Los cinco puntos más importantes de la entrevista de Donald Trump con The New York Times

Por Annie Karni, Katie Rogers y Michael Tackett

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El presidente estadounidense Donald Trump conversa con The New York Times durante una entrevista exclusiva el 31 de enero de 2019 en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington (Tom Brenner para The New York Times)
El presidente estadounidense Donald Trump conversa con The New York Times durante una entrevista exclusiva el 31 de enero de 2019 en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en Washington (Tom Brenner para The New York Times)

WASHINGTON — El presidente Donald Trump quería hablar. En un inicio invitó a A. G. Sulzberger, el director de The New York Times, a una cena extraoficial. Sulzberger respondió a su vez con una solicitud para una entrevista oficial que incluía a dos reporteros del Times. La Casa Blanca aceptó.

Trump habló desde el Despacho Oval sobre la investigación en torno a lo que llamó sus tratos de negocios "poco relevantes" en Rusia antes de volverse presidente; sobre su contacto con Roger J. Stone Jr., asesor informal de muchos años; sobre la relación con sus principales funcionarios de inteligencia; sobre el panorama de la contienda presidencial de 2020, e hizo una evaluación personal de sus primeros dos años en el cargo.

A continuación, cinco puntos importantes de la entrevista.

Trump, que llegó a un acuerdo con los demócratas el viernes pasado con el fin de abrir la administración temporalmente, pareció rechazar la idea de que pudiera establecerse un acuerdo respecto del financiamiento que exige para construir un muro a lo largo de la frontera sur. El presidente comentó que esperaría para tomar cartas en el asunto hasta que la resolución para financiar la administración pública expire el 15 de febrero, pero después dijo que la espera era una "pérdida de tiempo".

De nuevo insinuó que ya había tomado una decisión y que estaba satisfecho con su descripción de la situación en la frontera como una crisis. Cuando le preguntamos si declararía una emergencia nacional para intentar asegurar el financiamiento del muro, Trump respondió: "Puse la mesa. He puesto el escenario para hacer lo que voy a hacer".

El presidente, que hace poco moderó sus críticas contra las habilidades de negociación de Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes, usó un lenguaje más fuerte el jueves, y dijo que se había llevado bien con ella en el pasado, pero ya no.

"Creo que le está haciendo un gran daño al país", comentó Trump.

Nancy Pelosi (Reuters)
Nancy Pelosi (Reuters)

En todo lo relacionado con la investigación del fiscal especial y las preguntas sobre sus vínculos con Rusia, Trump adoptó con calma una postura de "aquí no pasa nada".

Le restó importancia a su interés en construir un rascacielos en Moscú; dijo que era "un acuerdo muy poco relevante".

Mencionó que jamás le pidió a Stone —quien fue imputado la semana pasada— que mantuviera correspondencia con WikiLeaks para obtener información acerca de los correos electrónicos hackeados del Partido Demócrata.

Rod J. Rosenstein, el vicefiscal general, les ha asegurado a los abogados de Trump que no es el blanco de la indagación que lleva a cabo Robert Mueller, el fiscal especial, comentó el presidente. Además, agregó que no estaba manipulando testigos cuando sugirió que deben investigar al suegro de Michael Cohen, su ex abogado y facilitador.

"No tenía dinero invertido", dijo Trump acerca del proyecto de Moscú. Su abogado Rudolph Giuliani declaró en algún momento que Trump había participado en charlas para construir una torre en Moscú mientras llevaba a cabo su campaña presidencial en 2016. No obstante, Trump dijo que Giuliani "no estaba en lo correcto. Estaba equivocado".

El fiscal especial Robert Mueller investiga la supuesta injerencia rusa durante la campaña presidencial de 2016
El fiscal especial Robert Mueller investiga la supuesta injerencia rusa durante la campaña presidencial de 2016

Trump dijo en un principio que "no vio" los cargos presentados contra Stone, los cuales indicaban que un funcionario de alto nivel involucrado en la campaña recibió órdenes por parte de una persona que no se nombró para que contactara a Stone con motivo de algunos documentos adicionales obtenidos por WikiLeaks que podrían resultar nocivos para la campaña de Clinton.

