
Al salir del estado, los demócratas podrían demorar varias semanas la votación sobre la reconfiguración del mapa. El gobernador amenazó con destituir a los legisladores que dejaron sus puestos si no regresaban antes del lunes.
Un grupo de legisladores demócratas de la Cámara de Representantes de Texas abandonaron el estado el domingo en un último intento de impedir que los republicanos implementen un mapa del Congreso que ha sido fuertemente reestructurado. Se espera que su ausencia impida que la Cámara alcance el quórum necesario para celebrar una votación esta semana.
Esa acción fue una escalada en el tenso enfrentamiento partidista por una redistribución de distritos en Texas, que fue solicitada por el presidente Donald Trump. Los republicanos de la Legislatura estatal estaban avanzando rápidamente, y el mapa --diseñado para cambiar cinco distritos congresuales demócratas a favor de los republicanos-- fue aprobado por dos comités durante el fin de semana.
Horas después de que los demócratas se marcharon, el gobernador Greg Abbott respondió con una nueva escalada, declarando que su salida del estado equivalía a un "abandono o renuncia de un cargo estatal electo".
Abbott dijo que, si no se presentan el lunes para un debate programado en el pleno sobre los mapas, invocará un dictamen jurídico del fiscal general de Texas y tomará medidas para "retirarles a los demócratas ausentes su condición de miembros de la Cámara de Texas". Es casi seguro que esa medida sería impugnada ante los tribunales.
Incluso antes de la amenaza de Abbott, el resultado final para los demócratas de Texas distaba mucho de ser seguro: la retirada podría retrasar la acción en la Asamblea Legislativa durante varias semanas o más, pero los intentos anteriores de bloquear la legislación republicana y la redistribución de distritos en Texas terminaron fracasando.
La mayoría de los legisladores demócratas que participaron se dirigieron a Chicago poco después de las 5:00 p. m., hora central. El gobernador de Illinois, JB Pritzker, ha estado sopesando si su estado responderá a la medida de Texas redibujando su propio mapa del Congreso a favor de los demócratas.
Los demócratas de Texas que volaron a Chicago aparecieron al lado de Pritzker durante una rueda de prensa celebrada a última hora del domingo en una oficina local del Partido Demócrata cerca de la ciudad.
"No solo se trata de amañar el sistema en Texas", dijo Pritzker sobre los esfuerzos de los republicanos. "Se trata de amañar el sistema contra los derechos de todos los estadounidenses durante años".
Un grupo más reducido de demócratas texanos se dirigía a Nueva York, donde se esperaba que se reunieran el lunes con la gobernadora Kathy Hochul. Ella también ha estado buscando formas de que su estado responda a la medida republicana.
Un grupo de legisladores demócratas viajaban de Texas a Boston, para asistir esta semana a una reunión de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales.
"Nos vamos de Texas para luchar por los texanos", dijo el domingo en un comunicado Gene Wu, representante estatal de Houston y presidente de la asamblea partidaria demócrata en la Cámara de Representantes de Texas. "Estamos abandonando un sistema amañado que se niega a escuchar a la gente a la que representamos".
Wu reprochó a Trump y a Abbott que impulsaran la redistribución de distritos en una sesión legislativa especial antes de que los legisladores hubieran tomado medidas para responder a las mortales inundaciones en la región de Hill Country, en Texas. Wu, quien estaba de viaje en Illinois, sugirió que la retirada podría prolongarse durante el resto de la sesión especial de 30 días, cuyo final estaba previsto para finales de agosto, y posiblemente podría durar más tiempo.
"A partir de hoy, esta corrupta sesión especial ha terminado", dijo Wu.
La acción contó con el apoyo de grupos demócratas nacionales y requirió la coordinación de casi todos los demócratas de la Cámara de Texas. Para que la Cámara celebre sesiones, deben estar presentes al menos dos tercios de sus 150 miembros. Hay 62 demócratas en la Cámara, y al menos 51 de ellos tendrían que participar para que la retirada fuera efectiva. El número de participantes en la acción del domingo superaba con creces ese umbral, según una persona con conocimiento de la iniciativa.
"Nosotros no empezamos esta lucha; la empezó Donald Trump", dijo en un video grabado desde la pista de aterrizaje de un aeropuerto de Austin el representante Ramón Romero Jr, demócrata por el área de Fort Worth. "¿Me ves? Mira aquí. Adiós".
Los legisladores republicanos de Texas podrían tratar de forzar el regreso de los miembros demócratas emitiendo órdenes de arresto civil por violar las normas de la Cámara de Texas, algo que ya hicieron en una ocasión, o reteniendo el sueldo de los miembros y de su personal. El presidente de la Cámara de Texas, el republicano Dustin Burrows, dijo en una declaración que "todas las opciones estarán sobre la mesa" si no hay suficientes miembros presentes cuando la Cámara se reúna el lunes a las 3:00 p. m.
Ken Paxton, fiscal general del estado, dijo en X que los demócratas "que intentan huir como cobardes deben ser encontrados, detenidos y llevados de vuelta al Capitolio de inmediato". Ha prometido colaborar con las autoridades estatales y federales para traer de vuelta a los miembros ausentes.
