 1 billón de dólares este año, un hito que muchos expertos no esperaban hasta 2030.

Micron, con sede en Boise, Idaho, es un microcosmos de los cambios. Durante 29 años, la empresa ha vendido distintos tipos de productos de memoria a consumidores y pequeñas empresas como Falcon Northwest.

No obstante, el mes pasado, Micron dijo que interrumpiría ese negocio directo al consumidor, llamado Crucial, "para mejorar el suministro y la asistencia a nuestros clientes estratégicos de mayor tamaño en segmentos de crecimiento más rápido", como los chips de IA.

Micron también está invirtiendo mucho en las fábricas que convierten las obleas de silicio en chips. Esto incluye la construcción de dos nuevas fábricas en Boise; la compra de una fábrica existente en Taiwán; y el gasto de 100.000 millones de dólares en un proyecto cerca de Siracusa, Nueva York, que se considera la mayor inversión privada del estado.

La primera de las nuevas fábricas no entrará en funcionamiento hasta mediados de 2027. Mientras tanto, según Micron, los clientes están recibiendo entre la mitad y dos tercios de la memoria que quieren comprar.

"Nadie está recibiendo todo lo que quiere, y lo lamentamos", señaló Manish Bhatia, vicepresidente ejecutivo de operaciones globales de Micron. "Hemos tenido que tomar algunas decisiones difíciles".

La agresiva demanda de IA no es solo para almacenar datos en más computadoras. La memoria también está desempeñando un papel más estratégico, con nuevos tipos de chips que determinan la rapidez en las respuestas de aplicaciones como los chatbots.

"El apetito de memoria de la IA es mucho mayor", afirmó Michael Stewart, veterano del sector de los chips y socio gerente del fondo de capital riesgo M12 de Microsoft. "Es totalmente diferente a toda la informática que hacíamos antes".

El mejor ejemplo es lo que la industria denomina memoria de gran ancho de banda, o HBM, que se ensambla apilando chips de RAM uno sobre otro, en lugar de colocarlos uno al lado del otro. Los datos se mueven verticalmente a través de las capas de la pila en lugar de enlaces a lo largo del borde de los chips, un camino más rápido.

Nvidia, que ha estado marcando muchas tendencias de hardware, compra enormes volúmenes de HBM. La empresa crea columnas de doce chips en el mismo paquete que sus procesadores de IA más conocidos, lo que permite transferencias de datos más rápidas que la RAM colocada en otro lugar del sistema.

Este mes, Nvidia describió cómo un próximo microprocesador y un chip de IA utilizarían más memoria de más velocidad para conseguir resultados vertiginosos y menores costos por cálculo.

"Como nuestra demanda es tan alta, todas las fábricas y proveedores de HBM se están preparando", declaró Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, en la feria CES de Las Vegas, y añadió que el mundo necesitaría más fábricas de chips.

Todo esto significa decisiones difíciles para los consumidores, sobre todo para los aficionados que montan o actualizan sus propias PC. Un típico kit de PC con módulos enchufables de chips de RAM que se vendía por casi 105 dólares a principios de septiembre costaba 250 dólares a finales de diciembre, según el sitio web PCPartPicker.

Apple, Dell y otras grandes empresas suelen llegar a acuerdos a largo plazo con los proveedores de memoria que tienden a moderar las grandes oscilaciones de precios. Aun así, el precio medio de venta al público de una PC portátil de configuración estándar subió un 7 por ciento en las dos semanas que terminaron el 3 de enero, según Circana, una empresa de estudios de mercado.

Entre las PC que experimentaron subidas de precio se encontraban algunas portátiles Dell. "Al igual que otras empresas del sector, Dell adopta medidas específicas de fijación de precios cuando es necesario", declaró un portavoz de la empresa, que no quiso entrar en detalles.

Apple y HP, el otro gran fabricante estadounidense de PC, rechazaron hacer comentarios.

En cuanto a Reeves, de Falcon Northwest, el negocio va sorprendentemente bien, incluso con la crisis de los chips de memoria.

Sus acaudalados clientes, que suelen ser aficionados a los videojuegos, siguen encargando computadoras con mucha memoria, dijo, aunque los precios que su empresa ofrece por los componentes cambian cada día. Falcon Northwest, con sede en Medford, Oregón, experimentó un aumento de ingresos del 30 por ciento el año pasado, precisó.

Reeves dijo que temía que los actores menos establecidos en la cadena de suministro de PC perdieran clientes o tuvieran dificultades para conseguir los chips que necesitaban. Y las personas que compren una PC barata podrían llevarse una desagradable sorpresa.

"Lo siento mucho por el comprador de bajo presupuesto", concluyó.

Módulos de memoria iluminados dentro de una PC personalizada en la sala de producción de Falcon Northwest en Medford, Oregón, el 21 de enero de 2026. (Loren Elliott/The New York Times)

Kelt Reeves, presidente de Falcon Northwest, en la sala de producción de la empresa en Medford, Oregón, el 21 de enero de 2026. (Loren Elliott/The New York Times)