Sin embargo, más tarde pareció contradecirse, pues señaló: "Sé qué decían las acusaciones. Si las leen verán que no hay nada sobre la colusión con Rusia".

El martes, funcionarios estadounidenses de inteligencia de alto nivel emitieron su Evaluación Mundial de Amenazas anual, la cual concluyó que era poco probable que Corea del Norte renunciara a sus arsenales nucleares, que Irán no parecía estar tomando medidas para fabricar una bomba nuclear y que el Estado Islámico continuaría su agresión en Siria. Todas esas afirmaciones contradijeron directamente las posturas de Trump en materia de política exterior.

En un inicio, el presidente no estaba contento. "¡Quizá los servicios de inteligencia deben volver a ir a la escuela!", tuiteó el miércoles.

Para el jueves, todo estaba perdonado, señaló Trump. Dijo que los funcionarios de inteligencia le aseguraron: "Señor, nuestro testimonio se ha malinterpretado totalmente". El mandatario mencionó que, después de leer el testimonio, sentía que estaban en el mismo canal.

También les mostró a los reporteros la impresión de un tuit enviado durante la entrevista —"A veces dicto tuits", dijo— que contenía una fotografía de su reunión anterior con los directores de inteligencia.

El presidente ha estado vigilando a los posibles contendientes demócratas que se enfrentarán con él en 2020 —"de verdad se han inclinado a la extrema izquierda"— y señaló de manera positiva a la senadora Kamala Harris, de California. Harris ha sido reconocida por su sólido lanzamiento, que incluyó varias apariciones en las noticias en todo el país y una reunión al estilo de una asamblea pública en Iowa transmitida en CNN.

La senadora demócrata Kamala Harris lanzó su campaña para las presidenciales (REUTERS/Elijah Nouvelage/archivo)
La senadora demócrata Kamala Harris lanzó su campaña para las presidenciales (REUTERS/Elijah Nouvelage/archivo)

Acerca de los posibles oponentes que han anunciado sus candidaturas hasta el momento, Trump comentó: "Diría que el mejor inicio hasta ahora ha sido el de Kamala Harris. Tiene un mejor recibimiento por parte del público y un mejor entusiasmo". Después dijo acerca de la senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts: "Creo que Elizabeth Warren se ha visto muy afectada por la trampa de Pocahontas. Quizá me equivoque al respecto", con lo cual resucitó un apodo peyorativo que había usado antes.

El presidente también se mostró seguro de que no tendría un rival serio en la contienda primaria del Partido Republicano.

"No lo veo", dijo Trump antes de agregar: "Supongo que cualquier cosa es posible".

Trump dijo que estaba planeando participar en la contienda para obtener la reelección, y que no habría momento alguno en el que decidiera que ya había logrado lo suficiente.

"Es un trabajo muy demandante, y hay muchas cosas que hacer", señaló. No obstante, Trump también sugirió: "[La presidencia] ha sido una carga más pesada para mí que para otros presidentes", y acusó a sus predecesores de haber tenido logros artificiales que no se comparaban con la cantidad de trabajo que había realizado con el fin de generar una economía saludable.

"No sé si debería encantarme hacerlo, pero así es", comentó.

Dijo que se enfocaría "muchísimo" en la seguridad nacional en caso de resultar electo para un segundo periodo. También habló de su vida pasada como empresario y reflexionó acerca del dinero que ha perdido desde que asumió el cargo.

"Como empresario, he tenido la época más negativa de toda mi vida", dijo Trump. "Por suerte no necesito el dinero, ¿saben? Pero esta ha sido una de mis peores épocas como empresario".

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