Las tortugas migratorias pueden nadar en círculos cientos de kilómetros

Un estudio australiano mostró que habitualmente se desorientan. Siguieron a un ejemplar que viajó 1.300 kilómetros para encontrar una isla a 176 kilómetros de su punto de partida

Los científicos colocaron rastreadores GPS a 22 tortugas carey para evaluar las rutas de regreso a sus zonas de alimentación originales después de la reproducción (FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM)
Los científicos colocaron rastreadores GPS a 22 tortugas carey para evaluar las rutas de regreso a sus zonas de alimentación originales después de la reproducción (FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM)

La forma en que los animales migratorios navegan cientos de kilómetros a través del océano hacia objetivos aislados ha sido intrigante para los biólogos desde Charles Darwin. Sin embargo, es posible que algunas tortugas marinas no sepan realmente a dónde van, según sugirió una nueva investigación.

El estudio realizado por un equipo internacional de científicos siguió los movimientos de las tortugas carey mientras nadaban desde sus lugares de anidación en el archipiélago de Chagos hasta los sitios de alimentación en otro punto el Océano Índico.

Los investigadores encontraron que las tortugas a menudo viajaban en rutas tortuosas cuando navegaban por distancias cortas, lo que sugiere que el sentido de navegación de los animales es poco preciso en mar abierto.

Los científicos colocaron rastreadores geosatelitales a 22 tortugas carey (Eretmochelys imbricata) para evaluar las rutas que tomarían de regreso a sus zonas de alimentación originales después del apareamiento y la reproducción. Generalmente, las tortugas marinas no se alimentan ni anidan en la misma área geográfica.

El nuevo estudio sugirió que las tortugas “casi con certeza están usando un mapa geomagnético, pero es una resolución bastante tosca”
El nuevo estudio sugirió que las tortugas “casi con certeza están usando un mapa geomagnético, pero es una resolución bastante tosca”

Estos animales ya habrían pasado por una migración desde sus zonas de alimentación, una temporada de apareamiento y habrían puesto múltiples nidadas de huevos antes de prepararse para el viaje de regreso.

Los dispositivos de GPS revelaron que las rutas tomadas eran bastante caóticas. En su mayoría, las tortugas viajaron el doble de la distancia requerida a sus ubicaciones de destino. Pero un caso sorprendió a los investigadores.

Entre los ejemplares monitoreados, una tortuga viajó un total de 1.306 kilómetros para encontrar una isla a solo 176 kilómetros de su punto de partida. Los investigadores descubrieron que, en general, las tortugas solían nadar en círculos antes de establecerse en tierra firme.

Esas tortugas que estamos rastreando, lo más probable es que no hayan comido durante cuatro o cinco meses”, señaló Graeme Hays, profesor de Ciencias Marinas de la Universidad de Deakin, Australia, y primer autor del estudio. El investigador dijo que si las tortugas fueran perfectas navegantes, probablemente viajarían en caminos directos desde sus sitios de anidación hasta las áreas de alimentación en busca de alimento, y no en la forma que lo hicieron durante el estudio.

Los investigadores encontraron que las tortugas a menudo viajaban en rutas tortuosas cuando navegaban por distancias cortas, lo que sugiere que el sentido de navegación de los animales es poco preciso en mar abierto (Foto: @Cuartoscuro)
Los investigadores encontraron que las tortugas a menudo viajaban en rutas tortuosas cuando navegaban por distancias cortas, lo que sugiere que el sentido de navegación de los animales es poco preciso en mar abierto (Foto: @Cuartoscuro)

Las tortugas marinas son bien conocidas por poder migrar grandes distancias a través del océano, a menudo aterrizando en islas pequeñas y aisladas muy lejos de cualquier otro lugar, por lo que la pregunta es cómo están encontrando estos lugares remotos rodeados de aguas abiertas.

Si bien investigaciones anteriores han establecido que estas tortugas tienen cierto sentido del campo magnético de la Tierra, lo que puede ayudar en la planificación de su ruta, hasta ahora no ha estado claro qué tan precisa es esta técnica de mapeo magnético.

El nuevo estudio sugirió que las tortugas “casi con certeza están usando un mapa geomagnético, pero es una resolución bastante tosca”. Si bien este sentido del campo magnético de la Tierra no les alcanza para marcar la navegación en línea recta, “al menos les dice cuándo se están desviando mucho de la ruta”, dijo Hays.

Entre los ejemplares monitoreados, una tortuga viajó un total de 1.306 kilómetros para encontrar una isla a solo 176 kilómetros de su punto de partida (Foto: Ministerio del Ambiente de Ecuador)
Entre los ejemplares monitoreados, una tortuga viajó un total de 1.306 kilómetros para encontrar una isla a solo 176 kilómetros de su punto de partida (Foto: Ministerio del Ambiente de Ecuador)

Por otra parte, los científicos marcaron las diferencias entre las tortugas y otras especies, como las aves marinas. Las corrientes oceánicas no afectan nuestras conclusiones en el sentido de que las corrientes pueden simplemente mover a las tortugas a nuevas áreas desde donde tienen que navegar usando su sentido del mapa.

La búsqueda prolongada de objetivos aislados por parte de las tortugas marinas contrasta con los hallazgos de las aves marinas que viajan a islas aisladas, donde su rápida velocidad de viaje y el uso de señales olfativas transmitidas por el viento para navegar significa que cualquier búsqueda durante la etapa final de la migración generalmente se completa rápidamente.

“Nuestros hallazgos sugieren que las habilidades de navegación de las tortugas marinas están lejos de ser perfectas, sino que pueden ser tan buenas como sea posible dentro de las limitaciones de su capacidad sensorial”, concluyeron los investigadores en su estudio.

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