Eduardo VIII y Wallis Simpson, traidores con corona: un escandaloso nuevo libro ridiculiza a la realeza británica

El escritor Andrew Lownie critica sin piedad el Duque y la Duquesa de Windsor


Eduardo VIII y Wallis Simpson el día de su boda en 1937
Eduardo VIII y Wallis Simpson el día de su boda en 1937

“Al leer sobre su estilo de vida autoindulgente en el exilio posterior a la abdicación, queda bastante claro que a parece ser la de Harry y Meghan Markle… Pero no, se trata de Eduardo VIII del Reino Unido y su esposa Wallis Simpson tras la abdicación al trono en 1936.

“Al leer sobre su estilo de vida autoindulgente en el exilio posterior a la Abdicación, queda bastante claro que el Duque y la Duquesa de Windsor eran una pareja nauseabunda: él petulante, superficial, aburrido hasta la saciedad y medio borracho en el campo de golf a la hora del té; ella mimada, adicta a las compras y exigente”, dispara Andrew Lownie en su nuevo libro “Rey Traidor: el escandaloso exilio de los Duques de Windsor”.

Pero eso no es todo, además se pregunta: ¿Eduardo VIII del Reino Unido y su esposa Wallis Simpson fueron también traidores? Es que Lownie sostiene que el duque era más que un simple ingenuo en su entusiasmo por los nazis: denuncia que en 1940 estaba aliado con los alemanes hasta la traición.

La portada del libro “Rey Traidor: el escandaloso exilio de los Duques de Windsor”
La portada del libro “Rey Traidor: el escandaloso exilio de los Duques de Windsor”

Explica que las pruebas son esquivas, ya que los documentos vitales se perdieron o se encubrieron, pero afirma que había complotado con el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joachim von Ribbentrop, para forzar a Inglaterra a la paz y luego, en palabras de Lownie, “dar cabida a cualquier deseo expresado por el duque, especialmente con vistas a la asunción del trono por parte de los duques”.

El escritor habla de un “telegrama asesino”, un documento codificado enviado por el Duque a un amigo portugués pro-alemán, Ricardo Espirito Santo, en agosto de 1940, “en el punto álgido de la Batalla de Inglaterra, cuando Gran Bretaña luchaba por su propia supervivencia”. Respaldado por numerosas pruebas, entre ellas los diarios de un oficial del MI5, Lownie revela que era un participante activo en el complot. Según detalla el Daily Mail, indirectamente, el Duque se comunicaba con los alemanes, pidiéndoles que le avisaran sobre el momento adecuado para volver a Europa y tomar el trono en lo que sería un nuevo orden mundial.

Los polémicos duques de Windsor
Los polémicos duques de Windsor

Lownie asegura que ese telegrama es auténtico y que “se trató de una comunicación con un agente extranjero conocido en tiempo de guerra, lo que significaba que el duque podría haber sido procesado en virtud de la Ley de traición de 1940”.

La vida de Eduardo VIII fue retratada por muchos autores y productores cinematográficos, y su tumultuosa relación con el resto de la familia real fue especialmente narrada por la serie de Netflix The Crown, pero en su libro, Lownie, comienza a contar la historia desde el de la abdicación y revela cómo la pareja distaba mucho de ser un matrimonio feliz.

(Shutterstock)
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El autor asegura que el duque y la duquesa confraternizaban con ricos pro-nazis. Primero se alojaron en casa del empresario francés pro-nazi Charles Bedaux (y se aprovecharon de él), a quien Hitler podría haber pagado para que organizara su famoso viaje a Alemania en 1937, un golpe de efecto para la propaganda nazi, durante el cual tomaron el té con el Führer y saludaron con entusiasmo a los nazis. Luego, escondidos en las Bahamas durante la guerra, se hicieron muy amigos del industrial sueco Axel Wenner-Gren, “amigo de Goering”, todo ello muy preocupante para el FBI.

Lownie construye el retrato de esta pareja infeliz e inquieta con cientos de detalles llamativos y, citando varias fuentes, se adentra en la sordidez. “El Duque era bisexual, al parecer, y estaba enamorado de Jimmy Donahue, heredero de 35 años de la fortuna de Woolworths”, asegura por ejemplo. Y agrega que la propia duquesa tuvo una aventura con Jimmy, “quizá expresamente para burlarse de su marido”, a principios de los años cincuenta.

En el libro, los ridiculiza y denuncia que Wallis era despreciable con el servicio. “Su personal tenía que inclinarse y hacer reverencias y llamarla “Su Alteza”. Trabajaban muchas horas y ella era grosera con ellos, no les pagaba las horas extras y los despedía a voluntad. Cuando su leal mayordomo bahameño, que había trabajado para ellos durante 30 años, le preguntó si podía marcharse a las cinco de la tarde, ya que su mujer había muerto y tenía que acostar a los niños, Wallis respondió: ‘Si te vas a las cinco, no vuelvas’”.

El hombre se fue y no volvió.

(Shutterstock)
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Lownie asegura que Wallis no amaba al Duque; que sólo soportaba un matrimonio largo y tedioso porque él había renunciado a la Corona por ella.

La crisis de la abdicación en 1936 dividió a la nación y se convirtió en una mancha indeleble para la familia real británica... Ahora, 85 años después sigue siendo un escándalo.

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