Además de amenazar con su expulsión, Abbott dijo que los demócratas ausentes "también pueden haber cometido delitos graves" si aceptan dinero para pagar las posibles multas que les impongan las normas de la Cámara.
Los demócratas de Texas han estado discutiendo la posibilidad de impedir el quórum desde que Abbott, quien es republicano, añadió la redistribución de distritos al orden del día de la sesión especial que comenzó el 21 de julio.
Algunos miembros demócratas parecían recelosos de intentar una retirada porque la mayoría republicana de la Cámara adoptó nuevas normas que imponen una multa de 500 dólares por cada día que un miembro se ausente sin permiso.
Sin embargo, los líderes demócratas nacionales, incluido el Comité Nacional Demócrata, instaron a los demócratas de Texas a utilizar cualquier táctica que tuvieran a su disposición. Las multas podrían ser impugnadas ante los tribunales.
"Lucharemos a su lado para detener este asalto antidemocrático", dijo Ken Martin, presidente del Comité Nacional Demócrata, en una declaración emitida el domingo.
Las conversaciones sobre el viaje de los demócratas texanos a Illinois comenzaron desde finales de junio, cuando funcionarios del partido en Texas empezaron a hablar con Pritzker y su equipo.
Un grupo de demócratas texanos voló a Chicago el mes pasado, se reunió con Pritzker y se les aseguró que el gobernador y su equipo les apoyarían si decidían ir a Illinois, según una persona familiarizada con las conversaciones. El personal de Pritzker ha proporcionado apoyo logístico, como determinar dónde podrían alojarse los legisladores y ofrecer recursos de oficina, dijo la persona.
Aunque Illinois ha ofrecido un refugio seguro, algunos miembros demócratas de Texas expresaron su preocupación por la posibilidad de que Trump intentara utilizar agentes federales para reunir a los legisladores y traerlos de vuelta a Texas. No quedó claro de inmediato si habría base legal para hacerlo, ya que los legisladores estarían violando las normas legislativas estatales y no la ley federal.
Los legisladores de Texas decidieron no ir a Washington --como hicieron durante un abandono de la Cámara en 2021-- debido a la jurisdicción federal en la capital, según la persona con conocimiento directo de la iniciativa.
Los demócratas de Texas han organizado abandonos de la Cámara previamente contra la sólida mayoría republicana de la Legislatura de Texas, en lo que dijeron que era una defensa del derecho de voto. Muchos de los miembros que dejaron el estado el domingo ya lo habían hecho antes.
"Nos están robando la democracia delante de nuestras narices", dijo el representante Trey Martínez Fischer, quien ayudó a dirigir la acción en 2021. "Si hace falta que los demócratas de Texas se marchen y despierten a la nación, eso es lo que vamos a hacer. Los demócratas tienen que empezar a actuar como demócratas y contratacar".
En 2021, los demócratas de Texas se retiraron con la esperanza de bloquear una legislación sobre el voto que, según dijeron, disminuiría la representación de los votantes negros e hispanos en todo el estado. En respuesta, el presidente republicano de la Cámara de Texas emitió órdenes de detención civil contra los miembros ausentes para obligarles a regresar.
Ninguno de los miembros fue realmente detenido en 2021. Pero tras casi cinco semanas de ausencia, tres demócratas rompieron filas y regresaron al Capitolio del estado en Austin, lo que permitió a la Cámara alcanzar el quórum y aprobar la legislación en una nueva sesión extraordinaria convocada por Abbott. La Legislatura también aprobó nuevos mapas de distritos tras el regreso de los demócratas.
"Los demócratas de Texas hicieron el mismo truco en 2021 a causa de mi proyecto de ley de integridad electoral", dijo Bryan Hughes, senador estatal republicano del este de Texas, sobre la retirada del domingo. "Sin embargo, logramos que se aprobara y volveremos a hacerlo con la redistribución de distritos".
El primer gran enfrentamiento en Texas sobre la redistribución de distritos se produjo en 2003, cuando los republicanos de Washington, liderados por el representante Tom DeLay, líder de la mayoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, presionaron para que se realizara una redistribución de distritos a mediados de la década.
La lucha por los nuevos mapas fue cruenta. Los legisladores demócratas se marcharon, primero de la Cámara de Texas, para intentar detener el progreso allí. Luego, en una sesión especial, los demócratas del Senado de Texas organizaron su propia retirada y viajaron a Nuevo México donde estuvieron más de cinco semanas.
El esfuerzo terminó cuando John Whitmire, quien en ese entonces era senador estatal, regresó a Austin. Los nuevos mapas se adoptaron poco después, y los republicanos lograron tener la mayoría de los escaños del estado en la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones de 2004, una ventaja que han conservado desde entonces.
Nick Corasaniti colaboró con la reportería desde Nueva York.
J. David Goodman es el jefe del buró de Houston del Times, donde informa sobre Texas y Oklahoma.
Julie Bosman es la jefa de la corresponsalía de Chicago del Times, desde donde escribe e informa sobre historias de todo el medio oeste estadounidense.
Nick Corasaniti colaboró con la reportería desde Nueva York.
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