La tecnología que invadirá nuestras vidas en 2026

Reportajes Especiales - Business

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SAN FRANCISCO -- A principios de cada año, reviso qué hay de nuevo en la tecnología de consumo para adelantar cuáles innovaciones podrían afectar tu vida cotidiana, entre otras tantas modas que puedes ignorar. En el pasado, muchas tendencias aparecían en repetidas ocasiones en esta lista --como el hogar inteligente, la tecnología de aptitud física y los autos eléctricos-- porque la tecnología tardó en madurar. (No todo resulta; mientras que estos dos últimos ejemplos despegaron, la tecnología del hogar inteligente todavía tiene cosas que mejorar). Ahora es innegable que la inteligencia artificial generativa, la tecnología que impulsa a los chatbots, está cambiando con rapidez la manera en que muchas personas usan sus dispositivos y navegan por internet. El auge de la IA también está llevando a las empresas tecnológicas a experimentar con la venta de nuevos dispositivos que podrían suceder al teléfono inteligente. Y el sentimiento en su mayoría positivo de los consumidores hacia los vehículos autónomos ha ayudado a que los robotaxis de Waymo, de Google, ganen tracción en grandes ciudades, lo cual prepara el terreno para que esos servicios se expandan de forma significativa este año, incluso en autopistas. A continuación las tendencias que veremos este año.

1. Por fin les hablaremos a nuestras computadoras. Durante los últimos 15 años, Apple, Google y Amazon hicieron una gran apuesta: que sus asistentes de voz --Siri, Google Assistant y Alexa-- lograrían que la gente hablara con sus computadoras de manera habitual para realizar tareas. Esa visión no terminó de cuajar. La mayoría de las personas usa los asistentes de voz sobre todo para unas cuantas tareas básicas, como consultar el clima, reproducir música y poner temporizadores en la cocina. Es raro ver a la gente hablar con asistentes de voz en público. Pero quizá por fin veamos un cambio en el comportamiento de los consumidores con la creciente popularidad de chatbots de IA como ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google y Claude de Anthropic. Mucha gente ya conversa con estos bots por texto. Así que es razonable prever que, a medida que las voces de la IA empiecen a sonar más humanas, más personas comenzarán a hablar con sus computadoras, incluso en público, dijo Lucas Hansen, fundador de CivAI, una organización sin fines de lucro que educa a la gente sobre las capacidades y las consecuencias de la IA. "Cada vez más personas están hablando con la IA, no solo como si fuera un motor de búsqueda, sino como un interlocutor conversacional", aseguró. "Si te pones los audífonos y hablas con ella como si estuvieras teniendo una llamada telefónica, entonces para la gente es menos evidente que estás hablando con una IA". Las voces robóticas de chatbots populares como ChatGPT y Gemini todavía suenan algo artificiales, y las empresas siguen trabajando para que resulten más naturales. Pero Sesame AI, una empresa emergente, ha logrado avances importantes en el desarrollo de un acompañante de voz con IA y entonaciones similares a las humanas. Este avance podría hacer que interactuar con la IA sea más entretenido, pero también más problemático para personas con problemas de salud mental, como quienes han tenido delirios paranoides e incluso han muerto por suicidio tras conversar con chatbots, señaló Hansen. 2. Continúa la búsqueda del sucesor del teléfono inteligente. Al igual que la producción constante de laptops, las actualizaciones anuales de los teléfonos inteligentes se han vuelto algo rutinario. (¡Más rápidos, con mayor duración de batería y una mejor cámara!) Aunque los teléfonos no van a desaparecer, la aceleración de la IA ha creado una oportunidad para que las empresas tecnológicas experimenten con dispositivos que esperan que sean el próximo dispositivo de cómputo personal de uso masivo, y algunas compañías están apostando fuerte por los lentes inteligentes. Los lentes Ray-Ban Meta, que la gente usa para tomar fotos y escuchar música, han sido un éxito modesto, con millones de unidades vendidas hasta ahora. Ahora, Meta está redoblando la apuesta. A finales del año pasado, la empresa comenzó a vender los Meta Ray-Ban Display, que incluyen una pantalla digital para mostrar datos y aplicaciones en la esquina del campo visual del usuario. Otras empresas tecnológicas, entre ellas Google y la empresa emergente Pickle, han presentado lentes similares con pantallas. Esto suena familiar porque lo es. Google intentó de forma célebre vender Google Glass, un visor con una pantalla transparente y una cámara, hace más de una década. El dispositivo fue un fracaso estrepitoso, en gran medida porque era feo, aparatoso e inquietante para quienes no disfrutaban ser vigilados. Esta vez, las empresas tecnológicas esperan que los compañeros de IA conversacionales integrados en sus lentes hagan que los dispositivos resulten más atractivos. Apple sigue apostando a que lo próximo grande después del teléfono es un teléfono nuevo y mejorado. Este año, la empresa planea lanzar su primer iPhone con una pantalla que puede desplegarse como un libro para aumentar su tamaño y asemejarse a un iPad más pequeño, según una persona familiarizada con el producto que no estaba autorizada a hablar públicamente sobre él. Competidores como Google y Samsung han vendido teléfonos plegables durante años, pero estos dispositivos han seguido siendo un producto de nicho, en parte por su alto precio (más de 1800 dólares) y por problemas de durabilidad. Un portavoz de Apple rechazó hacer comentarios.

