El mural secreto de Leonardo será exhibido mientras lo restauran en Milán

Los asistentes a los Juegos Olímpicos de Invierno accederán en exclusiva a un espacio patrimonial poco visible y observarán el trabajo minucioso de los especialistas

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El mural secreto de Leonardo
El mural secreto de Leonardo da Vinci en la Sala delle Asse será exhibido temporalmente en Milán durante los Juegos Olímpicos de Invierno - AP

La Sala delle Asse, una de las joyas menos conocidas del patrimonio italiano, volverá a recibir visitantes en una apertura excepcional entre el 7 de febrero y el 14 de marzo de 2026, en coincidencia con los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán. Ubicada en el corazón del Castillo Sforza, esta sala alberga una pintura mural iniciada por Leonardo da Vinci en 1498 bajo encargo de Ludovico Sforza, una obra que representa una intrincada pérgola de moreras, ramas y follaje entrelazados que cubren paredes y techo, envolviendo al espectador en un ambiente vegetal único.

La reapertura, anunciada por Associated Press, permitirá a los visitantes ser testigos directos del proceso de restauración, una oportunidad que ocurre en muy pocas ocasiones dada la delicada naturaleza de la obra.

La reapertura de la Sala
La reapertura de la Sala delle Asse permitirá a los visitantes observar en directo el delicado proceso de restauración dirigido por especialistas - AP

La historia de la Sala delle Asse está marcada por interrupciones y redescubrimientos. Cuando las tropas francesas tomaron la ciudad de Milán, Leonardo debió abandonar su trabajo abruptamente y huir, dejando la pintura inconclusa. Según explicó Luca Tosi, conservador del Castillo Sforza, el edificio fue transformado en cuartel militar bajo dominio francés y la pintura mural quedó oculta bajo una gruesa capa de yeso durante siglos.

Solo en el siglo XX, tras meticulosas investigaciones, restauradores lograron retirar el yeso y acceder nuevamente al mural original, aunque muchas áreas debieron ser repintadas para asemejarse a la visión de Leonardo. Tosi precisó: “Durante mucho tiempo, lo que se veía era más una interpretación moderna que un Leonardo auténtico”, en referencia a las intervenciones anteriores.

Este proceso de restauración, abierto de manera extraordinaria durante el evento olímpico, ha reavivado debates entre expertos y especialistas en arte. “Como resultado, los estudiosos de Leonardo ya no los reconocieron como un Leonardo auténtico, sino más bien como un Leonardo repintado, una especie de falsificación, por utilizar un término popular”, afirmó Luca Tosi a Associated Press.

El trabajo actual tiene como objetivo revertir parte de los repintes y recuperar la mayor autenticidad posible de la pieza, respetando los materiales y técnicas originales del maestro.

La intervención busca revertir anteriores
La intervención busca revertir anteriores repintes y rescatar la autenticidad original de la obra mural realizada por Leonardo da Vinci en 1498 - AP

El equipo de restauradores emplea procedimientos altamente especializados, como papel de arroz japonés y agua desmineralizada, con los que limpian sales y protegen la superficie original de la pintura. La intervención es extremadamente lenta y minuciosa, ya que la obra presenta zonas frágiles, con desprendimientos y áreas especialmente sensibles. “La pintura de Leonardo es muy frágil, presenta algunos desprendimientos, hay partes más sensibles y, por lo tanto, el trabajo debe realizarse centímetro a centímetro, con la máxima atención y cuidado”, destacó Tosi. Esta fase es considerada crítica, pues cualquier error podría dañar de manera irreversible una pieza insustituible.

Durante este periodo, los visitantes tendrán acceso a una experiencia única: podrán subir a un andamio de seis metros de altura para observar de cerca la labor de los restauradores. Esta cercanía permitirá entender el enorme desafío técnico y artístico que implica preservar una obra de más de quinientos años de antigüedad. Una vez finalizada la apertura, la sala cerrará nuevamente por un periodo estimado de 18 meses para que los trabajos de restauración continúen sin interrupciones.

El mural de la Sala
El mural de la Sala delle Asse permaneció oculto bajo capas de yeso durante siglos y solo fue redescubierto por restauradores en el siglo XX - AP

La huella de Leonardo en Milán trasciende la sala mural. El diseño del pebetero olímpico de los Juegos de Invierno también toma inspiración en los estudios geométricos del artista, una muestra de cómo el legado renacentista de Leonardo sigue inspirando la creatividad y la identidad cultural de la ciudad.

Tomasso Sacchi, responsable de Cultura de Milán, subrayó que la pintura mural es “un estudio de hojas y especies de plantas que proporciona aún más evidencia de la infame investigación científica de Leonardo”, destacando su valor como símbolo universal del pensamiento renacentista, según informó Associated Press.

Con la apertura temporal de la Sala delle Asse, la ciudad de Milán ofrece a los visitantes de los Juegos Olímpicos la posibilidad de acceder a un capítulo poco explorado del legado leonardesco. Es una ocasión inusual para presenciar la convergencia entre arte y ciencia, gracias al trabajo de especialistas dedicados a restaurar y preservar esta obra única. Así, el evento olímpico no solo celebra el deporte, sino que también promueve el encuentro con la historia y el patrimonio artístico, al permitir que el público contemple de cerca el proceso de restauración de una de las creaciones más frágiles y valiosas de Leonardo da Vinci.