
La Guardia Costera de EE. UU. abordó e incautó el petrolero de bandera rusa, previamente llamado Veronica, en una operación realizada antes del amanecer en el Caribe.
La Guardia Costera estadounidense dijo el jueves que tomó el control de un petrolero que operaba desafiando el bloqueo parcial impuesto por el gobierno de Donald Trump a los buques sancionados que transportan petróleo desde Venezuela. Se trata del sexto barco interceptado desde diciembre.
El petrolero, originalmente llamado Veronica, fue "abordado e incautado" en el mar Caribe, según una publicación de la Guardia Costera en las redes sociales. El mensaje incluía un video en el que se veía a miembros de las fuerzas armadas estadounidenses bajando por cuerdas desde un helicóptero hasta la cubierta del petrolero.
Las autoridades estadounidenses obtuvieron una orden para incautar el buque con base en su historial de transporte de petróleo iraní, que según los fiscales se vendía para financiar el terrorismo, de acuerdo con un funcionario estadounidense que fue informado de la incautación, y que pidió mantener su anonimato para poder hablar de una operación delicada.
El Veronica se había registrado oficialmente como buque de bandera rusa la semana pasada y fue rebautizado como Galileo, posiblemente en un esfuerzo por evitar que Estados Unidos lo incautara. El buque también había afirmado recientemente estar registrado en Guyana, lo que planteaba dudas sobre si operaba bajo una bandera válida, según el funcionario. La incautación del tanquero podría aumentar las tensiones con Rusia.
El gobierno de Trump ha intentado lograr el control de la industria petrolera de Venezuela desde que el ejército estadounidense capturó a su líder, Nicolás Maduro, y lo trasladó a Estados Unidos para enfrentarse a cargos penales.
El gobierno estadounidense ha empezado a intermediar en la venta de hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano en virtud de un acuerdo con el gobierno interino de Venezuela. Las autoridades afirman que la venta del crudo evitará el colapso de la industria petrolera de Venezuela y estabilizará su gobierno y su economía.
El Veronica se encontraba entre los barcos queabandonaron en masa las aguas venezolanas tras la captura de Maduro el 3 de enero. El barco no transportaba petróleo en ese momento, según datos de TankerTrackers.com y Kpler, dos empresas que rastrean los envíos mundiales de petróleo.
Estados Unidos sancionó al buque en 2022 tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, y anteriormente había transportado petróleo iraní en al menos 15 viajes, según las mismas empresas. Ucrania también sancionó al buque.
Ese mismo año, el petrolero, que entonces navegaba con el nombre de Lana, fue detenido por las autoridades griegas mientras transportaba petróleo iraní, después de que los funcionarios lo relacionaran con una entidad rusa sometida a sanciones de la Unión Europea. Aunque posteriormente se descubrió que su propiedad había pasado a una empresa diferente, Grecia retuvo el barco durante más de dos meses mientras Estados Unidos intentaba incautar de su carga, lo que llevó a Irán a apresar dos petroleros griegos en represalia.
En un intento de presionar a Maduro, las fuerzas estadounidenses empezaron a capturar petroleros en el Caribe en diciembre, incluido un barco que eludió a la Guardia Costera y navegó hasta el Atlántico Norte antes de ser capturado. Reclamó sin éxito la protección de Rusia.
Las autoridades estadounidenses han dicho que piensan seguir requisando petroleros que operan sin permiso de Estados Unidos. Los barcos forman parte de la llamada flota fantasma que transporta petróleo de Venezuela, Rusia o Irán a pesar de las sanciones de Estados Unidos y otros países.
"Como hemos demostrado mediante múltiples abordajes, no se puede eludir ni escapar a la justicia estadounidense, y punto", dijo el jueves en las redes sociales la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Noem dijo que la operación previa al amanecer había sido llevada a cabo por "equipos tácticos" de la Guardia Costera. Ese término podría referirse a una de las dos unidades de la Guardia Costera: los Equipos de Respuesta de Seguridad Marítima, o MSRT, por su sigla en inglés, o los Equipos Tácticos de Aplicación de la Ley, o TACLET. Ambos reciben adiestramiento en lo que el servicio denomina "tácticas de alta velocidad" para abordar barcos que no cumplen las normas.
El Comando Sur de Estados Unidos, el cual controla las operaciones militares en América Latina y el Caribe, dijo en una publicación en las redes sociales que también habían participado en la misión marines y marineros del portaviones USS Gerald R. Ford.
Nota: La Organización Marítima Internacional emite un número IMO (por su sigla en inglés), un número de identificación permanente, que permanece asociado a un buque durante toda su vida, a diferencia del nombre de un buque, que puede cambiar con frecuencia. El buque de este artículo es el Galileo (9256860, antes conocido como Pegas, Lana y Veronica).
Christiaan Triebert es periodista en el equipo de Investigaciones Visualesnytimes.com del Times, un grupo que combina reportería tradicional con análisis de evidencia visual para verificar y obtener datos de todo el mundo.
Nicholas Nehamas es corresponsal en Washington para el Times, y se centra en el gobierno de Donald Trump y sus esfuerzos para transformar el gobierno federal.
John Ismay es un periodista que cubre el Pentágono para el Times. Sirvió como oficial de desactivación de artefactos explosivos en la Marina estadounidense.
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