Cómo evitar que tus padres y familiares de edad avanzada cometan errores financieros

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El tío de Jilenne Gunther se dio cuenta de que su abuelo de 91 años nunca parecía tener tanto dinero en efectivo como debería en su cartera. Como banquero con acceso a los paquetes de tinta que se utilizan para atrapar a los ladrones de bancos, su tío puso uno en una cartera en su casa. Cuando el dinero desapareció, una cuidadora de confianza tenía la tinta en su abrigo.

La experiencia inspiró a Gunther a dedicar su vida a proteger a las personas mayores del fraude financiero, y ahora es la directora de la iniciativa BankSafe de la AARP.

Los estadounidenses mayores de 70 años controlan 53 billones de dólares en riqueza y son los principales objetivos de las estafas. Sus hijos adultos suelen ser los primeros en darse cuenta cuando algo parece estar mal, pero cuando las personas mayores son víctimas de delitos, la dinámica familiar puede hacer difícil que cambien su comportamiento. Los expertos dicen que se necesita empatía, diligencia debida y, a veces, ayuda externa.

No solo el dinero está en juego, añadió Gunther: la explotación financiera puede causar ansiedad, depresión, un mayor riesgo de ataques cardíacos e incluso suicidio.

Gunther dijo que las personas mayores pueden necesitar la ayuda de sus hijos adultos y amigos de confianza para ver con más claridad su situación financiera.

"Existe una relación entre la edad y la toma de decisiones financieras poco acertadas", comentó Gunther. "Sigue una curva en forma de U. Las personas más jóvenes y las personas mayores son más propensas a cometer errores".

Una serie de peligros

Una de las situaciones más engañosas puede ser que alguien confíe en un familiar que no esté velando por sus mejores intereses. O podría ser tan simple como una inversión inadecuada para la etapa de la vida de la persona mayor, explicó Gunther.

"Saben que es muy arriesgado, pero quizá no lo cuenten", dijo. "Por eso es muy importante tomarse el tiempo y pensar las cosas con calma".

Los delitos cibernéticos contra las personas mayores se están disparando. En 2024, el Centro de Denuncias de Delitos en Internet del FBI recibió casi 150.000 denuncias de fraudes cibernéticos contra personas de 60 años o más, con pérdidas de casi 5000 millones de dólares, según el informe anual de la agencia. Las víctimas perdieron en promedio 83.000 dólares.

Cuando escuchas algo que te suena raro, es posible que reacciones en el momento sin pensar, pero eso sería un error, aseguró Gunther. Hay que actuar con empatía.

"Decir directamente algo como "Te estafaron" o "Es una terrible decisión" no ayuda a entablar una conversación", señaló. "Por lo tanto, antes de tachar su decisión como arriesgada o mala, es importante investigar por tu cuenta y también hacer preguntas como estas: '¿Qué te interesa de esta inversión? ¿Qué esperas lograr?'".

Existen herramientas gratuitas que pueden ayudarte en la investigación. Cualquier empresa que afirme cotizar en bolsa en Estados Unidos debería aparecer en el Sistema Electrónico de Recopilación, Análisis y Recuperación de Datos de la Comisión de Bolsa y Valores. El historial laboral, los registros y las medidas reguladoras de un asesor financiero están disponibles en la herramienta gratuita BrokerCheck de la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera. La Oficina de Protección Financiera del Consumidor ofrece una base de datos en la que se pueden buscar quejas sobre productos y servicios financieros. En el caso de las empresas, el Better Business Bureau recoge las quejas y las calificaciones.

Si alguien afirma tener un título profesional, comprueba con la entidad que expide esa licencia que la persona la posee.

A la hora de preguntar quién debe participar en una conversación sobre fraudes, ten en cuenta qué miembros de la familia hablan habitualmente con la persona en cuestión.

"Las personas también pueden aprovechar la confianza familiar en este tipo de situaciones", dijo Gunther, y añadió que los hijos adultos que han mantenido un diálogo abierto con sus padres están en mejor posición para influir en las decisiones financieras.

En busca de señales de alerta

En 2024, la madre de Rianka Dorsainvil acudió a ella con un cheque que parecía legítimo. Todo lo que tenía que hacer era ingresarlo y enviar un giro postal por un importe inferior a un tercero, y así podría quedarse con la diferencia. Se trata de una estafa común con cheques falsos.

"Le dije: 'Mamá, esto no es cierto. No es real'", relató Dorsainvil, fundadora y asesora patrimonial sénior de YGC Wealth. "Las tácticas de los estafadores cada vez son más sofisticadas".

Ahora estafan a la gente simplemente al hacer clic en un cuestionario en redes sociales, al registrarse en un juego o responder un mensaje de Facebook que parece ser de un familiar, afirmó.

Dorsainvil recomienda estar atento si un ser querido menciona algo que parece demasiado bueno para ser verdad. Otras señales de alerta son la presión para actuar con rapidez o la garantía de ganar dinero.

Si ves algo sospechoso y quieres hablar con un anciano de tu entorno, Dorsainvil recomienda recurrir a un tercero neutral para que no parezca que se trata solo de tu propia opinión.