3. La IA está cambiando la manera en que exploramos la web. La IA está transformando la web, nos guste o no. Cuando hacemos una búsqueda en Google, una respuesta generada por IA suele ser lo primero que vemos. El chatbot de IA de Meta está integrado en Instagram y WhatsApp, sin opción para desactivarlo. Empresas como OpenAI y The Browser Company también han lanzado navegadores web con asistentes de IA integrados que responden a nuestras preguntas sobre los sitios que estamos consultando. En Windows, Microsoft ahora incluye un asistente de IA, Copilot, que responde a las preguntas de los usuarios. La IA se ha vuelto casi inevitable. (The New York Times demandó a OpenAI y a Microsoft, pues alegó infracción de derechos de autor sobre contenidos periodísticos relacionados con sistemas de IA. Las empresas han negado esas acusaciones.) Para diferenciarse, Mozilla, la empresa detrás del navegador web Firefox, ha adoptado un enfoque menos agresivo con la IA. El año pasado añadió herramientas de IA a Firefox para resumir artículos y obtener ayuda de un asistente, pero, en lugar de activar estas funciones por defecto, señaló que los usuarios podían decidir si las habilitaban. Aun así, cabe esperar que la integración de la IA en la web continúe este año. Google ha dicho que planea integrar su tecnología de IA en las aplicaciones de las que dependemos a diario, como Gmail, para resumir correos electrónicos y redactar respuestas. También se espera que este año Google amplíe AI Mode, su nuevo buscador que permite hablar con un asistente de IA para obtener respuestas, con nuevas herramientas para comprar en línea y reservar mesas en restaurantes. 4. Los taxis autónomos se están volviendo cada vez más comunes. En una clara señal de que los robotaxis han llegado para quedarse, Waymo, el servicio de taxis autónomos de Google, está avanzando con una gran expansión pese a un colapso a nivel ciudad en San Francisco. El mes pasado, después de que un apagón en San Francisco provocara que los Waymo bloquearan cruces y quedaran atorados en el tráfico, la empresa suspendió el servicio durante un día. El incidente planteó dudas sobre cómo estos autos podrían representar riesgos de seguridad en situaciones de emergencia como terremotos y cortes de energía. Waymo dijo que los semáforos fuera de servicio causaron retrasos en los tiempos de respuesta de los vehículos, lo que contribuyó a la congestión, y que aprendería de lo ocurrido. Algunos funcionarios municipales defendieron el servicio, y señalaron que los robotaxis siguen siendo, en general, más seguros que los conductores humanos. El sentir general hacia los taxis autónomos sigue siendo positivo. "Desde la perspectiva de la seguridad, siguen las reglas", comentó Carolina Milanesi, analista de tecnología de consumo en Creative Strategies, una firma de investigación. "Gran parte de la negatividad que había al principio ha desaparecido". A finales del año pasado, Waymo, que opera 2500 vehículos en el Área de la Bahía de San Francisco, Phoenix, Los Ángeles, Atlanta y Austin, Texas, comenzó a permitir que algunos pasajeros tomaran los robotaxis en autopistas, incluso para ir a aeropuertos. Zoox, el servicio de taxis autónomos de Amazon, también empezó a ofrecer viajes en San Francisco, y Tesla ha estado probando sus vehículos en la ciudad. Además, esta semana, Uber presentó su nuevo robotaxi, que planea poner en circulación este año.

En otras palabras, si aún no has viajado en un vehículo autónomo, este año por fin podría ser el momento.

Desde computadoras que hablan hasta vehículos autónomos, hay una gran variedad de tendencias que habrá que seguir en 2026. (Sisi Yu/The New York Times)