"Lo que les digo a mis clientes, sobre todo cuando se trata de sus padres, es la estrategia de echarse la culpa", dijo.

Dorsainvil recomienda que reconozcas lo que ellos te han enseñado sobre finanzas y que luego añadas lo que has aprendido de los expertos financieros y, si es posible, recurrir a alguien que pueda asesorarlos.

"Aborda el tema de una manera educativa en lugar de decirles 'Ahora sé más que tú'", dijo, "y creo que lo agradecerán".

Peter Lichtenberg, exdirector del Instituto de Gerontología de la Universidad Estatal Wayne en Detroit, dijo que los errores financieros podrían ser señal de un problema más profundo.

"Lo que hemos descubierto en algunos de nuestros grupos de discusión a lo largo de los años es que quizás 1 de cada 5 personas descubre la demencia en sus padres porque empiezan a perder dinero", aseguró. Por lo general, esto se manifiesta cuando no recuerdan que hicieron un donativo a una causa y vuelven a enviar dinero, o se vuelven víctimas de estafas telefónicas.

Entre las señales que pueden indicar la presencia de demencia se incluyen problemas de salud recientes que han requerido hospitalización, aumento de las caídas, citas perdidas o repetición de cosas, como contar el mismo chiste dos veces en una hora.

Esta preocupación añade una segunda dimensión de estigma a la ecuación, pero Lichtenberg sugirió un proceso en dos partes para abordar la conversación.

En primer lugar, haz un inventario de tu familia. ¿Hasta qué punto ha sido tabú el dinero? ¿Cuáles son los límites de privacidad en torno a él? ¿Hasta qué punto está abierto tu familiar a tus opiniones sobre su vida personal?

En segundo lugar, propuso, "abórdalo como una serie de conversaciones, porque uno de los errores que comete la gente es pensar: "Bueno, solo le demostraré a la persona que está involucrada en una estafa y por lógica se dará cuenta de que debe dejar de hacer eso".

Sin embargo, eso no es lo que ocurre", añadió. "En realidad se trata de una negociación".

Parte de la negociación, dijo, es comprender en detalle por qué la situación puede ser importante para la persona mayor. No la reprendas ni la corrijas, sino hazle preguntas de manera respetuosa.

"Tienes que mantener a raya esa ansiedad y ese miedo, y avanzar paso a paso a medida que progresas en estas conversaciones", añadió Lichtenberg. "Habla de lo que ha descubierto el FBI: que, cada vez más, las personas mayores son blanco de estafas".

Puedes sugerir a tu familiar que se someta a una prueba cognitiva durante su revisión médica anual. Asegúrate de contar con la ayuda de un médico especializado en personas mayores con demencia.

La enfermedad puede agravar los peligros financieros, aseguró Gunther.

"Estamos viendo que las personas a las que se les diagnostica demencia pierden la mitad de su patrimonio en los años previos al diagnóstico", dijo, y añadió que la causa suele ser la toma de decisiones financieras erróneas o el fraude.

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Cómo proteger a las personas mayores del fraude

Anticípate al fraude con conversaciones preventivas. Comparte datos sobre el aumento en los casos de fraude y pregúntales si les gustaría recibir ayuda para protegerse. Dejar que ellos tomen la iniciativa con independencia hará que el camino sea más fácil.

Pregunta por las opciones de cuentas protegidas. Algunas instituciones financieras ofrecen alertas de transacciones, límites de retiros diarios o revisión de transferencias inusuales. Pregunta a tus padres si te añadirían como contacto de confianza en sus cuentas para que el banco, cooperativa de crédito o empresa de inversión pueda ponerse en contacto contigo si sospechan de un fraude.

Facilita la supervisión de la cuenta. Discute opciones como el acceso de solo lectura o suscríbete a un servicio de supervisión de cuentas como EverSafe, que alerta tanto a los titulares de la cuenta como a un contacto de confianza sobre las actividades inusuales.

Pasa el número de la línea de ayuda de la Red de Vigilancia contra el Fraude de AARP. En el 877-908-3360, los expertos ofrecen consejos para evitar estafas, ayudan a identificar posibles estafas y prestan apoyo a las víctimas. También están dispuestos a ayudar a los familiares preocupados por una persona mayor.

Ayúdalos a congelar su crédito. Para evitar que abran nuevas cuentas a su nombre, tus seres queridos pueden congelar su crédito de forma gratuita. Equifax, Experian y TransUnion ofrecen este servicio gratuito, que puede suspenderse temporalmente si se necesita crédito de forma legítima. Rianka Dorsainvil, planificadora financiera certificada y fundadora de YGC Wealth, cuya propia madre acudió a ella con un cheque de apariencia legítima que resultó ser parte de una estafa común de fraude con cheques, en su casa de Upper Marlboro, Maryland, el 16 de enero de 2026. (Jason Andrew/The New York Times) Rianka Dorsainvil, planificadora financiera certificada y fundadora de YGC Wealth, cuya madre acudió a ella con un cheque de apariencia legítima pero resultó ser una estafa común de fraude con cheques, en su casa de Upper Marlboro, Maryland, el 16 de enero de 2026. (Jason Andrew/The New York Times)